Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El Congreso estudia expulsar a los agitadores Quiles y Ndongo permanentemente
La derechización andaluza en una década: de feudo de izquierda a mayoría del PP
Opinión - 'El arte de mediar (a propósito de unas ratas nadadoras)', por A. Garzón

Pistolero Florentino

Florentino Pérez. EFE/ Chema Moya
13 de mayo de 2026 21:53 h

0

La primera regla de la comunicación establece que nunca convoques una rueda de prensa si no tienes nada relevante que decir, porque acabará saliendo por tu boca precisamente aquello que no querías decir. La segunda regla de la comunicación avisa que jamás comparezcas en rueda de prensa encabronado con todo el mundo porque acabarás encabronándolos a todos. En la convocatoria de prensa del pasado martes Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, incumplió ambas. Hasta ahora las había respetado siempre. Esa disciplina y su inmenso poder económico apuntalaron las claves de su éxito. Sumido ahora en el desorden, aún le queda el enorme poder de presión que acompaña al dinero. Pero eso también se acaba tarde o temprano si no se administra bien.

El presidente blanco compareció para arreglar sus problemas como Florentino Pérez, no los del club blanco. El Real Madrid sufre una crisis dramática de autoridad, un severo déficit de liderazgo y una amnesia futbolística grave. De eso se quería escuchar hablar al “mejor presidente de la historia del Real Madrid”: de si ha colapsado un modelo donde la única autoridad es unipersonal y ganar es la única legitimidad que vale. 

El madridismo seguramente esperaba un regreso al futuro lleno de sorpresas y anuncios. Pero se ha encontrado un aburrido y gastado regreso al pasado de toda la vida con el Madrid otra vez campeón de Europa. Convoco elecciones para que me den la razón los socios como me la dieron hace un año y, si alguien cree que puede derrotarme, que sea un hombre y lo diga -Las mujeres no se sabe si saben de futbol, que diría el Presidente- si tiene lo que hay que tener.

Igual que Isabel Díaz Ayuso trata de distraer la atención de su semana fantástica en México echando pestes sobre un dispositivo y una crisis sanitaria que ha seguido a miles de kilómetros de distancia, confiada en el poder económico que la Comunidad de Madrid le concede sobre determinada prensa, Florentino Pérez pretende distraer la atención de la crisis de autoridad e identidad futbolística que sufre el club blanco disparando contra todo lo que se menee, buscando que tanto fuego a discreción genere un enorme tiroteo y confiando también en que su influencia económica obre el milagro.

La prensa -menos Real Madrid TV que hace periodismo de investigación-, la Liga, La UEFA, la FIFA, los árbitros, Negreira, el Barcelona, el Atlético de Madrid, los señores que tienen acento sudamericano, los señores que tienen acento mexicano... Hay que reconocerle al presidente blanco que se muestra muy transversal, integrador y diverso a la hora de escoger y señalar enemigos. No hace prisioneros, pero tampoco discrimina o segrega; es justo, como el caos que pretende generar para que un desorden menor acabe tapando al desorden mayor de la gestión de un presidente que ha llevado a su club a una sequía ganadora de dos años, a una crisis de autoridad que no la arregla ni la Guardia Civil y a un vestuario convertido en las duchas de un instituto en una película grimosa para adolescentes de los ochenta. Ya no se sabe qué necesita más el Real Madrid, si un entrenador o un mediador especializado en conflicto internacionales.

Ser “el mejor presidente de la historia del Real Madrid” tiene que ser un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo aunque sea a tiros, ha debido pensar nuestro héroe. Por eso ha disparado hasta vaciar el cargador: para aprovechar la ventaja que da haber desenfundado primero. 

Etiquetas
stats