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Seis resultados del barómetro del CIS que no se leen en los titulares

Aparentemente, si nos fijamos solo en los datos más repetidos, la última encuesta del CIS trae relativamente pocas novedades. Sin embargo, el barómetro contiene información muy valiosa sobre las tendencias de la opinión pública, que nos ayudarán a entender mejor el próximo proceso electoral. Hay quien podría considerar que la fotografía tomada por el CIS hace ahora un mes y publicada ayer ha quedado desfasada en un contexto en el que el conjunto del electorado parece estar evolucionando deprisa. Sin embargo, en un barómetro siempre hay mucho más que la imaginaria foto finish. Resulta muy útil analizar la evolución de los últimos meses y ver qué movimientos se han producido en la opinión pública, ya que éstos nos pueden dar pistas de lo que de verdad puede pasar de aquí a las elecciones.

El último barómetro del CIS coincide en su cuadro final con las encuestas publicadas más recientemente, aunque con algunos matices. Por una parte  proyecta una imagen de la opinión pública española en la que Ciudadanos se encuentra en Ascenso –el CIS lo sitúa por primera vez como tercer partido con mayor potencial de votos- y Podemos en retroceso. En esto se alinea con otras encuestas realizadas por las mismas fechas (la del CIS se hizo entre el 1 y el 12 de octubre). En lo que no hay acuerdo en las encuestas es en cómo de ajustado está el pulso entre las diferentes fuerzas políticas. De acuerdo con el CIS, el PP (29,1% del voto estimado) y el PSOE (25,3%) se situarían a una holgada distancia de Ciudadanos (14,7%), Podemos (10,8%) e IU (4,7%). Por el contrario, la encuesta realizada por Metroscopia para El País en octubre, situaba al PSOE (23,5%), PP (23,4%) y Ciudadanos (21,5%) como tres actores en un primer nivel de disputa electoral y por detrás de ellos a una significativa distancia a Podemos (14,1%) e IU (5,6%). Las encuestas están de acuerdo en que UPyD tiene pocas posibilidades de conseguir representación parlamentaria.

A continuación visitamos seis cuestiones que nos parece que merecen atención, a partir de la comparación de esta encuesta con las encuestas trimestrales del CIS que la han precedido.

Indecisos en aumento

Los partidos políticos confían en el efecto que tienen las campañas electorales para convencer a los indecisos y movilizar hasta el último votante posible. Y en esta recta final del 20-D, parece que se van a tener que emplear a fondo, pues, con la cercanía de la cita con las urnas, lejos de haber disminuido el porcentaje de electores que no saben a quién votar, ha aumentado. Es más, con el 22,2% de indecisos, se registra ahora la mayor cifra de los últimos cuatro años (gráfico 2). Frente al aumento de los que no saben qué votar, ha disminuido el porcentaje de los que optarían por no votar. Ambos, indecisos y abstencionistas, suman un nada desdeñable 32% del electorado.

Por votantes, los que más indecisos se muestran actualmente son los del PP (21,2%).

Gráfico 2.  Evolución del porcentaje de indecisos y abstencionistas potenciales en elecciones generales. Serie CIS (enero 2012-octubre 2015)

Cambios en “no le votaría nunca”

Algunos barómetros del CIS además de darnos información sobre la intención de voto o el nivel de simpatía de los ciudadanos hacia los partidos, nos permiten identificar el grado de rechazo que éstos últimos cosechan entre los encuestados.

En una escala de 0 a 10 tienen la oportunidad de expresar con qué probabilidad votarían a cada uno de los partidos, siendo 0 “con toda seguridad, no les votaría nunca” y 10 “con toda seguridad, le votaría siempre”. El gráfico 3 muestra la evolución desde octubre de 2014 a octubre de 2015 del porcentaje de encuestados que han elegido la opción 0, es decir, que creen que nunca votarían al partido en cuestión.

Las tendencias saltan a la vista. El POSE sigue siendo el partido que menos rechazo suscita. En el transcurso de un año, ha disminuido el nivel de rechazo en 7 puntos, pasando del 42% al 36% los encuestados que les niegan con toda seguridad el voto.

Gráfico 3. Evolución del voto negativo en el barómetro del CIS

Por el contrario, el PP continúa siendo el partido que, a la luz de los datos, acumula el mayor porcentaje de votantes dispuestos a rehuirles sin ninguna duda. El 52% de los encuestados declara que, con toda seguridad, nunca votaría a los populares. No obstante, el PP mejora bastante respecto a octubre de 2014, cuando cosechaba un nivel de rechazo del 60%. Además, no hay que olvidar que este partido se sitúa como la primera fuerza política en voto estimado. Y ello a pesar de que casi 8 de cada 10 ciudadanos desconfían de Rajoy y de que casi 6 de cada 10 valoran de forma negativa la gestión realizada por su gobierno.

Por otra parte, el PP ya no está solo en el podio, pues ahora comparte el puesto de “el partido más rechazado” con Podemos. La formación morada, de acuerdo a la tendencia marcada por esta pregunta, es la que peor ha evolucionado en los últimos 12 meses. El porcentaje de encuestados que indican no tener ninguna intención de votarles ha pasado del 42% al 52%. Ciudadanos, por su parte, ha recorrido el camino inverso: ha visto como el porcentaje de encuestados que les negaban con toda seguridad el voto ha caído en más de 15 puntos, pasando del 55% al 40%. Ahora, junto al PSOE, el partido naranja es de los que generan menos rechazo.

“Ferraz, tenemos un problema”

Si la victoria del PSOE dependiese de su líder, Ferraz estaría en apuros. Pedro Sánchez tiene que competir contra Podemos por la izquierda, con Ciudadanos por el centro y con el PP como principal rival en términos de “partido de gobierno”. Pero el nivel de confianza no aparece por ninguno de estos flancos. Cuando se le pregunta a los ciudadanos si el líder de la oposición les inspira confianza sólo el 17% contesta que “mucha” o “bastante”, mientras que el 77% dice que “poca” o “ninguna”. Aunque lo problemático para los socialistas seguramente sea ver que entre sus antiguos votantes menos de la mitad (un 40%) declaran sentir bastante o mucha confianza por Sánchez, mientras que más de la mitad (55%) no se sienten entusiasmados con el Secretario General (gráfico 4).

El diagnóstico es aún más preocupante para Ferraz si nos detenemos en el mismo dato para todos aquellos encuestados que se auto-posicionan en el espacio ideológico al que principalmente se dirige el PSOE (entre el 3 y el 5). Redondeando para arriba -a su favor-, sólo 3 de cada 10 votantes del 3 o el 4 de la escala ideológica indican que Sánchez les inspira bastante o mucha confianza. 7 de cada 10 poca o ninguna. En el centro -en el 5-, la proporción de encuestados que tiene bastante o mucha confianza en él se queda en 1 y 1/2 de cada 10. Y el 78% del votante de centro confía poco o nada en él.

 

Gráfico 4. Confianza en Pedro Sánchez  (Escala de ideología 1-10, donde 1 es extrema izquierda y 10 es extrema derecha).

Dónde se sitúan los partidos en el mapa ideológico

El mapa mental que los ciudadanos tienen respecto al posicionamiento ideológico de los partidos es claro y ha cambiado poco en el último año. A ojos de los españoles, el sistema de partidos que se nos presenta en las próximas elecciones está compuesto fundamentalmente por un partido ubicado en la izquierda (Podemos), un partido de centroizquierda (POSE), un partido de centroderecha (Ciudadanos) y un partido de derechas (PP).

Sin entrar a discutir sobre lo apropiado o no de estas categorías, lo que vale la pena destacar de los barómetros del CIS es que nos permiten comparar cómo ha evolucionado la posición media que los encuestados dan a los partidos en la escala ideológica.

Según estos datos, el PP no se ha movido, clavado en una posición media de 8.2 (gráfico 5). El PSOE se ha movido apenas a la izquierda, sólo 2 décimas en lo que va de octubre de 2014 a octubre de 2015, pasando del 4.6 al 4.4 de la escala.

Podemos sigue siendo percibido como un partido muy alejado del centroizquierda. La posición media otorgada al partido morado era 2.4 y, ahora, también con pequeño movimiento a la izquierda, de 2.2. Respecto a Ciudadanos, nos encontramos que a medida que ha ido ganando nivel de conocimiento por parte de los votantes, la ubicación ideológica ha evolucionado del centro al centroderecha. En menos de un año se ha movido un punto en la escala, del 5.3 al 6.3. Un movimiento nada despreciable teniendo en cuenta que este tipo de percepciones cambian poco y de forma muy lenta.

Gráfico 5. Ubicación ideológica de los partidos según lo perciben los ciudadanos. CIS (octubre 2014 y octubre 2015)

Ciudadanos logra seducir al electorado de centroizquierda

Cerca de ocho millones de electores se sitúan ideológicamente en el centroizquierda. Se trata de una importante bolsa de votos para los partidos. Hasta ahora, además, la fuerza política que ha ganado las elecciones generales ha sido también la más votada en este grupo de electores. Si bien, esto puede cambiar ya que la incógnita se centra ahora en saber cómo se repartirá o fragmentará el voto de estos electores con cuatro jugadores principales en el tablero de la competición y no dos.

Desde un punto de vista estratégico, Ciudadanos necesitaba atraer a los electores de centro izquierda para crecer. Y parece que, a pesar del alto porcentaje de indecisos que hay en este grupo, lo está consiguiendo. Ahora, el partido naranja se ha convertido en la fuerza política que lograría más apoyos en este electorado, en detrimento del PSOE que en julio mantenía una ligerísima ventaja (gráfico 6). La formación liderada por Albert Rivera habría conseguido seducir al electorado de centroizquierda, logrando también aumentar sus apoyos por el centroderecha y derecha y siendo percibido, claramente, como un partido de centroderecha.

Gráfico 6. Evolución de la intención de voto de los electores de centroizquierda. CIS (julio-octubre 2015)

Podemos pierde terreno entre los abstencionistas y nuevos votantes, mientras Ciudadanos avanza

Una de las características que diferenciaba a Podemos de Ciudadanos a principios de este año es que el partido de Iglesias conseguía movilizar en mayor medida a quienes no participaban en política, bien porque en las elecciones del 2011 eran demasiado jóvenes para votar o bien porque decidieron abstenerse. Sin embargo, tal y como puede observarse en el gráfico 7, esto ha ido cambiando a medida que Ciudadanos consolidaba su espacio electoral. Hasta tal extremo de que en el último barómetro del CIS, el partido de Rivera supera ligeramente a Podemos entre esos dos grupos de electores, esto es, entre los jóvenes que no votaron en las elecciones del 2011 porque no eran mayores de edad y los abstencionistas. El cambio es especialmente significativo entre los jóvenes (alrededor de veinte puntos).

Los datos del último barómetro del CIS también indican que Podemos ha ido perdido fuerza entre el electorado socialista, mientras que el partido de Rivera consigue aumentar tímidamente sus apoyos en ese grupo. La capacidad de Ciudadanos de ampliar su base electoral está sobre todo a su izquierda. Aunque el porcentaje de voto+simpatía entre el grupo de votantes socialistas es sólo del 6%, éste representa el doble respecto a julio de 2015. Es muy probable que una de las claves de atracción de votantes de izquierda hacia Ciudadanos se encuentre en el papel que juegue el conflicto con Cataluña durante la campaña electoral.

Gráfico 7. Voto+simpatía a Podemos y Ciudadanos en abril, julio y octubre de 2015 por recuerdo de voto en las elecciones generales de 2011

Precisamente los temas que marquen el debate en la campaña podrán ser decisivos en un contexto en el que el desenlace electoral sigue aún muy abierto por el alto porcentaje de indecisos y de electores que cambian de voto ante una oferta política más amplia que nunca. En esa indecisión y elevada volatilidad del electorado es donde los partidos librarán la batalla hasta el último momento. Para seguir el pulso, aguardaremos con atención la siguiente fotografía que nos mostrará el CIS, con la encuesta preelectoral.

Aparentemente, si nos fijamos solo en los datos más repetidos, la última encuesta del CIS trae relativamente pocas novedades. Sin embargo, el barómetro contiene información muy valiosa sobre las tendencias de la opinión pública, que nos ayudarán a entender mejor el próximo proceso electoral. Hay quien podría considerar que la fotografía tomada por el CIS hace ahora un mes y publicada ayer ha quedado desfasada en un contexto en el que el conjunto del electorado parece estar evolucionando deprisa. Sin embargo, en un barómetro siempre hay mucho más que la imaginaria foto finish. Resulta muy útil analizar la evolución de los últimos meses y ver qué movimientos se han producido en la opinión pública, ya que éstos nos pueden dar pistas de lo que de verdad puede pasar de aquí a las elecciones.

El último barómetro del CIS coincide en su cuadro final con las encuestas publicadas más recientemente, aunque con algunos matices. Por una parte  proyecta una imagen de la opinión pública española en la que Ciudadanos se encuentra en Ascenso –el CIS lo sitúa por primera vez como tercer partido con mayor potencial de votos- y Podemos en retroceso. En esto se alinea con otras encuestas realizadas por las mismas fechas (la del CIS se hizo entre el 1 y el 12 de octubre). En lo que no hay acuerdo en las encuestas es en cómo de ajustado está el pulso entre las diferentes fuerzas políticas. De acuerdo con el CIS, el PP (29,1% del voto estimado) y el PSOE (25,3%) se situarían a una holgada distancia de Ciudadanos (14,7%), Podemos (10,8%) e IU (4,7%). Por el contrario, la encuesta realizada por Metroscopia para El País en octubre, situaba al PSOE (23,5%), PP (23,4%) y Ciudadanos (21,5%) como tres actores en un primer nivel de disputa electoral y por detrás de ellos a una significativa distancia a Podemos (14,1%) e IU (5,6%). Las encuestas están de acuerdo en que UPyD tiene pocas posibilidades de conseguir representación parlamentaria.