Los mapaches son capaces de resolver rompecabezas por diversión, según un nuevo estudio

Los mapaches se adaptan bien a la vida urbana. EFE/ Jeffrey Arguedas

Àlex Gonzàlez

0

Los mapaches llevan años ganándose fama de animales ingeniosos. Son capaces de abrir cubos de basura, manipular pestillos o colarse en casas en busca de comida. Sin embargo, una nueva investigación explica que su habilidad para resolver problemas no se debe únicamente al hambre, sino que estos animales también pueden hacerlo por pura diversión o curiosidad.

El trabajo, publicado en la revista científica Animal Behaviour, ha sido realizado por las investigadoras Hannah Griebling y Sarah Benson-Amram, de la University of British Columbia, y los resultados indican que los mapaches siguen resolviendo rompecabezas incluso después de haber conseguido la única recompensa disponible, lo que sugiere que su motivación va más allá.

Las científicas describen este comportamiento como “búsqueda de información”. Es decir, los animales continúan explorando soluciones nuevas aunque ya no haya comida que obtener. En este caso, los mapaches siguieron manipulando mecanismos incluso cuando el premio ya había desaparecido, simplemente por curiosidad o por seguir aprendiendo.

¿En qué consistía el experimento?

Para estudiar este comportamiento, el equipo diseñó una caja especial con múltiples mecanismos de apertura. El dispositivo contaba con nueve posibles entradas, que incluían pestillos, puertas deslizantes y pomos. Estas entradas estaban agrupadas en tres niveles de dificultad: fácil, medio y difícil.

En cada ensayo, que duraba 20 minutos, dentro de la caja había una única recompensa: una nube de azúcar. Aun así, después de conseguirla, muchos mapaches continuaban probando nuevas formas de abrir la caja. “No esperábamos que abrieran las tres soluciones en un solo ensayo”, explicó la investigadora Hannah Griebling. “Siguieron resolviendo problemas incluso cuando ya no había ninguna nube al final”.

Uno de los mapaches intentando resolver uno de los rompecabezas

El estudio también demostró que los mapaches ajustan su estrategia según la dificultad del reto que tienen delante. Cuando los mecanismos eran fáciles de abrir, exploraban con mayor libertad y probaban múltiples accesos en distintos órdenes. En cambio, cuando el reto era más complicado, preferían utilizar una solución que ya sabían que funcionaba.

Según Griebling, este comportamiento refleja un equilibrio entre curiosidad y riesgo, similar al que experimentan los humanos en acciones cotidianas. “Es un patrón familiar para cualquiera que pide comida en un restaurante. ¿Pides tu plato favorito o pruebas algo nuevo? Si el riesgo es alto, como por ejemplo, una comida cara que quizá no te guste, eliges la opción segura”.

Se adaptan bien a la vida urbana

Este tipo de comportamiento y la capacidad de resolver problemas por curiosidad, y no solo por comida, sumado a las características de su anatomía, podría explicar por qué los mapaches se adaptan tan bien a la vida en las ciudades. Sus patas delanteras, muy sensibles y con gran cantidad de terminaciones nerviosas, están especialmente adaptadas para manipular objetos, algo que les permite abrir cierres, contenedores o mecanismos similares a los que utilizan las personas.

Comprender estas capacidades cognitivas puede ayudar en la gestión de la fauna urbana. “Entender los rasgos cognitivos que ayudan a los mapaches a prosperar puede orientar la gestión de especies que tienen más dificultades y también aportar estrategias para otras especies, como los osos, que utilizan la resolución de problemas para acceder a recursos creados por los humanos”, señaló Griebling.

Aunque el experimento se llevó a cabo con animales en cautividad en un centro de investigación de Colorado, estudios anteriores ya dejaban entrever que los mapaches salvajes muestran habilidades similares para resolver problemas de este tipo. La investigadora Sarah Benson-Amram explicó que “la inteligencia de los mapaches ha formado parte del folclore durante mucho tiempo, pero la investigación científica sobre su cognición sigue siendo limitada. Estudios como este aportan evidencia empírica que respalda esa reputación”.

Etiquetas
stats