¿Qué pasó en la base de Fairford? La policía investiga las piezas que no encajan del supuesto complot ligado a Irán
El primer ministro británico, Andy Burnham, dijo este miércoles que existen “indicios fuertes” de que Irán “jugó un papel en lo que pasó” este fin de semana en la base militar de Fairford, en el sur de Inglaterra. Lo que ocurrió sigue sin estar claro mientras continúa la investigación de un supuesto complot para atacarla.
La policía antiterrorista sigue examinando las intenciones de un grupo de hombres detenidos cerca de la base y su posible conexión con un “Estado extranjero”, pero aumentan las dudas sobre qué hacían exactamente los cinco británicos arrestados el domingo. Burnham dijo en una entrevista a la BBC que el Gobierno dará “detalles” en cuanto pueda, pero que de momento sigue la indagación policial “compleja y seria”.
Después de la liberación bajo fianza de los sospechosos el lunes, la policía antiterrorista dijo el martes que no encontró artefactos explosivos ni material suficiente para fabricarlos, como pensaba “en principio”. Las autoridades, además, han contado a The Times y a la BBC que la primera llamada a la policía el domingo de madrugada fue de uno de los hombres detenidos.
Una granjera de la zona que volvía a la casa llamó pasada la una y media de la mañana a la policía después de encontrarse en el camino con tres furgonetas sospechosas con “ocho o diez” hombres enmascarados y encapuchados, según su descripción. Pero la policía ya había recibido una llamada antes, a la una menos cuarto de la mañana, sobre el mismo incidente.
El autor de esa primera llamada es uno de los cinco jóvenes detenidos durante 24 horas, según fuentes de la investigación. La policía no ha revelado la identidad de los hombres, pero sí que son ciudadanos británicos, viven en Londres y tienen entre 23 y 25 años. Están libres, pero sus movimientos y sus contactos están limitados según las condiciones de la fianza.
Barriles de combustible
La policía confirmó el martes por la noche que después de un registro exhaustivo de las furgonetas, la zona y varias propiedades en Londres no había encontrado suficiente material como para construir un explosivo casero. Los vehículos transportaban barriles de combustible, uno lleno y otros vacíos.
Las furgonetas tenían grabado un logo y el nombre “Fuel2You”, una marca que parece imitar a una empresa local y auténtica de reparto de diésel llamada Fuel2U. La empresa dijo en un comunicado que “ninguno de los vehículos ni los individuos involucrados tiene ninguna conexión en absoluto” con su empresa, sus directores, sus empleados o su actividad. También pidió al público que deje de contactar o “amenazar” a su personal.
Los robos de combustible son habituales en el Reino Unido y han aumentado desde la guerra de Irán con la subida del coste. La mayoría ocurren en gasolineras, aunque en 2025 hubo un robo de un tanque en instalaciones de la policía militar británica cerca de Fairford. No hay evidencias, de momento, de que el incidente de este domingo esté relacionado con un robo.
La conexión con EEUU
La base de la fuerza área de Fairford, en un condado rural a unos 40 kilómetros de Oxford, es una de las que ha utilizado Estados Unidos en cooperación con el Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.
El Gobierno británico autorizó su uso este año para operaciones limitadas en la guerra de Irán, caso por caso y cuando se tratara de acciones para defender a países en la región atacados por Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se quejó y se sigue quejando de esos límites que impuso el entonces primer ministro, Keir Starmer. La guardia revolucionaria iraní dijo en julio que cualquier base utilizada por Estados Unidos sería un “objetivo legítimo”.
Trump aseguró el mismo domingo que los detenidos estaban ya bajo vigilancia y que querían hacer “mucho daño” y luego dijo estar “decepcionado” por la liberación de los arrestados. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha insistido esta semana en que “la mano de un actor extranjero está claramente involucrada” en el incidente. Fuentes oficiales dijeron el domingo a la agencia Reuters, The Guardian y otros medios que la pista que creían “más probable” era la de la conexión con Irán.
La embajada de Irán en Londres publicó el lunes un comunicado para negar “de manera categórica” su implicación en el supuesto complot para atentar contra la base militar y amenazó con “acciones legales apropiadas” contra quien lo sugiera. Las autoridades británicas han atribuido al régimen de Irán otros incidentes en suelo británico antes de los ataques de Estados Unidos.
Irán y Rusia
El jefe de la policía antiterrorista, Laurence Taylor, dijo el lunes que uno de los escenarios que contemplan las autoridades en la investigación sobre un supuesto complot para atentar contra la base militar es, como en otros casos, la contratación de jóvenes locales que “sabiéndolo o sin saberlo trabajan para un Estado extranjero”.
En octubre de 2025, el jefe del MI5, la agencia de inteligencia dedicada a la seguridad interior, Ken McCallum, aseguró que en el año anterior habían “seguido la pista a más de 20 complots potencialmente letales apoyados por Irán” y que el régimen de Teherán estaba “tratando de silenciar a sus oponentes alrededor del mundo”.
En junio de este año, dos hombres de origen rumano fueron declarados culpables de apuñalar en 2024 en Wimbledon a un periodista británico de origen iraní en lo que, según la sentencia, fue un encargo del régimen de Teherán para acallar a una voz crítica. La embajada de Irán en Londres negó entonces la relación con el ataque.
En el Reino Unido, las autoridades también han investigado casos similares relacionados con Rusia, como los ataques incendiarios contra una casa y un coche del primer ministro Starmer. En junio, un joven ucraniano y otro rumano fueron condenados a siete y dos años de cárcel por los ataques que llevaron a cabo a cambio de dinero y por encargo de una red de sabotaje rusa.
4