eldiario.es

Menú

eldiarionorte Navarra eldiarionorte Navarra

“Si el PP gana las elecciones, desde luego puede volver a la carga con la Ley del Aborto"

La integrante de la Asamblea por el derecho al aborto de Navarra Begoña Zabala espera que se sigan dando pasos para garantizar que la interrupción del embarazo pueda hacerse en el sistema público.

La también abogada del sindicato LAB cree que la movilización de las mujeres ha sido clave para la retirada de la ley del PP, pero también “que detrás haya habido tanta gente”.

- PUBLICIDAD -
La integrante de la Asamblea por el derecho al aborto de Navarra, Begoña Zabala.

La integrante de la Asamblea por el derecho al aborto de Navarra, Begoña Zabala.

Begoña Zabala, conocida por ser abogada del sindicato LAB, es también integrante de la Asamblea por el derecho al aborto de Navarra, pero también de otros foros de este tipo del entorno y de todo el país. En una comunidad, la foral, donde el aborto fue (¿se puede decir ya en pasado?) durante mucho tiempo tema tabú, donde hubo presión a los médicos y aún hoy se producen movilizaciones frente a la única clínica privada que provoca interrupciones del embarazo, Zabala cree que hay que seguir movilizándose. Pese al triunfo que ha supuesto la retirada del anteproyecto de la ley del gobierno Rajoy, Zabala insiste en que, ahora que el tema está en boca de la sociedad, hay que aprovechar para darle un impulso. Por ejemplo, logrando que estas intervenciones se realicen de forma directa en el sistema público.

¿Le sorprendió que se retirara la Ley del Aborto?

Desde junio ya se venía rumoreando esta posibilidad, así que tampoco diría que fue una sorpresa. Parece que las encuestas les indicaban que estaban perdiendo votos con esto, así que no les cuadraba electoralmente, tenía contradicciones. Por eso desde los movimientos de mujeres pensábamos que la retirada podía ser más factible, pero tampoco queríamos hacernos ilusiones.

¿Ha ganado la movilización?

La movilización ha ganado. Hemos hecho una buena campaña, y desde muchos sectores nos han apoyado. Igual no tenían una postura tan radical como la nuestra, que pedimos un aborto libre y gratuito en la sanidad pública, pero hemos sentido ese respaldo. Además, creo que hemos situado bien el debate: no se trataba de decidir si abortar es pecado o no, sino si se trata de un derecho. Creemos que se ha discutido bastante en esos términos, en el de que hay que centrarse en el cuerpo de las mujeres.

Cuando habla de las contradicciones del anteproyecto, ¿a qué se refiere?

Jurídicamente, esta ley era un desastre. De ahí que la contestación también haya sido tan fuerte. Por ejemplo, la malformación del feto ha generado mucho debate dentro de las propias filas del PP, donde han reconocido que han abortado en estas condiciones. Además, también hay un sector importante de clínicas privadas que viven de esto [se refiere a interrumpir el embarazo], y ahí también hay conservadores.

¿Cree que el PP volverá a intentar reformar la Ley del Aborto?

Desde luego que, si ganan las elecciones, puede que vuelvan, y que intenten hacerlo mejor desde un punto de vista técnico.

Usted, como integrante del movimiento feminista, apuesta por no dejar las movilizaciones.

Creo que hay que perfeccionar la ley del 2010, e incidir en cuestiones como la educación, ahora que hemos conseguido que se hable tanto de este tema hay que aprovecharlo.

Habla de un triunfo del movimiento de las mujeres pero, ¿no ha sentido apoyo por parte de los hombres?

Muchísimo. En la movilización se ha visto a sanitarios y educativos, que son colectivos mixtos, y nos han acompañado. Sí es verdad que, al principio, las protestas las encabezaban las mujeres, pero pronto vimos detrás a mucha gente.

Si una mujer quiere abortar en Navarra, ¿cuáles son sus opciones?

La ley es clara y dice que este tema tiene que tratarse en centros públicos y, si no, que no haya coste para la paciente. La cuestión es que en Navarra se derivan estos casos a centros públicos y aquí, desde hace año y medio, cuando se abrió el centro privado en Ansoáin, pasamos a estar de forma similar a otras comunidades.

Pero hasta hace año y medio no era así, ¿por qué?

En Navarra hubo una gran convulsión social en torno a la interrupción del embarazo, esa presión se realizó sobre todo sobre los médicos, a los que se llegó a procesar por realizar un aborto. Y esa situación fue tan grave que, incluso, los profesionales sanitarios tuvieron que aguantar pasquines en los que se les llamaba ‘asesinos’. Por eso muchos trabajadores, incluso el personal de la limpieza, por ejemplo, se declararon objetores.

La presión que hay todavía es muy fuerte. Y esto fomenta que a estas clínicas privadas se les llame abortorios cuando, en realidad, también hacen otro tipo de tratamientos

¿Qué supuso la apertura de la clínica de Ansoáin?

Aquí en muchas cuestiones hemos estado a otro ritmo pero, con esa clínica, pasamos a estar como otras comunidades, por ejemplo como Castilla La Mancha. Aún hay movilizaciones en torno a ella por parte de personas católicas, con algún obispo y estudiantes, que piden a las mujeres que se arrepientan, que se lo piensen bien.

¿Por qué se deriva a quienes desean abortar a una clínica privada?

Ocurre así en el 95% de los casos en todo el Estado. Y eso que, por ejemplo en Navarra, la cámara de Comptos [el órgano que fiscaliza las cuentas públicas] ya hizo un informe demoledor en el que señalaba que sería más barato realizarlo en el sector público. Ahora mismo, cuando una mujer quiere abortar, va a centros como Andraize [el Centro de Atención a la Mujer ubicado en el barrio pamplonés de la Chantrea], que son públicos, hablan de su situación y, con un número secreto, les derivan a la clínica privada. Es un sistema muy rápido, muy profesional y que se gestiona muy bien desde la ley de 2010, y que además no supone un coste alguno para la mujer.

Derivar estos casos al sector privado, ¿no esconde la realidad del aborto?

La presión que hay todavía es muy fuerte. Y esto fomenta que a estas clínicas privadas se les llame abortorios cuando, en realidad, también hacen otro tipo de tratamientos, para personas con problemas de fertilidad, por ejemplo. Y, además, hay que recordar que la clínica de Ansoáin ni siquiera está en Pamplona, sino en un pueblo y prácticamente en una zona industrial.

Este jueves, el Tribunal Constitucional ha avalado la ley navarra que crea un registro de objetores al aborto. ¿Le parece un paso adelante?

Sí, es un paso, porque, sin un registro de objetores, se puede dar por hecho que todos objetan, y ahora, el sistema público se tendría que comprometer a, si hay tantos objetores, poder contratar personal que no lo sea para garantizar que se cumple el servicio.

Desde el PSN ya han afirmado que UPN empieza a  quedarse sin razones para que los abortos no se practiquen en el sistema público. ¿Usted cómo lo ve?

Claro, es un paso para instaurarlo ya. Esperemos que sirva para que den vía libre.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha