Sánchez ensalza las carreras profesionales de su hermano y su mujer para cuestionar la “deriva judicial” que padecen
“No es mi hermano, es fundamentalmente David Sánchez”, y “no es mi mujer, es Begoña Gómez”, y ambos están sufriendo una estrategia de “deshumanización” por parte de la derecha a través de sendos procedimientos judiciales impulsados “por una causa política”. Así de duro se mostró este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa que ofreció para hacer balance del curso político antes del parón veraniego, una comparecencia en la que evitó criticar a los jueces que han instruido y juzgado estos casos, pero en la que sí afirmó que “no es una opinión, es un hecho” que PP y Vox, personados como acusaciones populares en ambos procedimientos, están actuando con “intencionalidad”.
Sánchez defendió abiertamente la honradez tanto de su hermano como de su esposa ante la “deriva judicial” que, dijo, padecen, y lo hizo elogiando su trayectoria profesional como muestra de que no necesitan de su influencia para lograr buenos empleos. “Mi hermano David Sánchez es licenciado en Económicas por ICADE, licenciado en composición y dirección de orquesta por la Universidad Rusa de San Petersburgo, donde vivió seis años, habla perfectamente ruso, inglés, francés e italiano, y es una persona que ha dedicado toda su vida a trabajar de forma íntegra y a formarse”, aseveró el presidente.
“Y con Begoña Gómez pasa lo mismo: nos conocimos cuando teníamos 30 años y ella llevaba ya más de diez años trabajando en su empresa”, continuó Sánchez, que recordó que Gómez abandonó ese puesto en 2018, cuando él se convirtió en presidente del Gobierno, “para evitar cualquier conflicto de interés”. “Era una profesional antes de que yo la conociera y antes de ser yo el secretario general del PSOE, hasta ya colaboraba en la Universidad Complutense con algunos másters y estudios de posgrado que ella lideraba y diseñó”, planteó el presidente.
Tras ensalzar las trayectorias profesionales de sus familiares, Sánchez aseguró que son víctimas de estrategias que buscan “deshumanizar a personas que tienen un pasado de integridad, de profesionalidad y que además hasta incluso han sacrificado buena parte de su desarrollo profesional, como en el caso de Begoña Gómez, simplemente porque yo soy presidente del Gobierno”. “La pregunta que nos tenemos que hacer es: ¿La pareja de un presidente o presidenta de Gobierno tiene que renunciar a su carrera profesional? ¿Esa es la España que queremos?”, se cuestionó el mandatario.
Por el contrario, Sánchez fue mucho más escueto al referirse a la investigación que se está llevando a cabo sobre el supuesto tráfico de influencias que habría cometido el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, aunque insistió en su derecho a la “presunción de inocencia”. “Las explicaciones las dará el presidente Zapatero cuando considere, en sede judicial y ante los medios de comunicación”, sostuvo Sánchez, que sí defendió la “legalidad absolutamente intachable” del préstamo público a la aerolínea Plus Ultra. El presidente del Gobierno, asimismo, evitó pronunciarse sobre la declaración del empresario Julio Martínez señalando a Zapatero como la persona que ofreció influir para lograr los 53 millones del rescate. “Ya si tengo que ponerme a opinar sobre las versiones de unos y otros y sus estrategias de defensa...”, bromeó.
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