Urkullu afirma que Euskadi se acerca ya a la “normalidad” económica pero no pone fecha al final de la emergencia sanitaria
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha mantenido la tradición y ha abierto el nuevo curso político con un discurso y posterior rueda de prensa en una sala noble del Palacio de Miramar de Donostia tras la primera reunión del Consejo de Gobierno después de un parón vacacional no muy largo para él. Es ya el inicio del décimo año del mandato de Urkullu y se cumple ya uno del inicio de su tercera legislatura. En un contexto que inevitablemente sigue marcado por la pandemia, el presidente vasco ha combinado un patente optimismo económico con el “realismo” sanitario. Por un lado, ha asegurado que “en términos económicos, Euskadi se acerca a la normalidad” previa a la llegada del coronavirus. Pero, por otro y sin quitarse la mascarilla, ha apelado todavía a “extremar la prudencia y la prevención” y no ha querido fijar una fecha para el final de la emergencia sanitaria, que fue declarada a mediados de agosto de 2020 por segunda vez y que sigue en vigor. Además, ha mostrado su enfado por los “conatos de violencia” y de desprecio a la autoridad y a las restricciones en el contexto de botellones y supuestas no fiestas veraniegas.
Escribe Iker Rioja Andueza.