Celebraciones con guantes, con más de un metro de separación y sin coros: así serán las misas del desconfinamiento

La Policía interrumpió una misa en una azotea de los paúles en Triana (Sevilla)

Misas con un tercio de los asistentes, curas con guantes, sin presencia de corales ni cestillas de donativos. Sin saludo de la paz y sin comunión en la boca. Así serán las misas post pandemia en España, una realidad para la que en la mayoría de territorios todavía quedan algunas semanas, por más que los sectores ultras sigan intentando llamar a la desobediencia y ocupar los templos sin las preceptivas medidas de seguridad.

Unas medidas que hasta el Papa Francisco ha pedido obedecer. Este martes por la mañana, en la misa que presidió en su residencia de Casa Santa Marta –sin público y retransmitida por el canal de Youtube del Vaticano–, lo ha dejado claro: "En este tiempo, cuando empezamos a tener disposiciones para salir de la cuarentena, le pedimos al Señor que le dé a su pueblo, a todos nosotros, la gracia de la prudencia y la obediencia a las disposiciones, para que la pandemia no vuelva", afirmó Bergoglio en un toque de atención a los curas rebeldes. En España alrededor de una docena han sido amonestados, y alguno multado, por permitir celebraciones públicas sin cumplir con las indicaciones de Sanidad.

¿Cuándo volverán las misas a los templos españoles? Este martes, el Consejo de Ministros ha perfilado el plan para la desescalada en la que, a partir del 1 de mayo, si todo va bien, hará transitar a nuestro país a la tan ansiada 'nueva normalidad'. En la fase I del desconfinamiento los templos podrán abrir con un tercio de su capacidad, mientras que en la fase 2 las iglesias, mezquitas y sinagogas podrán tener una capacidad de la mitad de la feligresía y siempre cumpliendo las medidas sanitarias.

Este miércoles, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal valorará en una reunión telemática los efectos del anuncio de Sánchez y la propia propuesta de los obispos. La 'normalidad' planteada por el episcopado también será progresiva, dando especial relevancia a los funerales, siguiendo con las misas -con muchas restricciones- y no será hasta final de año cuando podamos ver bodas, bautizos, comuniones y peregrinaciones, que será lo último en normalizarse.

Como ya informó eldiario.es, la situación en España no es la más restrictiva en materia religiosa de la Unión Europea, pero sí está siendo de las más polémicas. Sin embargo, el diálogo entre Conferencia Episcopal y Gobierno para recuperar paulatinamente los sacramentos en público está comenzando a ser fluido.

"Estamos deseando poder volver a los templos y rezar juntos, escuchar juntos la Palabra de Dios y alabar juntos al Señor. Ojalá sea pronto. Es vuestro deseo y el mío", destacó este domingo el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Omella, que ha trasladado al Ejecutivo, a través del ministro de Sanidad, Salvador Illa, la petición de la Iglesia española de colaborar para volver a implantar las misas en público con una propuesta concreta y prometiendo "paciencia".

¿Cuáles serán los ejes de este plan? La intención de los obispos españoles es seguir los pasos que se están dando en Alemania, con cuya iglesia se han mantenido diversas reuniones telemáticas. Tanto Omella como Bätzing acaban de ser elegidos al frente de los episcopados de ambos países, y su relación favorece el encuentro y el acuerdo. Los obispos españoles han consensuado con sus colegas alemanes, franceses, suizos e italianos una propuesta común, adaptada a cada país, sus circunstancias y tradiciones. 

Esto es: establecer separación de más de un metro en las celebraciones a cubierto, el uso de guantes desechables durante la preparación del cáliz y las hostias, y la desinfección de las manos del sacerdote, que habrá de presidir la ceremonia sólo o en compañía de un lector y un acólito. No habrá concelebraciones por el momento.

Tampoco habrá grandes coros, y se reducirán los cantos en las celebraciones (al cantar, se expele más saliva que en silencio). En cuanto al cepillo de las donaciones, se pide que se sitúe a la salida del templo y se evite que una persona lo pase entre los feligreses. En España, casi medio millar de templos ya cuentan con atriles para la recogida digital de los donativos, que ha seguido funcionando durante el confinamiento. También se aconsejará que sigan las recomendaciones de distanciamiento, aunque no se separará a las familias.

Sí parece claro que el primer espacio de desconfinamiento relativo a la Iglesia será el de las despedidas a los familiares y seres queridos, una de las restricciones que más dolor ha provocado entre la población. ¿Pero qué pasará con las misas? Se mantendrán las restricciones anteriores al confinamiento (pilas bautismales y de agua bendita vaciadas, no al saludo de paz ni a la comunión en la boca...), y el culto se irá recuperando progresivamente, aunque no a la misma velocidad que el resto de actividades, pues hay que tener en cuenta que la mayor parte de los fieles que acuden a las iglesias de nuestro país están dentro de la población de riesgo. Por eso, Gobierno y Conferencia Episcopal recomendarán a esa población y a quien tenga síntomas que no acuda a los templos.

Bautizos, comuniones, bodas y demás celebraciones se siguen posponiendo a nuevas fechas (preferiblemente a partir de mediados de septiembre), así como las peregrinaciones.

En Italia, los obispos han visto como sus esperanzas de un regreso inmediato a los sacramentos se han visto frustradas, pues el Ejecutivo de Conte sólo permitirá, a partir del 4 de mayo, los funerales con un máximo de 15 personas. Las misas, de momento, seguirán siendo sin público y online, aunque seguramente en breve haya un acercamiento de posiciones entre el Gobierno y el Estado.

Toda la información en www.religiondigital.org

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