La mortalidad de la COVID-19 vuelve a crecer en Euskadi, que ya supera los 4.000 fallecidos durante la pandemia
La mortalidad de la COVID-19 ha vuelto a crecer en Euskadi en la semana del 22 al 28 de marzo. Tras el oasis del 19 de marzo, la única jornada sin fallecidos en más de medio año, se han vuelto a registrar entre uno y nueve decesos por jornada, 43 en total aunque el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) no considera que diez de ellos tengan el Sars-Cov-2 como causante directo a pesar de estar incluidos en las estadísticas.
Las muertes totales ya superan las 4.000, 4.020 en concreto. Representan el 2,35% de los 170.764 casos totales registrados hasta la fecha tras la notificación de 631 en las últimas 24 horas, el peor dato desde principios de febrero y que sitúa la tasa de incidencia acumulada a 14 días por cada 100.000 habitantes al borde de saltar de alerta amarilla a naranja, con 292,86.
Lo cuenta Iker Rioja Andueza.