Ucrania se sienta otra vez con Rusia mientras continúan los bombardeos indiscriminados de Putin
Ucrania se enfrenta a una crisis humanitaria creciente, según han advertido expertos sanitarios internacionales, a medida que los incesantes ataques rusos con misiles contra zonas residenciales en varias ciudades han matado a civiles y han obligado a un millón de personas a huir del país, según el último balance de ACNUR.
Mientras Moscú, desafiando la condena mundial y el abrumador aislamiento político y económico, afirmaba este miércoles haber tomado la primera gran ciudad de su campaña y el presidente ucraniano lo acusaba de intentar “borrar” su país, la Organización Mundial de la Salud decía que algunos suministros sanitarios ya empiezan a agotarse.
Está previsto que este jueves se inicie una segunda ronda de negociaciones entre ambas partes, según han informado los negociadores rusos, que han dicho que “en la agenda” está un alto al fuego. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba, ha asegurado que las exigencias de Moscú son inaceptables y que Rusia debe dejar de bombardear ciudades si quiere que haya algún avance.
Vladímir Medinsky, jefe de la delegación rusa, dijo que las conversaciones se han programado para este jueves en la región bielorrusa de Brest, fronteriza con Polonia, según la agencia Associated Press. La presidencia de Ucrania confirmó el miércoles a AP que su delegación estaba en camino, sin dar detalles sobre la hora de llegada.