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Condenado a 23 años de cárcel por el asesinato de su pareja en Villaverde, que derivó en un calvario para su familia

Una hija de Miguela saca efectos personales antes del desahucio de la familia en la calle Doloros, Villaverde

Lourdes Barragán

Madrid —
25 de junio de 2026 15:13 h

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Sabía que había sido condenado, pero no durante cuanto tiempo: el asesino de Miguela Novas Novoa cumplirá una pena de 22 años y medio de cárcel por la muerte de su expareja, que dejó a tres hijas huérfanas. El crimen machista de Villaverde se produjo en la madrugada del 24 de septiembre de 2023. La víctima había subido al piso del hombre con el que mantenía una relación convulsa e intermitente desde el otoño de la pandemia. Richard Fermín Pérez Surie le asestó las 45 puñaladas que acabaron con su vida, y que ahora quedan recogidas en la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid.

Desde la sección 26 ya avanzaron el veredicto en una vista pública. Un portavoz del jurado popular anunció que Richard Fermín era declarado culpable por unanimidad de asesinato con agravante de género. Habían decidido rechazar los atenuantes solicitados por su defensa, que alegó consumo de drogas y alteraciones psíquicas en el momento de los hechos. Sin embargo, lo que aún se desconocía era el contenido de la sentencia, desde la pena impuesta hasta su argumentación jurídica.

Finalmente, serán 23 años de cárcel por los delitos de maltrato y asesinato, concurriendo la agravante por razón de género. Richard Fermín cumplirá medio año por el primero de estos crímenes, y otros 22 y seis meses a consecuencia del segundo. Tiene prohibido acercarse a más de 500 metros a las hijas o la madre de su víctima, y deberá indemnizar a cada uno de los vástagos menores de edad con 241.000 euros, además de otros 111.000 para Leticia, 86.000 a su abuela y asumir los costes del juicio.

La sentencia recopila algunos hechos probados, como que el acusado había golpeado a Miguela en varias ocasiones. Una fue en abril de 2022, cuando fue visto profiriéndole “frases intimidantes” en el interior de una discoteca, tal y como queda recogido en el escrito al que ha tenido acceso Somos Madrid. También se expone que un mes antes de ser asesinada, en agosto de 2023, su pareja le había manifestado su intención de romper la relación y denunciarle por su “mal comportamiento”.

A lo largo de toda la relación Richard había causado en Miguela un permanente estado de angustia, ansiedad y desasosiego, imprimiendo en la relación una situación de temor con ánimo de alterar la paz familia

Sentencia 436/2026 Audiencia Provincial de Madrid

“A lo largo de toda la relación Richard había causado en Miguela un permanente estado de angustia, ansiedad, y desasosiego, imprimiendo en la relación una situación de temor con ánimo de alterar la paz familiar, la convivencia e imponer siempre su voluntad. Lo que no impidió el mantenimiento de la pareja, debido al miedo que a Miguela le producía la ruptura”, queda recogido en el auto. Sobre la noche de la agresión, el jurado popular considera probado que entre el 23 y el 24 de septiembre de 2023 ambos acudieron juntos al domicilio del asesino. Sobre la 01.30 horas discutieron, aunque no queda constancia de que entonces él le agrediera.

Dos horas más tarde volvieron a pelear y, entonces, Richard la atacó con un cuchillo de cocina de 32 centímetros de longitud y 20 de hoja, tal y como queda acreditado en la sentencia. Hirió su rostro, tórax y el cuello sin que ella falleciera en el acto, pues trató de salir y bajar a la planta inferior del edificio para avisar a los vecinos. Poco después de que estos llamaran a la Policía, Miguela había perdido demasiada sangre por una lesión en los vasos sanguíneos. Falleció casi al instante.

Lo que vino después: un desahucio y problemas de tutela

Su única hija mayor de edad, Leticia, celebra que “ya le hayan cantado años al asesino” de su madre. Sobre todo, después del pesar que eso les trajo tanto antes como después. En su declaración durante el juicio, que coincidió con la de su abuela y madre de la víctima, Victoria N.P., ambas relataron una relación de abusos que comenzó mucho antes del asesinato, con llamadas constantes y un control absoluto sobre la vida de Miguela.

Precisamente el pasado mes de enero, tanto Victoria N.P. como sus tres nietas (con las que convivía desde el crimen en Villaverde) fueron desahuciadas del domicilio donde la primera de ellas había acogido a su familia. Una deuda hipotecaria con Caixabank, adquirida luego por la empresa inmobiliaria Circleville SL, había derivado en una orden de desahucio recibida un mes antes. La mayor de las hermanas de mudó a casa de su novio, y el resto se repartió como pudo en viviendas de sus conocidos.

Además de Leticia, Miguela (natural de República Dominicana) tenía dos hijos menores de edad de otra relación anterior: un niño de 9 años y otra chica de 11. La pelea de su familia para lograr la tutela o conseguir una beca de comedor asignada a víctimas de violencia de género ha evidenciado, por otro lado, las costuras de la red pública para perfiles vulnerables. El asesinato de esta vecina llevó a ponerle su nombre a una comisión municipal, creada para el seguimiento y coordinación entre administraciones en la asistencia a casos de violencia de género.

Durante el juicio contra su agresor, la hija mayor también relató una serie de mensajes amenazantes que el asesino enviaba a su pareja, y que comprobó revisándole el teléfono al desconfiar de la situación. Su madre “aparecía con heridas o moratones”, quitaba hierro al asunto y todo se complicaba cuando, en algún intento por distanciarse de Richard Fermín, bloqueaba su teléfono y este pasaba a acosar al resto de la familia, tratando de recuperar su atención.

“[Tu madre] va a aprender a respetar a los hombres”, llegó a repetir Leticia, asegurando que aquellas fueron las palabras del agresor, en una de las ocasiones en las que intentó llegar a Miguela a través de sus hijas. Con la sentencia y una sentencia de 22 años y seis meses de cárcel, Richard Fermín cumplirá condena por las 45 puñaladas que, según queda ya constatado, asestó a Miguela hasta acabar con ella y desbaratar, en consecuencia, la vida de toda una familia.

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