Docentes con patologías previas ante el inicio del curso: "Me siento desprotegida y abandonada por la Administración"

“La respuesta y la solución que la Consejería me ha dado para protegerme son unas medidas exactamente iguales que las que le ha dado a cualquier docente sin patologías, excepto evitar hacer vigilancia de recreos en lugares de tránsito y no formar parte del equipo COVID”

Los docentes volverán a las aulas en un par de semanas. La preocupación por las medidas de seguridad en los centros escolares es mayor en los docentes con patologías. Todos son evaluados para su reincorporación por la consejería de Educación a través de la empresa de servicio de prevención Prevemur. 

"Hace 4 años me operaron de cáncer de mama. Además del tumor tuvieron que quitarme ganglios axilares", cuenta una profesora del movimiento Docentes Unidos, "el informe de Prevemur dice que soy de riesgo y especialmente sensible a la COVID, pero soy apta para trabajar". En Docentes Unidos, de los 300 profesores y maestros con patologías, todos han sido considerados aptos para reincorporarse a su puesto de trabajo.

Se considera como grupo vulnerable a la COVID-19 a personas con afecciones respiratorias, renales, cardiovasculares y hepáticas, diabetes, cáncer en fase activo o inmunodeficiencias. También se considera de riesgo el personal docente mayor de 60 años y embarazadas.

Los docentes que han sido considerado aptos por Prevemur reciben una serie de directrices que el centro debe cumplir para su reincorporación. Medidas que por unanimidad consideran "insuficientes": "La respuesta y la solución que la Consejería me ha dado para protegerme son unas medidas exactamente iguales que las que le ha dado a cualquier docente sin patologías", expone un docente, "excepto evitar hacer vigilancia de recreos en lugares de tránsito y no formar parte del equipo COVID".

"En mi aula entran otras personas a darle clase a mis niños: el profesor de inglés, el de Educación física, el de música. Y mientras, tendré que darle clases a otros niños, por lo que los grupos burbuja no existen", cuenta una profesora con diabetes tipo 2, hipertensión, cardiopatía y asma. 

De acuerdo con la Guía de actuación para la gestión de la vulnerabilidad y el riesgo en ámbitos no sanitarios o sociosanitarios del ministerio de Sanidad, los docentes están considerados como personal de nivel de riesgo 1, por lo que se considera que no tendrán contacto con personas sintomáticas. "Estamos luchando para que al menos seamos de nivel de riesgo 2. Estamos en contacto con niños que podrían tener coronavirus. En mi centro nos vamos a juntar unas 300 personas", denuncian desde Docentes Unidos.

Pese a esta situación la mayoría quiere reincorporarse: "Adoro mi trabajo y no contemplo no volver, pero me siento desprotegida y abandonada por la Administración", lamenta una profesora con inmunodeficiencia. "Los niños no están acostumbrados a las distancias y no las va a haber. Y me pregunto: ¿cómo se enseña a un niño de 6 años a leer a metro y medio de distancia? ¿Cómo se consuela a un niño de 2 o 3 años sus primeros días de colegio? ¿O a uno de 8 años cuando se cae?".

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats