Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Trump amenaza con nuevos ataques a Venezuela si Delcy Rodríguez no colabora
El ataque a Venezuela aumenta los temores de una invasión a Groenlandia
Opinión | '¿Podría Trump secuestrar a Pedro Sánchez?', por Isaac Rosa

Trump empuja a Venezuela al caos con una intervención militar ilegal

Partidarios de Nicolás Maduro queman una bandera de Estados Unidos durante una concentración cerca del palacio de Miraflores en Caracas (Venezuela).

Juan Gabriel García

Nueva York —
3 de enero de 2026 22:29 h

109

La guerra de nervios de Washington contra Nicolás Maduro ha culminado con la captura del líder chavista en plena madrugada y al amparo de los bombardeos sobre Caracas. Lo que empezó como una campaña de intimidación para recordar a Venezuela, y a toda Latinoamérica, que el nuevo sheriff de Washington también manda en el sur, termina con una intervención militar que viola el derecho internacional y con Maduro imputado por narcoterrorismo. La captura del dirigente venezolano no garantiza el fin del régimen, a pesar de que Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos controlará el país mientras dure el vacío de poder.

“No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela sin tener en cuenta el bienestar del pueblo venezolano. Ya hemos tenido décadas de eso. No permitiremos que vuelva a pasar”, ha argumentado el mandatario estadounidense, que ha calificado la agresión militar de “quirúrgica”. Trump ya ha advertido al régimen descabezado que, si es necesario, están “preparados para llevar a cabo una segunda oleada” de bombardeos sobre Venezuela.

Queda por ver cómo piensa la administración estadounidense tomar el control del país sudamericano, especialmente por el coste que puede implicar desplegar soldados estadounidenses sobre el terreno. Trump ha descartado a la líder opositora venezolana María Corina Machado al considerar que no da la talla. A pesar de considerar al Gobierno chavista como ilegítimo, algunos expertos sostienen que el republicano ha puesto la vista en la vicepresidenta Delcy Rodríguez, a quien le corresponde estar al mando ante la ausencia de Maduro.

Donald Trump siguiendo la operación militar en Venezuela desde Mar-a-Lago, Florida (EEUU).

La incursión, bautizada como 'Operación Determinación Absoluta', se ha producido un mes después de la llamada entre Maduro y Trump, cuando este le ofreció una salida pactada del poder. El dirigente venezolano, que ahora será juzgado en Nueva York junto a su esposa Cilia Flores por cargos de “narcoterrorismo”, dejó caducar el salvoconducto que le ofreció el republicano el 21 de noviembre, según reveló en diciembre el Miami Herald. Fue pocos días después de la expiración de esta oferta cuando Trump aumentó la presión con una amenaza pública de invasión terrestre.

La guerra psicológica contra el régimen de Maduro se remonta a agosto del año pasado, cuando la marina estadounidense desplegó una flota en los límites de las aguas territoriales de Venezuela. A los pocos días de la exhibición de músculo militar, el Pentágono arrancaba el mes de septiembre con el primer ataque extrajudicial de los más de 30 que ha ordenado hasta la fecha contra supuestas 'narcolanchas'. Más de 100 personas han sido asesinadas por el ejército estadounidense bajo acusaciones no probadas judicialmente y las cuales se han enmarcado en una supuesta guerra contra el narcotráfico en toda Latinoamérica bautizada como 'Operación Lanza Sud'.

Los ataques unilaterales contra lanchas en el mar Caribe, y posteriormente en el Pacífico Oriental, provocaron el malestar del Capitolio. El poder legislativo exigió explicaciones a la Administración Trump por ordenar acciones que solo se justifican en un marco de guerra, algo que solo puede ser declarado por el Congreso. Ya en su momento el presidente estadounidense desestimó su poder en la materia, a pesar de que está recogido en la sección ocho del Artículo I de la Constitución.

Truth Social de Trump sobre Maduro.

La intervención de esta madrugada en Venezuela también supone un nuevo ataque frontal del magnate al sistema democrático en su cruzada por acumular poderes absolutos. Las acciones emprendidas contra los supuestos narcotraficantes –algunas familias ya han denunciado que sus seres queridos en realidad eran pescadores– recordaban mucho a las acciones tomadas por la administración de George Bush hijo en su guerra contra Al Qaeda.

A mediados de noviembre, en plena efervescencia de las presiones militares contra Maduro y de la expansión de los ataques contra las supuestas 'narcolanchas' en el Pacífico Oriental, saltó a la prensa latinoamericana una fotografía tomada en el Despacho Oval el 21 de octubre en la que aparecían imágenes hechas con IA de Maduro y Gustavo Petro con el protocolario mono naranja de preso. La aparición del presidente colombiano junto al venezolano no era casual: Petro se ha convertido en el segundo blanco de Trump después de Maduro en la supuesta cruzada contra el narco.

El análisis de dicha imagen fue publicado por la revista colombiana Cambio. Quien sostenía el fichero era el subsecretario de gabinete, James Blair, y en este se incluía un memorándum del senador colombiano Bernie Moreno titulado Doctrina Trump. Las imágenes avivaron el fuego de la guerra de nervios después de que Trump hubiera autorizado operaciones encubiertas de la CIA dentro de Venezuela.

Durante todo este tiempo, el presidente estadounidense ha situado a Maduro en el centro de su supuesta guerra contra el narco. En reiteradas ocasiones ha acusado al dirigente venezolano de tener vínculos con los traficantes de droga, y en consonancia con esta posición, el departamento de Estado catalogó el Cártel de los Soles como organización terrorista y designó a Maduro como su cabecilla. El relato oficial de toda esta empresa ha sido supuestamente frenar la llegada de fentanilo a Estados Unidos –actualmente el grueso de la ruta de la droga pasa por Guatemala y el punto caliente es México– para así salvar las vidas de “miles de estadounidenses”, tal como ha argumentado la administración.

Aun así, el supuesto velo de autodefensa con el que Trump ha intentado envolver sus ambiciones expansionistas es muy fino y deja entrever otra realidad: la del control del petróleo venezolano. En su comparecencia, el presidente ya ha dicho que piensan tomar el control también de la industria petrolera del país. “Haremos que nuestras grandes compañías petroleras de Estados Unidos —las más grandes del mundo— entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen una infraestructura gravemente deteriorada, la infraestructura petrolera, y comiencen a generar dinero para el país”, ha asegurado el presidente desde su mansión. En las últimas semanas, Washington ya había capturado varios petroleros venezolanos.

Protestas en las puertas de la Casa Blanca por la intervención de Donald Trump en Venezuela.

Hace tiempo que el régimen de Maduro no es reconocido por los Estados Unidos. La legitimidad del líder chavista quedó en entredicho en 2024, después de que su victoria electoral fuera proclamada por el Consejo Nacional Electoral (un órgano controlado por su gobierno) y de la no publicación de las actas electorales. Ya entonces, la administración del expresidente Joe Biden reconoció al candidato de la oposición, Edmundo González, como ganador de esos comicios.

Durante su primera administración, Trump ya intentó interferir en el régimen de Maduro con su apoyo al levantamiento del opositor Juan Guaidó en 2019, bautizado como 'Operación Libertad'. A ese llamamiento para la destitución de Maduro se sumaron militares y civiles con el objetivo de apartar al dirigente chavista. En aquel momento, el líder venezolano ya acusó a Estados Unidos de conspirar para provocar un golpe de Estado en Venezuela. Siete años después del episodio, Trump parece haber culminado finalmente su objetivo de provocar la caída del líder chavista. Aunque esto no garantiza una transición real a un gobierno democrático.

Etiquetas
stats