La gravedad de los casos de COVID-19 y la alta ocupación de la UCI condiciona la relajación de las medidas en Euskadi
La tasa de incidencia acumulada de la pandemia en Euskadi, medida en casos por cada 100.000 habitantes cada 14 días, continúa un lento descenso y se sitúa en 233,30, alerta amarilla y lejos del umbral de 500 que marca el nivel rojo. En teoría, sería suficiente para que este viernes se levantasen algunas restricciones, como el confinamiento perimetral de ámbito municipal o la limitación de reuniones a un máximo de cuatro personas. Sin embargo, las autoridades sanitarias vascas observan con extrema preocupación la mayor gravedad de algunos cuadros de coronavirus en las últimas semanas y que la ocupación de la UCI sigue estable por encima del 35% del total de camas disponibles. La última palabra se adoptará este viernes por la tarde en la reunión de la mesa de crisis de la emergencia sanitaria, un órgano llamado Labi por sus siglas en euskara y cuyos asesores técnicos se han reunido ya este jueves.
Escribe Iker Rioja Andueza.