Qué hacer con los parkings inacabados del Bernabéu por el concurso ilegal: otro proyecto o indemnizar al Real Madrid
El Ayuntamiento de Madrid tiene un problema: el Tribunal Supremo acaba de echar por tierra uno de los concursos más polémicos licitados durante la era Almeida, el que iba a servir para construir dos aparcamientos bajo la calle Padre Damián y el paseo de la Castellana, que iba a gestionar y explotar el Real Madrid sobre suelo público durante los próximos 40 años.
La sentencia inapelable del Alto Tribunal termina por constatar la ilegalidad de un concurso hecho a medida por el área de Urbanismo y Movilidad para el Real Madrid, después de que el club blanco reclamara ambos aparcamientos en verano del año 2021 y consiguiera su adjudicación –al ser la única empresa en presentarse– en verano de 2023. La Justicia lo anuló un año después por falta de “interés público”, entre otras razones, sentencia ratificada después por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y ahora por el Supremo.
Como las obras fueron detenidas por los tribunales un año después de su comienzo, el Real Madrid había ya iniciado los trabajos de construcción de los parkings, especialmente en el caso de la Castellana, el que estaba más avanzado. Dice el club blanco en un informe encargado a Acciona –la empresa que ejecutaba los trabajos– que la factura de las obras ascendía a 17,4 millones de euros cuando la jueza ordenó parar la ejecución, según los datos que publicó en su día El Confidencial.
La Asociación Vecinal de Perjudicados por el Bernabéu (AVPB) tuvo que pedir parar las obras porque el Real Madrid seguía adelante con los trabajos pese al primer pronunciamiento judicial en contra. El club de Florentino Pérez cifraba además en 3,5 millones de euros adicionales los costes de desmovilización, seguridad y desmantelamiento de la obra y 1,6 millones por el alquiler de instalaciones, los salarios del personal o las extensiones de garantías.
¿Debe el Ayuntamiento de Madrid indemnizar al club merengue? Su contrato de concesión con la adjudicataria indica que “la suspensión de las obras no dará derecho al contratista al abono de daños y perjuicios”, un escudo legal que podría no frenar el interés de los de Chamartín, que podrían llegar a reclamar –si nos atenemos a las cifras publicadas anteriormente– hasta 22,5 millones de euros.
De momento, la estrategia que está siguiendo Almeida es la de la negociación para intentar salvar uno de los dos aparcamientos, el de la Castellana. Lo lleva intentando desde hace meses, al no recurrir al Supremo la sentencia del TSJM por las escasas posibilidades de éxito. El Real Madrid decidió seguir apelando hasta la decisión final de esta semana.
El Área de Movilidad ya se ha reunido con la asociación demandante buscando una salida. Los vecinos mantienen la postura de que el parking de Castellana es indisociable del previsto en Padre Damián y el concurso está anulado por la Justicia. Pero se muestran abiertos a otra vía: si se plantea en otro concurso ese aparcamiento en solitario y cumple con la legalidad –indican fuentes vecinales a este periódico–, la asociación lo estudiaría, siempre que beneficie al barrio y sea dedicado a los residentes, algo que en principio no estaba previsto.
El aparcamiento de la Castellana tenía planificadas 1.299 plazas para turismos, además de otras 123 para otros vehículos. Pero no contemplaba ninguna plaza para residentes en sus 37.863,35 metros cuadrados bajo el subsuelo, distribuidos en cuatro plantas. Esta distribución estaba pensada para aumentar el lucro del Real Madrid en días de partido o eventos, dejando las únicas plazas para residentes en el parking de Padre Damián, donde también iría un aparcamiento de autobuses, distribuido a lo largo de un túnel de conexión. Lo que está claro es que esa segunda parte del proyecto no volverá después de la contundente sentencia del Supremo.
Este periódico ha consultado al Ayuntamiento de Madrid sobre qué alternativas está manejando el consistorio después del fallo judicial definitivo. De momento, fuentes del área de Movilidad se muestran prudentes y explican que aún no se conoce si el Real Madrid exigirá una indemnización. Respecto a las negociaciones, el último pronunciamiento lo tuvo la vicealcaldesa en abril. Entonces aseguró que “hasta el moment,o las reuniones van razonablemente bien, estamos avanzando en ese sentido para conseguir llegar a un acuerdo para mejorar y darles unas plazas de aparcamiento que ahora no tienen y que son especialmente necesarias también en esa zona de la ciudad”.
Los parkings del Bernabéu se proyectaron como guinda final al proyecto para eventos que el Real Madrid ideó para su nuevo estadio, en el que ha construido un hipogeo donde guardar el césped y así poder organizar conciertos y encuentros multitudinarios como el que tuvo lugar durante la visita del Papa. El plan de Florentino Pérez era organizar hasta 58 eventos al año y facturar hasta 470 millones de euros gracias a los aparcamientos, que utilizaría en parte para estas citas. Sin embargo, las demandas vecinales, que han logrado el espaldarazo de la Justicia, han truncado de momento tanto los conciertos como esta infraestructura subterránea en forma de concurso público.
0