El Supremo se refiere a Franco como “jefe del Estado” desde el 1 de octubre de 1936 dando por buena su designación tras el golpe
La Sala alude a Franco como “Jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936 hasta su fallecimiento”, evitando la palabra dictador y eludiendo que la República acabó en 1939, tras la guerra. Es decir, los magistrados validan que fuera el legítimo jefe de Estado tras el golpe militar.
La fecha de 1 de octubre a la que se refiere el alto tribunal no es casual. En esa fecha, la Junta de Defensa Nacional -organismo creado el 25 de julio del 36 por los militares sublevados en el fallido golpe de Estado que dio arranque a la Guerra Civil- proclamó a Franco jefe de Estado con un desfile militar en Burgos.
El auto atribuye al proceso unos “rasgos especiales que no se puede ignorar”, por haber sido Franco Jefe del Estado, y, de ahí, inducen los “perjuicios irreparables”.