El cuadro con el que Tiziano revolucionó los retratos a niños en la historia del arte e influyó en la pintura de Rubens o van Dyck
Es considerado para muchos como uno de los retratos infantiles más bellos de la historia del arte, gracias a la combinación de colores y de ser un fiel reflejo de la infancia, así como de la naturaleza, lo que, además, influenció a posteriores retratos de niños como los de Rubens o Anton van Dyck. Se trata de ‘Retrato de Clarissa Strozzi’, obra de Tiziano.
Realizada en 1542, se trata de una pintura del maestro veneciano, que ese mismo año también pinto a Ranuccio Farnesio, antepasado de la que sería reina consorte de España, Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, el primer rey de la dinastía Borbón.
El cuadro ‘Retrato de Clarissa Strozzi’ está conservado y expuesto en la Gemäldegalerie de Berlín, en las proximidades de la Filarmónica de Berlín, desde que en 1878 fuera comprado como parte de la colección del príncipe Fernando Strozzi, que lo tenía en el Palazzo Strozzi de Florencia.
Esta pintura destaca por el hecho de ser uno de los pocos retratos infantiles en la obra de Tiziano, así como uno de los primeros que se realizaron de forma independiente en la pintura italiana, junto a los que se habían hecho a los hijos de los Medici, familia de la que también provenía la protagonista de la obra de la que hablamos, y que fueron contemporáneos.
En el cuadro se aprecia como Clarissa alimenta a su mascota y fija su mirada en algo que sucede fuera de la pintura, lo que nos da una sensación de movimiento y cuya vitalidad debido a su niñez se enfatiza gracias a los querubines. En la obra se puede apreciar que se trata de un retrato oficial típico de la época gracias a la escala, la vista de la naturaleza a través de una abertura en la pared, la postura de cuerpo entero, la presencia de una mascota, en este caso un perro, y de una escultura clásica.
El retrato oficial proclamaba la importancia pública de la persona retratada, en este caso, sin embargo, lo que hace es glorificar a una niña que por su edad todavía no puede alcanzar logro, pero que procede de una familia de rango. Tiziano, a diferencia de lo que era habitual entonces, muestra la espontaneidad de su edad, lo que difiere de lo contemporáneo cuando los niños eran vistos como adultos en miniatura.
Quién fue Clarissa Strozzi, la niña retratada por Tiziano
Se considera que Clarissa Strozzi tenía tan solo tres años cuando fue pintada por el maestro veneciano. Era hija de Roberto Strozzi, descendiente de los Medici, y de Magdalena de Medici, de una rama menor de la familia, que vivieron exiliados en Venecia entre 1540 y 1542, cuando se dio este cuadro.
Clarissa Strozzi había recibido su nombre en honor a su abuela, Clarissa de Medici, y su familia estaba vinculada al arte, pues su padre fue amigo de Miguel Ángel durante su juventud. El mismo año que se pintó su retrato, en 1542, la familia tuvo que abandonar Venecia debido a los vínculos con la corte francesa, pues los había convertido en un estorbo en la república veneciana.
En 1544 se establecieron en Roma, donde Clarissa se casaría con Cristofano Savelli en 1557, y poco se sabe más de su vida, solo que moriría en 1581. El cuadro permaneció en la capital italiana en el palacio familiar hasta que a principios del siglo XIX fuera trasladada a Florencia, de donde sería adquirida por Wilhelm Bode para la Galería de Berlín en la que ahora cuelga, en 1878.
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