Una diadema de oro y tres dientes: el enterramiento que reescribe lo que sabíamos de la Edad del Bronce en Serbia
¿A qué momento concreto de la historia pertenece una tumba prehistórica? Durante décadas, los arqueólogos han intentado responder a esta pregunta a partir de los objetos hallados en su interior. Estos han servido para crear la cronología de la historia de la humanidad pero, ¿y si nos hubiéramos equivocado?
Un nuevo estudio centrado en tres enterramientos de la Edad del Bronce en la región del Danubio, en Serbia, sugiere precisamente que algunas de esas cronologías pueden no ser tan precisas como se pensaba. Gracias a nuevas dataciones absolutas, los investigadores han podido ajustar la edad real de estas tumbas, reescribiendo lo que sabíamos de las primeras sociedades europeas de esta región.
Los hallazgos de los investigadores
Los investigadores han analizado tres enterramientos localizados en distintos puntos del Danubio serbio: Vajuga-Pesak, Golokut-Vizić y Šljunkara-Zemun. En todos los casos se trata de tumbas con cuerpos enterrados en posición encogida, acompañados de objetos funerarios como vasijas de cerámica y piezas metálicas, entre ellas elementos de oro y bronce.
El estudio ha permitido obtener por primera vez fechas precisas para estos enterramientos, en lugar de estimaciones basadas únicamente en el estilo de esos objetos. Para conseguir estas dataciones, se utilizaron dientes humanos, unos restos que permiten aplicar técnicas de radiocarbono y obtener fechas absolutas con mayor precisión.
La tumba más llamativa de las tres es la de Šljunkara-Zemun, donde se encontró el cuerpo de una mujer adulta, probablemente de entre 25 y 30 años, rodeada de un conjunto de objetos funerarios: cuencos, vasos, una pequeña jarra… Sin embargo, el objeto que más llamó la atención fue la diadema de oro que se encontró alrededor del cráneo, a la altura de la frente.
Una muestra dental hallada en este enterramiento permitió datar la tumba entre el 2.268 y el 2.039 a. C., una fase crucial de la Edad del Bronce Temprana en la que distintas tradiciones culturales del área del Danubio y los Balcanes comenzaban a solaparse.
Este no es un caso aislado. En Vajuga-Pesak, los arqueólogos examinaron el enterramiento de una mujer adulta de entre 30 y 40 años, y la muestra dental señaló que esta pudo ubicarse entre el 2.663 y 2.474 a. C., una fecha ligeramente anterior a la esperada según los ajuares funerarios. Por su parte, la datación de la tumba de Golokut-Vizić confirmó que esta pudo pertenecer a la cultura Vatin durante la Edad del Bronce Media, lo que sugiere que estas culturas no eran uniformes, sino que cambiaban ligeramente de una región a otra.
En conjunto, los tres casos apuntan hacia una misma dirección. Las comunidades del valle del Danubio en Serbia formaban parte de una red de contactos más amplia de lo que se creía, donde las costumbres funerarias, las formas cerámicas y los objetos de metal iban más allá de fronteras culturales.
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