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Sobre este blog

@Retiario estudió biología pero siempre quiso aprender y contar historias reales. En tiempos remotos fue paleontólogo, pero desde hace décadas es periodista y profesor de periodismo. Cree en la ciencia, la tecnología y el poder de la humanidad para cambiar las cosas para bien, si se aplica. Pasa la mayor parte de su tiempo en Internet y es un firme defensor de la pluma (y la red) frente a la espada.

¿Usas muchos adverbios? Quizá estés estresado

Imagen de Andrés Nieto Porras en Flickr, CC BY SA

Sabemos que el estrés es peligroso; que las personas sometidas a esta especie de alerta permanente en exceso sufren consecuencias físicas y son más propensas a padecer enfermedades y a tener accidentes.

Hemos descubierto que esta situación de tensión perpetua se refleja en la expresión de nuestros genes, que se ve alterada en las personas que sufren estrés.

Y según un artículo recién publicado en una prestigiosa revista el estar estresado también se refleja en el lenguaje que hablamos de tal manera que se puede predecir la activación de hasta 50 genes relacionados con las situaciones de estrés simplemente analizando los patrones de lenguaje de las personas. Una conexión genes-fisiología-lenguaje que hasta ahora desconocíamos.

Tras una situación trágica o un atentado terrorista, por ejemplo, el identificar a las personas sometidas a exceso de estrés podría servir para detectar niveles peligrosos de estrés postraumático.

El cambio en los patrones del habla se detecta con especial intensidad en las palabras funcionales como pronombres y adjetivos, que no tienen significado por sí mismas pero resaltan el de las palabras que las rodean.

Quien está estresado tiende a hablar menos pero usa más adverbios con carga emocional y tiende a utilizar menos pronombres en tercera persona (ellos), como si la tensión se reflejara en volver la atención hacia dentro del grupo y se alejara del interés por los demás.

El análisis se realizó con 143 voluntarios cuyas conversaciones fueron grabadas durante algún tiempo y a los que después se controlaron los niveles de activación de genes conocidos por responder a las situaciones de tensión.

Con suerte este tipo de investigación nos ayudará a identificar y tratar mejor a personas en tensión para evitar en lo posible los daños que causa esta enfermedad tan de nuestro tiempo.

Imagen de Andrés Nieto Porras en Flickr, CC BY SA

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Publicado el
27 de noviembre de 2017 - 21:22 h

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