El COI excluye a las mujeres trans de las categorías femeninas en los Juegos Olímpicos
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha aprobado este jueves su nueva política de acceso a las categorías femeninas y que aplicará ya en los Juegos Olímpicos de 2028. “Tanto para los deportes individuales como para los de equipo, la elegibilidad para cualquier categoría femenina se limita a las mujeres biológicas”, ha anunciado el organismo en un comunicado. La decisión supone que las atletas trans quedarán excluidas de las competiciones, en línea con lo que algunas federaciones internacionales han dictaminado en los últimos años.
Al igual que ya hiciera la Federación de Atletismo, el COI ha decidido que “la elegibilidad” para las categorías femeninas de las competencias se hará mediante una prueba que determina la presencia o no del gen SRY (responsable del desarrollo de las características sexuales masculinas). “Basándose en evidencia científica, el COI considera que la presencia del gen SRY es permanente y constituye una prueba altamente precisa de que un atleta ha experimentado el desarrollo sexual masculino”, señala el organismo, que apunta a que las atletas que den negativo “podrán competir” y que la prueba se realizará “solo una vez en la vida”.
El COI ha justificado el cambio en su normativa apelando a la “protección del deporte femenino” y apunta a que aquellas atletas que den positivo en la prueba SRY “pueden participar en cualquier categoría masculina, incluso en un cupo masculino designado dentro de cualquier categoría mixta, en cualquier categoría abierta o en deportes y eventos que no clasifiquen a los atletas por sexo”.
“Como exatleta, creo firmemente en el derecho de todos los atletas olímpicos a participar en una competición justa. La política que hemos anunciado se basa en la ciencia y ha sido elaborada por expertos médicos. En los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. Por lo tanto, es absolutamente evidente que no sería justo que hombres biológicos compitieran en la categoría femenina. Además, en algunos deportes, simplemente no sería seguro”, apunta la presidenta del COI, Kirsty Coventry.
El organismo incluye en su nueva regla a las atletas que presentan las llamadas diferencias en el desarrollo sexual que porten cromosomas XY y sean sensibles a los andrógenos. Se trata de mujeres que han nacido con un nivel cromosómico, hormonal o de anatomía sexual que no se ajusta a los cánones médicos y sociales para los cuerpos femeninos y masculinos. La única excepción que contempla el comité son las atletas que tienen insensibilidad completa a los andrógenos y otras con este tipo de deiferencias “que no se benefician de los efectos anabólicos o de mejora del rendimiento de la testosterona”.
En el grupo de mujeres con diferencias en el desarrollo sexual se encuentra la atleta sudafricana Caster Semenya, que ha batallado en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque se niega a tratarse para bajar la cantidad de testosterona que produce su cuerpo naturalmente. Además, durante los Juegos Olímpicos de París levantó polvareda el caso de la boxeadora argelina Imane Khelif, sobre la que se desató una campaña de bulos azuzada por la extrema derecha a nivel mundial y a la que se le acusaba de “ser un hombre” por tener cromosomas XY.
Conventry fue elegida como primera presidenta en la historia del COI el pasado marzo de 2025 y entre los retos más inminentes tenía sobre la mesa precisamente la participación de las personas trans en las competiciones. Hasta ahora, el COI permitía que cada federación decidiera sus propias reglas y varias de ellas han avanzado en los últimos años hacia el endurecimiento de las normas, una posición ante la que Coventry se mostró partidaria de “asumir el papel de liderazgo” cuando tomó posesión. El comunicado con el que el organismo ha hecho pública su decisión especifica que la nueva norma deberá ser adoptada por las federaciones internacionales y otros organismos rectores del deporte en relación con los eventos del COI.
Según explica el organismo, la decisión es producto de una revisión realizada entre septiembre de 2024 y marzo de 2026, en la que se “examinaron específicamente” los avances científicos médicos y legales desde 2021. Es algo que ya había iniciado un grupo de trabajo puesto en marcha para examinar posibles vías “para proteger la categoría femenina” y que concluyó que “el sexo masculino proporciona una ventaja de rendimiento en todos los deportes y eventos que dependen de la fuerza, la potencia y la resistencia”, por lo que “para garantizar la equidad y proteger la seguridad, especialmente en los deportes de contacto, la elegibilidad debe basarse en el sexo biológico”.
El COI justifica que la nueva política en los “objetivos políticos” del organismo en relación con las competiciones deportivas de mujeres: “Estos son garantizar la equidad, la seguridad y la integridad en la competición de élite, promover la igualdad, realzar el valor olímpico y aumentar la visibilidad de la categoría femenina. Por estas razones, el Movimiento Olímpico tiene un interés primordial en contar con una categoría femenina basada en el sexo”, señala.
7