EH Bildu pide a la Diputación de Álava que controle las residencias privadas ante los “casos alarmantes” desvelados por las inspecciones
EH Bildu pedirá este miércoles en el pleno de las Juntas General que la Diputación de Álava controle las residencias y viviendas comunitarias privadas con un elevado número de contagios de COVID-19 entre los residentes y los trabajadores. En la moción, la juntera de EH Bildu Claudia Venceslao ha propuesto también que se incremente la cantidad de inspecciones en estos centros para evitar “casos alarmantes”.
La moción llega después de que elDiario.es/Euskadi adelantase a lo largo del fin de semana la situación que se ha vivido durante la pandemia en dos centros privados de Álava, el de San Francisco Javier de Arróyabe y el de Agure Arkaiate de Vitoria. La dirección del primero ya ha anunciado que tiene intención de cerrar el centro, pero el servicio de inspección de la Diputación ya le ha hecho saber que se le han abierto dos expedientes sancionadores, cuyas multas pueden alcanzar los 660.000 euros. La inspección alega que en este centro se ataba injustificadamente a los mayores, lo que constituye una infracción muy grave, y que no se seguían los protocolos de prevención de la enfermedad, una falta grave. En el caso de Agure Arkaiate, la inspección reveló que, en pleno brote —que afectó a doce de los mayores residentes de la vivienda comunitaria, que cuenta con catorce plazas—, siguieron trabajando empleadas que habían contraído el virus. El acta habla también de dos mayores enfermos “deambulantes”.
Escribe Rubén Pereda.