Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino

El clima acelera el deterioro de los restos históricos griegos

Héctor Farrés

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El desgaste no se nota de golpe, pero cada verano más largo, cada lluvia más intensa y cada subida de temperatura dejan marca en piedras que llevan siglos a la intemperie. Grecia reúne una de las mayores concentraciones de restos históricos del mundo, con lugares como la Acrópolis de Atenas, Delfos, Olimpia o Cnosos repartidos por todo el territorio.

Ese conjunto funciona casi como una biblioteca al aire libre donde cada enclave guarda una parte de la historia, pero esa exposición continua también acelera su deterioro. El paso del tiempo siempre ha estado ahí, aunque ahora actúa con más fuerza por el clima, y obliga a intervenir antes de que los daños sean irreversibles.

Los expertos analizan 19 enclaves para medir riesgos actuales

El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha una estrategia nacional para proteger ese patrimonio frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes, según recoge AFP. El plan plantea pasar de reaccionar tras los daños a anticiparse con medidas preventivas y una planificación a largo plazo que se extiende hasta 2050.

Lina Mendoni, ministra de Cultura helena, explicó durante su presentación que “Grecia está entre los pocos países que han desarrollado una estrategia nacional y planes de adaptación especializados para el patrimonio cultural”. El objetivo consiste en evaluar riesgos concretos y actuar antes de que incendios, inundaciones o calor extremo afecten de forma irreparable a los monumentos.

La estrategia prevé llegar a 40 lugares antes de 2030 con inversión europea y nacional

Entre 2022 y 2025, equipos científicos de la Universidad Nacional de Atenas y de la Fundación Nacional de Investigación analizaron 19 enclaves para medir su vulnerabilidad. Ese trabajo revisó daños anteriores y condiciones actuales del entorno, con el fin de prever cómo pueden evolucionar ante episodios extremos.

En el estudio participaron climatólogos, geólogos, ingenieros y expertos en conservación que evaluaron la exposición a incendios, lluvias intensas, olas de calor y subida del nivel del mar. También intervinieron el Observatorio Nacional de Atenas y el centro Demokritos con datos sobre incendios y comportamiento de materiales.

Varios yacimientos presentan peligros concretos según el análisis

El análisis señala puntos concretos de riesgo en varios lugares conocidos. Olimpia aparece amenazada por incendios forestales que afectan a la vegetación que rodea el recinto. Delfos sufre desprendimientos de rocas en las laderas cercanas. El santuario de Dion afronta inundaciones periódicas. Otros espacios como Delos o el Heraion de Samos están expuestos a la erosión costera. En total, el plan incluye enclaves como Micenas, Mesene, Filipos, Rodas o varios palacios minoicos en Creta, entre ellos Cnosos, Malia o Festo.

Olimpia refuerza la vigilancia tras el aumento de vegetación

Mendoni señaló durante una conferencia que “el cambio climático no crea riesgos completamente nuevos, suele intensificar los ya existentes”. La ministra explicó que la alta concentración de monumentos al aire libre en Grecia los expone a variaciones de temperatura, humedad elevada y episodios de lluvia intensa que afectan a su conservación. Esa situación obliga a actuar de forma coordinada porque los daños no dependen solo de un factor aislado, sino de la repetición de fenómenos que se acumulan con el tiempo.

El caso de Olimpia muestra bien ese problema. El recinto ocupa una superficie amplia con zonas de vegetación densa que no siempre se controla. Aristides Panagiotopoulos, alcalde de la ciudad, explicó a AFP que “la vigilancia debe ser continua” para evitar incendios. Recordó además que los fuegos de 2007 destruyeron el entorno natural y causaron más de 40 muertes en la región de Élide.

Panagiotis Lattas, responsable forestal de la zona, añadió que las lluvias recientes han aumentado la vegetación, lo que obliga a limpiar el terreno antes del verano para reducir el riesgo. También indicó que “este año, tras una cantidad muy grande de lluvia, alrededor de un 40% por encima de la media anual, la vegetación será especialmente abundante”.

Delfos instala medidas para evitar cortes por desprendimientos

En Delfos, los problemas aparecen en forma de desprendimientos. Panagiotis Tagalis, alcalde del municipio, explicó a AFP que los deslizamientos de noviembre de 2024 causaron “problemas graves para el acceso al yacimiento arqueológico y al museo”. Para evitar nuevos cortes, se han instalado mallas metálicas en las laderas y se ha habilitado una carretera alternativa para vehículos pequeños en caso de emergencia. Estas medidas buscan mantener la actividad en la zona y asegurar el acceso tanto a visitantes como a residentes.

El turismo masivo complica la gestión de emergencias en zonas rurales

La relevancia económica del turismo añade otra capa de presión. Los monumentos generan ingresos importantes para el país y reciben cientos de miles de visitantes cada año. En 2024, Olimpia superó los 300.000 visitantes, Delfos se acercó a los 290.000 y Cnosos superó el millón. Muchos de estos lugares están en áreas rurales donde una evacuación rápida resulta más complicada, por lo que las autoridades estudian planes específicos para gestionar grandes concentraciones de personas en situaciones de emergencia.

La estrategia prevé ampliar este sistema de protección hasta 40 enclaves antes de 2030, con una inversión que supera los 20 millones de euros procedentes de fondos europeos y nacionales. También incluye sensores de incendios en 21 lugares y planes de protección para más de 60 espacios arqueológicos. En paralelo, se han reducido horarios en la Acrópolis durante las horas de más calor para proteger a los visitantes, una medida que ya se aplica mientras se desarrollan soluciones más amplias.

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