Fue la casa asturiana donde nació y vivió Jovellanos y que ahora acoge como museo innumerables obras del literato y filósofo ilustrado
Nacido en Gijón en 1744 y fallecido en la localidad asturiana de Puerto de Vega en 1811, Gaspar Melchor de Jovellanos, fue uno de los intelectuales y filósofos ilustrados más célebres de España. Su relevante papel como literato, jurista y político definió las bases de múltiples reformas de su tiempo. Su casa natal, una casona palaciega en el barrio de Cimavilla, acoge un importante museo destinado a preservar su memoria. Este espacio emblemático de la ciudad no solo conmemora su gran trayectoria personal, sino que también actúa como el custodio de un valioso patrimonio artístico municipal. A través de este centro cultural, se difunde con rigor el pensamiento reformista de un hombre que dedicó su vida entera al progreso de su tierra natal.
La casa solariega de los Jove-Lavandera, situada en el límite meridional del barrio de Cimavilla, es uno de los edificios señoriales más antiguos y representativos de la ciudad asturiana. La rica historia de esta construcción corre paralela al desarrollo de la villa durante la Edad Media y su destacado papel defensivo. El inmueble se asienta sobre un solar histórico de la antigua ciudadela romano-medieval que el monarca Enrique III de Castilla donó formalmente al comandante Laso García de la Vega en reconocimiento directo por el apoyo prestado durante la contienda civil contra su propio sobrino, el rebelde conde Alfonso Henríquez, un largo conflicto que concluyó de forma dramática con el devastador asedio militar de la ciudad costera.
El edificio sufrió diversas modificaciones arquitectónicas con el paso de los siglos que transformaron su aspecto original medieval. Su nieto, Juan García de Jove, apodado el Fundador, reconstruyó la torre occidental o torre vieja entre los años 1460 y 1525, erigiéndola sobre las antiguas ruinas del alcázar del conde Alfonso Henríquez. Posteriormente, Gregorio García de Jove, conocido históricamente como el Viejo, dio al complejo su apariencia monumental definitiva al levantar la segunda torre en el sector oriental y unificar ambas estructuras mediante un cuerpo central con fachada palaciega. Estas reformas continuaron a lo largo del tiempo, afectando su distribución interna y su fachada exterior desde la época del propio ilustrado.
En el año 1944, coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Jovellanos, el ayuntamiento adquirió formalmente el sector oriental de la casa-palacio con el compromiso firme de crear un museo consagrado a la vida del pensador. Los trabajos de adaptación arquitectónica del inmueble histórico se iniciaron durante la década de los años cincuenta. La esperada inauguración oficial del museo tuvo lugar finalmente el 6 de agosto de 1971, abriendo sus puertas al público con la colección artística municipal. Desde entonces, el museo se dedica al estudio y conservación de su figura, un esfuerzo institucional que se vio consolidado cuando este emblemático edificio histórico fue declarado Monumento Histórico Artístico en el transcurso de 1983.
La casona palaciega constituye un soberbio ejemplo de la arquitectura señorial asturiana vigente entre los siglos XVI y XVIII. Este monumental edificio se organiza en torno a dos torres cuadradas laterales unidas por un cuerpo central con un patio interior de acceso que distribuye el paso a las dependencias. La planta principal de la vivienda coincide con el espacio histórico que habitó Jovellanos en su calidad de mayorazgo de la familia desde 1798 hasta el momento en que fue detenido y conducido bajo custodia a Mallorca en 1801. En esta zona noble, concretamente en su dormitorio y salita, se exponen diversos objetos de uso cotidiano, enseres personales y selectas obras pictóricas de su colección particular.
El museo custodia en la actualidad la rica colección artística del municipio de Gijón, que reúne más de 3.000 obras de arte que abarcan disciplinas tan diversas como la pintura, la escultura, el dibujo, el grabado, la fotografía y nuevos soportes visuales. En la formación y el constante crecimiento de este singular fondo artístico han tenido una relevancia fundamental las donaciones y legados realizados por coleccionistas y creadores locales de renombre, entre los que sobresalen las figuras de Alberto Paquet, el matrimonio de coleccionistas integrado por Lledó y Suárez, Julia Alcayde y, en épocas más recientes, las generosas aportaciones de Antonio Suárez y el artista Rubio Camín.
Actividades didácticas
El recorrido de la exposición permanente permite realizar un completo itinerario cronológico a través del arte de Asturias desde el Romanticismo y el Naturalismo hasta las modernas corrientes artísticas de las Vanguardias del siglo XX. Además de la pintura asturiana de los siglos XIX y XX, el centro alberga obras de escuelas pictóricas europeas de los siglos XVI, XVII y XVIII, entre las que sobresalen la flamenca y la holandesa. Dos de sus salas se dedican en exclusiva a rememorar a Jovellanos, y el género escultórico adquiere protagonismo con producciones de creadores como Sebastián Miranda, autor del Retablo del Mar, y José María Navascués, rodeados de otras figuras regionales. También destacan lienzos con motivos infantiles, como el retrato geométrico de Orlando Pelayo.
El célebre Retablo del Mar, labrado por Sebastián Miranda con 156 retratos de los vecinos de Cimavilla en madera policromada, constituye una de las piezas más visitadas y valoradas por el público en la planta superior del edificio. El museo desarrolla de forma continua un dinámico programa cultural dirigido a todos los públicos que incluye talleres infantiles, conferencias académicas, conciertos musicales y visitas guiadas gratuitas. Con acceso libre y gratuito, la antigua casa natal de Jovellanos, que cuenta con la capilla de los Remedios y su mausoleo adosados, se consolida como una visita imprescindible para profundizar en el arte y en el pensamiento ilustrado.
0