Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

“La prueba de fuego para conocer la voluntad del Gobierno para esta legislatura está en con quién pacte estos presupuestos”

Bakartxo Ruiz, portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Navarra

Rodrigo Saiz

  • Sobre las declaraciones de Marimar Blanco: “Ese tipo de manifestaciones y de intentos de manipular la realidad sólo responden a la propia incapacidad del PP para marcar la agenda política y las mayorías tanto en Navarra como en la CAV”

El Gobierno de Navarra (PSN, Geroa Bai y Podemos) liderado por la socialista María Chivite tiene ante sí el reto de sacar adelante los primeros presupuestos de la legislatura estando en minoría. Para lograrlo necesitará el apoyo de, al menos, uno de los dos partidos que conforman la oposición: Navarra Suma y EH Bildu. Ambos partidos han señalado que es imposible llegar a un gran pacto presupuestario con el apoyo de los dos, intención que por ahora maneja el Ejecutivo tras haberse reunido con ambos. Ahora está en manos del Gobierno elegir quién será su socio para los presupuestos del 2020. En plena negociación presupuestaria, la portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Navarra, Bakartxo Ruiz (Pamplona, 1977), recibe a este periódico a primera hora de la mañana en una de las salas de reuniones de la Cámara Foral para detallar las claves que marcarán el futuro de la negociación de cara a uno posible acuerdo.

En una entrevista a este mismo periódico antes de las elecciones del 10 de noviembre la candidata del PP al Congreso por Álava, Marimar Blanco, dijo que no sabía su nombre, pero que había un representante de EH Bildu en este Gobierno de Navarra. ¿Sabría decirme quién es el consejero de EH Bildu en el Gobierno de Navarra?

Creo que ni Partido Popular de Álava, ni nadie, ha podido encontrar al representante de EH Bildu en el Gobierno. Ese tipo de manifestaciones y de intentos de manipular la realidad sólo responden a la propia incapacidad del PP para marcar la agenda política y, desde luego, para marcar las mayorías tanto en Navarra como en la CAV.

Han sido numerosas las críticas de los partidos de derechas al Gobierno de Chivite diciendo que está en manos de EH Bildu. ¿Es así?

La realidad es que el Gobierno de Navarra está en minoría con un acuerdo programático sustentado por 23 parlamentarios y la mayoría absoluta consta de 26 parlamentarios. Por tanto, yo me reafirmo en lo que dije en el debate de investidura: EH Bildu estará ahí para conformar una mayoría alternativa a la derecha, siempre que las políticas del Gobierno consistan en seguir avanzando en la hoja de ruta que planteamos en los cuatro últimos años en materia de derechos sociales y democráticos. EH Bildu puede tener la llave para cerrar la puerta a los retrocesos que en un momento dado se puedan plantear. Por tanto, creo que desde esa posición en lo que respecta a la investidura, dijimos que abríamos la puerta a la posibilidad de que se conformará una mayoría alternativa a la derecha, siempre que planteara una acción política encaminada a seguir avanzando.

¿Van a presentar alguna enmienda para reducir el número de altos cargos, como habían criticado en su momento, o lo van a dar por bueno a pesar de esas críticas?

El contexto de negociación presupuestaria tiene sus virtualidades y sus limitaciones. Obviamente, la estructura de gobierno nos parece absolutamente desmesurada, pero está ya aprobada por decreto. Por tanto, ese incremento de gasto, que supone en torno a unos 6 millones anuales estará recogido en los presupuestos de igual manera. En cualquiera de los casos, sí que nos parece que en el ámbito fiscal hay que introducir determinadas modificaciones. Hemos presentado una enmienda a la totalidad para que los beneficios empresariales en relación al impuesto de patrimonio no queden exentos, y también vamos a plantear otro tipo de enmiendas para garantizar una recaudación suficiente que permita hacer frente a los retos que a lo largo de estos años se va a tener la sociedad navarra, teniendo en cuenta, además, que vamos seguramente a un contexto económico variable y preocupante para los sectores más desfavorecidos.

Es curioso porque la presidenta María Chivite se resistió a sentarse con EH Bildu durante la formación Gobierno Navarro, sin embargo, han llegado los presupuestos y a la primera de cambio la foto era indiscutible. ¿Cómo encaja eso? ¿Es un juego político al que habrá que acostumbrarse? han llegado los presupuestos y a la primera de cambio la foto era indiscutible

Esta fotografía se tenía que haber dado en mayo o junio. El Gobierno es consciente de que está en minoría y que por tanto tiene que encontrar apoyos en la oposición y creo que es evidente, la sociedad navarra lo visualiza así. Es evidente que en un lado está Navarra Suma con sus prioridades y sus medidas fiscales, que son muy diferentes a las que plantea EH Bildu y, por tanto, creo que también es evidente que en la mayor sintonía con el acuerdo programático que han firmado las cuatro fuerzas y con las políticas que en teoría quiere hacer este Gobierno, la tiene EH Bildu. Por tanto, creo que la realidad impone la necesidad de dialogar, negociar y llegar a acuerdos.

¿Cree que al PSN le entrará el vértigo a la hora de firmar un acuerdo presupuestario con EH Bildu?

La primera reunión ha sido un paso importante, en tanto en cuanto creo que se normaliza lo que ya era normal en el Parlamento a nivel de diálogo y a nivel de la posibilidad de llegar a acuerdos, y también lo que era normal en la sociedad navarra. Si hemos llegado hasta aquí y el Gobierno tiene interés en sacar adelante los presupuestos y en que esta legislatura pueda seguir avanzando, creo que es innegable que la única fuerza con la que lo puede hacer es con EH Bildu. Por tanto, creo que de momento lo que tenemos encima de la mesa es un paso importante y nosotros esperamos que esta legislatura pueda estar marcada por ese diálogo y por la posibilidad de llegar a acuerdos.

¿Y a EH Bildu no le va a temblar el pulso a la hora de pactar con el PSOE del 155 del decreto contra la república digital catalana? ¿Lo aceptarán las bases?

Bueno, eso está por hacer. Por ahora sólo hemos tenido una reunión y ya veremos cuándo se negocia. Cuando se habla y se negocia, se puede llegar a acuerdos.

Se ha normalizado la relación…

Por una vez han prevalecido los intereses de la ciudadanía navarra por encima de los intereses de la agenda que se marca desde Madrid, y creo que eso es importante. Respecto a nuestra base social, reparos podemos tener todos, pero es muy consciente del papel fundamental que puede jugar EH Bildu en esta legislatura. Se volcó en la consulta que hicimos a nivel interno para definir el voto en la investidura de este Gobierno con un 75% de los apoyos y, por tanto, cuando avancemos en las negociaciones presupuestarias, en su caso, lo someteremos a consulta. Pero creo que, si llegamos a un proceso de negociación y llegamos a determinados acuerdos, sería coherente que nuestra base social avalara la postura que manifestó en la investidura.

¿El que se consiga un acuerdo presupuestario con EH Bildu marcará el destino del Gobierno navarro?

Yo creo que sí, la prueba de fuego para conocer la voluntad del Gobierno con respecto a las políticas públicas que quiere hacer está en este momento en el ámbito presupuestario. Si el Gobierno de Navarra se decantara por llegar a un acuerdo con la derecha, obviamente la legislatura y la acción de Gobierno tomaría un camino; si quiere mirar la izquierda, a la posibilidad de hacer políticas progresistas con un presupuesto que refleje esa voluntad, la legislatura va a adoptar otro cariz y, por tanto, para EH Bildu es deseable esa segunda opción.

El Gobierno por ahora se ha sentado con los dos para iniciar la negociación.

La realidad se impone y la realidad es que Navarra Suma tiene otro tipo de objetivos políticos que pasan por seguir manejando al PSOE como monaguillo y por llevarlo a su redil en el que ha estado durante tantos años. Y la realidad también se impone en el sentido de que Navarra Suma se ha autoexcluido de esas negociaciones. Por encima de las palabras, de los equilibrismos, creo que lo lógico, lo que la sociedad navarra entiende como natural, es que las fuerzas que conformamos una mayoría alternativa a la derecha nos podamos poner de acuerdo, aunque sea de manera puntual, en determinadas cuestiones.

En ese aspecto Chivite se impuso a las tesis de los barones socialistas y se sentó con ustedes. ¿Cómo valora este paso?

Creo que el PSOE se ha dado cuenta de que los años que ha estado dedicándose a facilitar y a regalar prácticamente gobiernos a la derecha le han llevado a una pérdida de credibilidad en el electorado navarro y, por tanto, el tiempo dirá si realmente estamos ante un cambio de paradigma mirando a medio y largo plazo. Pero obviamente la decantación que ha hecho el PSOE después de estas elecciones es diferente y nos sitúa en una situación diferente a la que hemos conocido durante muchos años en Navarra.

¿Piensan como Navarra Suma, que es imposible una negociación a dos bandas?

Es lógica política pura. Es irreal pensar que se puede llegar a acuerdos con Navarra Suma para que apoyen a los presupuestos y al mismo tiempo llegar a acuerdos con EH Bildu para que también los apoyemos. Creo que las prioridades que podemos plantear unos y otros, y los contenidos, tanto fiscales como de inversión, son absolutamente contrarios y creo que Navarra Suma está muy lejos de acompañar tanto el acuerdo programático de legislatura que han firmado las cuatro fuerzas, como unas políticas mirando a la izquierda y en términos progresistas. Más allá de si hay vetos o no hay vetos, esa es la realidad.

¿Para llegar a un acuerdo presupuestario pedirán al PSN que deje de apoyar medidas identitarias en torno al euskera o la ikurriña con Navarra Suma?

Estamos hablando de un proceso de diálogo y negociación en torno a presupuestos. Nosotros no vamos a entrar en determinadas cuestiones que afectan a la gobernabilidad en su conjunto y a las posiciones que podamos tener en determinadas materias. Estamos hablando de presupuestos y, por tanto, nuestro objetivo en primera instancia es que podamos incidir girando a la izquierda y a las medidas progresistas en el ámbito presupuestario.

¿No se lo van a pedir, entonces?

Hemos trasladado un documento al Gobierno, donde sí hablamos del marco de negociación y de contenidos en el ámbito fiscal y en el ámbito presupuestario. Otras medidas de carácter político son los propios miembros del Gobierno los que tienen que aclarar hasta qué punto pueden tener libertad para discrepar en determinadas votaciones, y ahí nosotros no vamos a entrar.

¿Se van a sentar a negociar con los partidos del Gobierno el nuevo decreto del euskera? ¿Es una condición para el acuerdo después de que el Gobierno no recurrirá la sentencia?

De momento estamos a la espera de que el Gobierno emita la orden foral que dijo que iba a emitir antes del 12 de noviembre. Estamos en un vacío legal absoluto y es una cuestión por la que vamos a preguntar al Gobierno. En cualquier caso una nueva orden foral es competencia del Gobierno. Nosotros vamos a exponer claramente cuál es nuestra opinión y creo que dentro del Gobierno también van a tener discrepancias. El Gobierno en lugar de intentar contentar a la derecha o a los sectores reaccionarios, que no hacen sino intoxicar todo lo que tiene que ver con la política lingüística, tendría que mirar a las mayorías sociales que quieren convivencia y normalidad en el ámbito lingüístico.

Ustedes están en contra de la llegada del Tren de Alta Velocidad a Navarra y el PSN, a favor. ¿Van a ceder en esta materia para llegar a un acuerdo presupuestario?

Las posturas son claras y obviamente no compartimos el modelo que defiende el PSN, pero creo que también dentro de los partidos que apoyan al Gobierno existen posturas diferentes. El PSOE y Geroa Bai defienden el tren de alta velocidad y por el contrario, Izquierda-Ezkerra y Podemos están más cercanos a nuestra postura de apostar por un tren social y mejorar las infraestructuras que ya tenemos. Veremos si el anteproyecto de presupuestos hay algún tipo de partida para el TAV. No olvidemos que sin haber aprobado los presupuestos del Estado, difícilmente puede aparecer ningún tipo de partida para el TAV, en tanto en cuanto no haya Presupuestos Generales del Estado. Pero veremos cómo se solventan esas discrepancias.

Pero será una de las materias en las que habrá un choque de posturas contrapuestas.

Es evidente que defendemos modelos socio económicos en el plano de las infraestructuras en muchos casos diferentes y contradictorios. Eso no cambia y eso no va a cambiar. Ahora bien, eso no puede ser un obstáculo para plantear las prioridades en las que podamos coincidir en materia presupuestaria.

En estas últimas semanas han sido muchas las críticas a Pedro Sánchez por parte de la derecha por sentarse con Esquerra Republicana para conseguir su abstención en la investidura. ¿Cómo cree que podría afectar un acuerdo del PSN con EH Bildu para los presupuestos en Navarra al ámbito?

Los sectores políticos y mediáticos reaccionarios siguen pensando que el monopolio de la capacidad de llegar a acuerdos y de dirigir la política tanto en Navarra como en el Estado les corresponde a ellos y creo que es buena señal que, tanto en Navarra como en el Estado, el PSOE deje de mirar tanto la derecha y entre en la lógica en la que la ciudadanía está hace mucho tiempo, dar la normalidad a lo que la gente vive en la calle.

La semana pasada el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero dijo que Arnaldo Otegi fue decisivo para el fin de ETA. ¿Cómo valoráis esas palabras? ¿Cree que es un guiño desde Ferraz a vuestra formación para llegar a un acuerdo presupuestario en Navarra?

Zapatero ha dicho una obviedad y ha reproducido lo que mucha gente piensa en este país. Ahora bien, es cierto que quién lo dice, en qué contexto lo dice, tiene su importancia.

¿Le gustaría que Pedro Sánchez hiciera algún gesto similar después de que dijera en varias ocasiones que el PSOE nunca se sentaría con EH Bildu?

Creo que el camino se hace andando y creo que trayendo este tema Navarra creo que es un paso importante que la representación del Gobierno de Navarra y una representación de EH Bildu se hayan sentado en una mesa a hacer lo que la política nos dice que tenemos que hacer, que es hablar y ver la posibilidad de llegar a acuerdos, en este caso en el ámbito presupuestario, pero siempre mirando el interés general de la ciudadanía.

¿Como es posible que el mismo día que ustedes se reunieran con Chivite sus colegas de Vitoria le dieran a Urkullu un portazo? ¿Tan diferente es un Gobierno de PSN, Geroa Bai y Podemos a uno de PNV y PSE que quiere pactar con Elkarrekin Podemos?

El PNV a lo largo de estos años ha mostrado claramente cuál es su decantación. En otros ejercicios ha buscado al PP y ahora está buscando a Elkarrekin Podemos. Habrá que preguntarle al PNV por qué tiene tantos problemas en que Bildu forme parte de esas negociaciones y que pueda llegar a acuerdos con nosotros.

¿Cómo ven desde EH Bildu en Navarra el intento de reforma del Estatuto de Gernika?

Hemos vuelto a escuchar a Javier Esparza incidiendo en el tema de que no se maneje a Navarra y que Navarra no aparezca en el Estatuto. La derecha navarra está instrumentalizando un debate que se está dando en otra institución para seguir utilizando a Navarra como moneda de cambio y para incidir también en la política estatal. Ahora bien, yo creo que lo que está pasando en el Parlamento Vasco refleja también las diferentes posiciones que existen en esa pluralidad política y no dejo de sorprenderme de la capacidad que ha demostrado el PNV de llegar a acuerdos políticos en unos términos y luego desvirtuarlos en la segunda fase, que es la del articulado y la de la propuesta de un texto concreto, para no molestar a determinados sectores. En Navarra también tenemos un reto importante, plantear que la Lorafna, que no votamos los navarros, tiene que estar a debate sin ningún tipo de problema.

¿Cree que es necesario plantear ese debate ahora en Navarra?

Es momento de hablar con tranquilidad y dar respuestas democráticas a la crisis que vive el Estado, y esa solución tiene que pasar necesariamente por hablar del encaje territorial, dar la palabra a la ciudadanía y por empezar a debatir, también en Navarra, sobre el contenido del Amejoramiento con toda la tranquilidad y con la idea muy clara de que es la ciudadanía navarra la que tiene que decidir el futuro de Navarra.

Las reuniones con Chivite han sido públicas. ¿Se están reuniendo con el PSOE en Madrid para hablar de la investidura? ¿Han habado con Santos Cerdán?

[Asiente] En todos los ámbitos se habla con todo el mundo.

¿Y con Podemos?

Con Podemos, obviamente, y con otras con otras fuerzas del Congreso nos estamos reuniendo con absoluta normalidad.

Etiquetas
stats