El Gobierno prepara el terreno a su gran fondo público de pensiones con menos beneficios para los planes privados
El Gobierno ha acordado escasos cambios fiscales en las cuentas de 2020. Solo se había avanzado uno, un tipo mínimo del 15% para el Impuesto de Sociedades para grandes empresas que supondrá unos 400 millones de euros más de ingresos. Hubo que esperar al final de la rueda de prensa de este jueves de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para conocer otra medida más: un nuevo recorte a los beneficios fiscales de los planes individuales privados de pensiones. El objetivo es trasladarlos a los planes de empleo de pensiones que el ministro Escrivá quiere impulsar con un macrofondo público.
Como recomendó el Pacto de Toledo, el Ejecutivo anunció el año pasado su intención de fomentar los planes de pensiones de empleo. Estos se conocen también como “planes complementarios”, que las empresas ponen a disposición de sus trabajadores para que, de manera voluntaria, tengan un complemento a su pensión pública cuando se jubilen. Desde los Presupuestos de 2021, el Gobierno aumentó los beneficios fiscales de estos planes colectivos, eso sí, en detrimento de los que tenían hasta la fecha reconocidos los planes de pensiones individuales.
Por Diego Larrouy y Laura Olías.