“Mi hijo murió tras un sufrimiento indescriptible”: la historia de las víctimas de incendios del Tesla Cybertruck
Cuando los agentes llegaron al lugar del accidente, en una solitaria carretera de Texas en agosto de 2024, lo que vieron a través del espeso humo fue una pira gigante. Según los informes policiales que detallan lo ocurrido aquella noche, los integrantes de la patrulla del sheriff intentaron acercarse al vehículo, pero el fuego era demasiado intenso. Identificaron que se trataba de un Tesla Cybertruck, pero no lograban ver a nadie en su interior, por lo que rastrearon los alrededores en busca del conductor.
Mientras las llamas superaban los tres metros de altura, uno de los agentes intentó combatir el incendio con su extintor, sin éxito. Cuando llegaron los bomberos, se conectaron a una boca de riego, pero extinguir el fuego que arrasaba el vehículo eléctrico llevó tiempo: las baterías de la camioneta se reavivaban constantemente.
Cuando el incendio quedó finalmente sofocado, los agentes inspeccionaron el Cybertruck con cautela. Fue entonces cuando descubrieron restos humanos. “El cuerpo que había en el interior estaba gravemente quemado y era completamente irreconocible”, escribió un agente en su informe. “Se podía ver una pelvis y una caja torácica sobre los dos asientos delanteros, principalmente en el del acompañante”, anotó otro.
Tras la dantesca escena, los agentes encontraron documentación esparcida cerca del vehículo a nombre de Michael Patrick Sheehan. Era un enfermero de 47 años que tenía el Cybertruck desde hacía solo tres meses. Mientras su viuda y sus padres trabajan para esclarecer lo ocurrido, el análisis de otros casos de similares características puede arrojar algunas pistas.
El incendio en Baytown, Texas, es uno de los cinco Cybertruck quemados de los que The Guardian ha tenido constancia: una cifra significativa teniendo en cuenta que el vehículo solo ha vendido 60.000 unidades y debutó hace apenas dos años. Estos incidentes han dejado cuatro víctimas mortales —incluyendo la muerte de tres estudiantes universitarios en California— y han sido objeto de cuatro demandas contra Tesla.
En una investigación exhaustiva sobre el peligro de incendio, específicamente de los Cybertrucks, The Guardian ha obtenido cientos de páginas de informes policiales, de bomberos y de autopsias, así como expedientes judiciales y manuales de Tesla; además, ha entrevistado a abogados y expertos en seguridad. Tanto ellos como las familias que han demandado a Tesla sostienen que el diseño del Cybertruck propició estos sucesos extremos, en los que los incendios se originan rápidamente, los tiradores eléctricos de las puertas no se desbloquean y los pasajeros quedan atrapados en el interior.
“Murió abrasado a unos 2.760°C; un incendio tan potente que sus huesos sufrieron fracturas térmicas”, reza la demanda de la familia de Sheehan. El texto sostiene que el hombre podría haber sobrevivido al accidente si hubiera podido abrir las puertas y escapar del fuego, que alcanzó temperaturas superiores a las de la mayoría de los hornos crematorios. “La fuerza del impacto no era, por sí mismas, mortal”, escriben sus abogados.
Murió abrasado a unos 2.760 °C; un incendio tan potente que sus huesos sufrieron fracturas térmicas
Los incendios que atrapan a los pasajeros son un problema recurrente y bien documentado en todos los modelos de los vehículos de Tesla, pero los Cybertrucks parecen registrar un número desproporcionado de muertes conocidas. Expertos en seguridad han explicado a The Guardian que el diseño único del vehículo agrava este problema letal. Los coches vienen equipados con ventanas laminadas de alta densidad que son más difíciles de romper que las convencionales, lo que dificulta el escape y el rescate cuando las puertas no se desbloquean. Además, los camiones están fabricados con materiales poco habituales en la industria, como el acero inoxidable, que puede complicar las tareas de los equipos de emergencia. El Cybertruck es también el primer modelo de Tesla en eliminar por completo los tiradores en el exterior del vehículo.
Estos voluminosos automóviles trapezoidales son un proyecto personal del director ejecutivo de Tesla, Elon Musk. A pesar de haber sido objeto de diez retiradas del mercado —la más notable por fallos en los aceleradores que se quedaban bloqueados a máxima potencia—, Musk elogia constantemente el Cybertruck, calificándolo de “vehículo increíble” y “el mejor que hemos hecho en Tesla”. Afirma que los camiones son “a prueba de apocalipsis” y asegura que pueden resistir disparos y que cuentan con cristales blindados.
“Las camionetas deben ser viriles. Deben ser 'macho' [en español en el original]” , dijo Musk al podcaster Joe Rogan en una entrevista en octubre. “Y ser a prueba de balas es lo máximo en cuanto a masculinidad”.
Las camionetas deben ser viriles. Deben ser 'macho' [en español en el original]. Y ser a prueba de balas es lo máximo en cuanto a masculinidad
Michael Brooks, director ejecutivo de la organización sin ánimo de lucro Center for Auto Safety, ve estas características de forma distinta: “Mucho de esto son funciones tecnológicas llamativas y asombrosas que pueden quedar muy bien para vender coches, pero es como si no hubieran investigado los factores humanos detrás de ello... para ver cómo funcionarían en incidentes críticos para la seguridad”.
Tesla no respondió a las múltiples solicitudes de comentarios. En sus escritos judiciales, la empresa ha negado cualquier mala práctica y ha afirmado que el Cybertruck cumple con las normas de seguridad, asegurando que la compañía ha cumplido con su deber de advertir a los clientes sobre los riesgos y peligros de utilizar su producto.
Fuga térmica
El pasado abril, justo antes del amanecer, los bomberos acudieron a un aviso de incendio en un barrio residencial de Los Ángeles. Se encontraron con una escena paradójica: un Cybertruck abollado y envuelto en llamas estaba siendo bañado por una boca de riego destrozada que lanzaba agua a 15 metros de altura. Tendido en la calle inundada estaba Alijah Arenas, una estrella del baloncesto de 18 años de la Universidad del Sur de California.
Había sido rescatado del interior del Cybertruck en llamas después de que varios transeúntes lograran arrancar una de las ventanillas de la camioneta para sacarlo. Debido a la grave inhalación de humo, Arenas tuvo que ser inducido al coma.
El jugador de baloncesto relató el accidente más tarde, durante una rueda de prensa en junio, explicando que volvía a casa desde el gimnasio cuando el volante dejó de responder. Incapaz de controlar la camioneta, se estrelló contra la boca de riego y un árbol. Al revisar las grabaciones de las cámaras, señaló que el vehículo se incendió en el mismo momento del impacto. “Me desperté dentro del coche después de unos tres minutos”, dijo Arenas. “Oía chasquidos, como si estuviera en una fogata”.
Arenas describió que se sentía como en una sauna sobrecalentada y que el salpicadero del lado del pasajero estaba ardiendo. El humo era tan espeso que no podía ver el exterior. Intentó abrir las puertas, pero no cedieron. “Empecé a entrar en pánico y a intentar huir”, relató. Se desmayó.
Algo lo hizo volver en sí, pero aún estába dentro del vehículo. Para mantenerse consciente, se mordió los labios, se clavó las uñas en las palmas de las manos y empezó a dar patadas a una ventanilla para intentar liberarse. La ventana estaba ligeramente abierta y pudo oír a alguien intentando romperla desde fuera. Entonces, volvió a perder el conocimiento. “Sentí como si hubiera estado allí un par de horas, pero solo fueron unos minutos”, dijo Arenas.
Cuando los vehículos eléctricos se incendian, arden con mucha más rapidez e intensidad que los coches de gasolina. Si las celdas internas de las baterías de iones de litio se sobrecalientan, pueden entrar rápidamente en combustión en un efecto dominó incontrolable. El término para este fenómeno, que puede ocurrir cuando hay daños físicos en las baterías, es “fuga térmica” (thermal runaway). Los incendios de baterías también alcanzan temperaturas mucho más altas que los de gasolina, lo que facilita que se extienda a otras partes del vehículo.
“Estamos en este nuevo mundo de los vehículos eléctricos y la mayoría de los datos de seguridad sugieren que los vehículos son tan seguros como los de motor de combustión interna y no plantean problemas únicos”, afirma Ann Carlson, ex administradora interina de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EEUU y profesora de derecho de la Universidad de California, Los Ángeles. “Pero obviamente, las baterías —cuando se incendian— son diferentes”.
Incendios extremos
Los cinco incendios de Cybertruck que The Guardian ha rastreado ardieron con una intensidad extrema. Dos terminaron en víctimas mortales y el de Arenas estuvo a punto de serlo. En otros dos incidentes no hubo daños personales. Uno en Harlingen, Texas, ocurrió cuando un Cybertruck chocó contra una boca de riego, estalló en llamas y ardió durante horas. El otro afectó a un Cybertruck que remolcaba una trituradora de madera en una zona rural de Colorado; se incendió y estuvo a punto de provocar un incendio forestal. Hicieron falta 30 bomberos para extinguir las llamas.
La guía de respuesta a emergencias de Tesla para los Cybertrucks indica que deben aplicarse “grandes cantidades de agua” directamente sobre la batería para combatir un incendio: entre 11.000 y 30.000 litros para la batería de un solo vehículo. La empresa advierte de que “siempre existe el riesgo de que la batería vuelva a inflamarse”.
Según un informe del departamento de bomberos de Los Ángeles, la batería del Cybertruck de Arenas se incendió y luego prendió el motor, la suspensión y las ruedas. La ingente cantidad de agua que salía de la boca de riego dañada apenas sirvió para detener el fuego. Los bomberos siguieron rociando el vehículo siniestrado hasta que pudo ser retirado del lugar. Sin embargo, tras llevarlo al depósito de la grúa, volvió a estallar en llamas, según informó Los Angeles Times.
Tras llevar el Cybertruck de Arenas al depósito de la grúa, volvió a estallar en llamas
Arenas pasó seis días en el hospital y se recuperó sin lesiones graves. Su padre, el exjugador de la NBA Gilbert Arenas, afirmó en una entrevista en un podcast que cree que el accidente se debió a un mal funcionamiento del Cybertruck, que empeoró cuando su hijo no pudo escapar.
“Si eres padre y tu hijo adolescente tiene este coche, quizá sea buena idea poner un martillo en ese trasto”, dijo Arenas: “Algo que sirva para romper la ventanilla”.
Atrapados dentro de una Cybertruck
Cuando Tesla diseñó su primer coche a principios de los años 2000, Musk se involucró profundamente en los detalles. Un elemento en el que insistió fueron los tiradores eléctricos retráctiles que quedan al ras de la carrocería. El Roadster, el primer vehículo de Tesla, tenía inicialmente tiradores con pestillo como los demás coches, pero Musk quería algo elegante que pudiera abrirse con un toque.
“No dejaban de preguntarme por qué era tan exigente con cada pequeña curva de este coche”, contó Musk a su biógrafo Walter Isaacson en el libro Elon Musk. “Y lo que les dije fue: 'Porque tenemos que hacerlo hermoso'”.
Décadas después, se han registrado más de cien incidentes en Estados Unidos que demuestran que, cuando algo corta el sistema eléctrico de un Tesla, las puertas pueden bloquearse y atrapar a las personas en su interior. Bloomberg ha rastreado más de 140 quejas de consumidores sobre los tiradores de las puertas de Tesla desde 2018, un periodo en el que la compañía vendió unos tres millones de coches. Cuando las puertas se bloquean, los equipos de emergencia no tienen una forma fácil de acceder desde el exterior. Y para los pasajeros en el interior, las palancas de liberación manual de emergencia —utilizadas para abrir las puertas cuando se pierde la energía— pueden ser difíciles de localizar, según los expertos en seguridad.
Brooks, del Center for Auto Safety, señala que la mayoría de los fabricantes cuentan con un mecanismo intuitivo para desbloquear las puertas desde el interior en caso de emergencia. Algunos vehículos se abren cuando alguien tira del tirador dos veces, y otros funcionan cuando se tira con más fuerza. “Esos son los movimientos naturales de una persona que intenta escapar”, explica Brooks. “En los Tesla eso no funciona; tienes que encontrar la ubicación de la liberación manual para abrir la puerta”.
En los Tesla no funciona tirar más fuerte del tirador o hacerlo varias veces seguidas, que son los métodos de liberación de puertas n otros coches. Tienes que encontrar la ubicación de la liberación manual para abrir la puerta
Dicha liberación manual, que se detalla en el manual del propietario, es diferente en cada modelo de Tesla. Estos mecanismos no siempre han estado señalizados, aunque ahora la empresa está empezando a añadir un icono de puerta abierta en algunos de sus vehículos. Según una investigación de Bloomberg, la palanca puede estar oculta dentro de los paneles de las puertas, en las rejillas de los altavoces o debajo de las alfombrillas.
En los Cybertrucks, el desbloqueo de las puertas delanteras es una palanca situada junto a los interruptores de las ventanillas, pero en las traseras se encuentra dentro del compartimento de la puerta. Para abrir la puerta trasera, alguien tendría que quitar la alfombrilla de goma que hay en el fondo del compartimento y, después, localizar y tirar de un cable dentro del interior de la puerta, según la guía de respuesta a emergencias de Tesla. Para el exterior del vehículo, la guía no ofrece ningún método para abrir las puertas del Cybertruck; en su lugar, indica que “puede ser necesaria la extracción”.
Este sistema resultó fatal para un grupo de amigos del área de la Bahía de San Francisco en noviembre de 2024. Pasada la medianoche, Soren Dixon, de vuelta de la universidad y de fiesta con amigos, decidió dar una vuelta en el Cybertruck de su abuelo. Mientras aceleraba por la escarpada localidad de Piedmont con tres pasajeros, otro amigo, Matthew Riordan, conducía detrás. Por razones aún desconocidas, el Cybertruck de Dixon se estrelló contra un árbol a unos 93 km/h e inmediatamente se incendió, según los testigos y una investigación de la patrulla de carreteras de California.
Riordan saltó de su coche y corrió hacia la escena llena de humo, intentando sin éxito abrir las puertas de la Cybertruck, según las demandas judiciales y las entrevistas con los abogados de las familias. Podía ver a sus amigos dentro, desesperados por salir. Riordan agarró la rama de un árbol y empezó a golpear una de las ventanillas delanteras.
“No fue un solo golpe; dijo que necesitó entre 10 y 15 impactos con esa rama”, explicó Roger Dreyer, abogado que representa a la familia de una de las víctimas, Krysta Tsukahara, en una demanda contra Tesla. “Y pueden imaginarse el nivel de adrenalina y endorfinas que recorrían a este joven, y con qué fuerza golpeaba esas ventanas. Eran sus mejores amigos”.
No fue un solo golpe; dijo que necesitó entre 10 y 15 impactos con esa rama tan grande. Pueden imaginarse el nivel de adrenalina de este joven, y con qué fuerza golpeaba esas ventanas. Eran sus mejores amigos
Riordan logró rescatar a un amigo de la parte delantera y luego intentó sacar de atrás a Tsukahara, que gritaba pidiendo ayuda, según la demanda. Cuando Riordan llegó hasta ella, se cogieron de las manos, pero el fuego recrudeció y tuvieron que retroceder. Riordan empezó a golpear la ventana trasera con la rama, relató Dreyer, e intentó arrancar el cristal con sus propias manos. “El incendio era un auténtico infierno”, dice Dreyer. “No había forma humana de que pudiera quedarse allí”.
Tsukahara, junto con Dixon y un tercer amigo, Jack Nelson, no sobrevivieron. Según los informes de las autopsias, ninguno de ellos presentaba lesiones por traumatismo debido al impacto del choque. En su lugar, los informes señalan que murieron por asfixia tras inhalar humo y por graves “lesiones térmicas”.
Matthew Davis, abogado que representa a la familia de Nelson en otra demanda contra Tesla, afirma que no hay forma de que los pasajeros sepan cómo abrir manualmente las puertas en medio de un incendio. Y alega que la falta de un mecanismo de escape intuitivo es un fallo grave de diseño.
“Los chicos son responsables del accidente... Se suben a un vehículo, o conducen uno, estando bajo los efectos del alcohol. Eso es inexcusable”, dice Davis. “Pero tras el choque, es inexcusable que no pudieran salir. Y eso es culpa de Tesla”.
Los chicos son responsables del accidente... Se suben a un vehículo, o conducen uno, estando bajo los efectos del alcohol. Eso es inexcusable. Pero tras el choque, es inexcusable que no pudieran salir. Y eso es culpa de Tesla
El único superviviente del accidente, Jordan Miller, presentó el martes una demanda contra Tesla alegando que el diseño del Cybertruck provocó que los amigos quedaran atrapados dentro del vehículo en llamas. Miller pasó cinco días en coma inducido y sufrió quemaduras graves en las vías respiratorias y los pulmones. También necesitó varias intervenciones de urgencia, incluyendo extensos injertos de piel, una fusión espinal y reconstrucción abdominal. Sus abogados afirman que estas lesiones le afectarán de por vida.
En sus escritos judiciales, Tesla descarga la culpa en el grupo de amigos, afirmando que fueron negligentes y que “se colocaron a sabiendas y voluntariamente en una posición insegura y peligrosa, asumiendo por tanto todos los riesgos resultantes de las lesiones”.
Sin embargo, la empresa ha indicado que está estudiando el problema de los tiradores de las puertas. Franz von Holzhausen, el jefe de diseño de Tesla, afirmó en un podcast de Bloomberg el pasado septiembre que la compañía estaba trabajando en un mecanismo para abrir las puertas si se perdía la energía. “La idea de combinar el sistema electrónico y el manual en un solo botón creo que tiene mucho sentido”, dijo. “Por intuición, simplemente agarras lo mismo y quedas libre”.
Tesla también renovó su página de seguridad en diciembre, añadiendo una nueva sección sobre “posimpacto más seguro”. La empresa afirma ahora que sus puertas se desbloquearán automáticamente durante una colisión grave. No obstante, los expertos en seguridad advierten que, incluso si las puertas están desbloqueadas, puede seguir siendo imposible utilizar los tiradores de Tesla sin energía, ya que no hay un pestillo físico que accionar.
La compañía no ha respondido a las preguntas de The Guardian sobre si estos cambios ya están en vigor o cuándo estarán disponibles.
Las investigaciones y demandas contra Tesla se acumulan
Los Cybertrucks obtienen altas calificaciones en las pruebas de choque. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha otorgado a los vehículos cinco estrellas en seguridad general durante los últimos dos años. Los incendios rastreados por The Guardian muestran que los pasajeros no sufrieron lesiones graves por los impactos de los choques. Pero los expertos en seguridad afirman que, cuando se trata de la capacidad de abandonar el vehículo tras un accidente, los Cybertrucks pueden ser peligrosos.
La NHTSA aún no ha desarrollado estándares para la salida de emergencia, por lo que no se tiene en cuenta en las pruebas de seguridad. Tras el accidente de Piedmont, la agencia dijo que estaba recopilando información de Tesla y de las fuerzas de seguridad, pero no llegó a abrir una investigación formal. Sin embargo, el organismo sí ha abierto recientemente investigaciones sobre los tiradores eléctricos de las puertas en los modelos Model 3 de 2022 y Model Y de 2021. Los reguladores en Europa y China han ido un paso más allá con planes para endurecer las normas sobre los tiradores de las puertas integrados en la carrocería.
Las demandas contra Tesla por atrapamientos en sus sedanes también se han acumulado, con casos presentados en Pensilvania, Florida, Ohio, Wisconsin y Washington. Una demanda por homicidio culposo presentada el mes pasado en Massachusetts afecta a un joven de 20 años que murió tras quedar atrapado en un Model Y que se incendió.
“¿Cómo puede Tesla seguir vendiendo vehículos que saben que atrapan a la gente dentro tras un accidente? Podrían haberlo arreglado, pero se negaron”, dijo en un comunicado Jacquelyn Tremblett, la madre de la víctima. “Mi hijo murió tras un sufrimiento indescriptible”.
Cómo puede Tesla seguir vendiendo vehículos que saben que atrapan a la gente dentro tras un accidente? Podrían haberlo arreglado, pero se negaron. Ahora mi hijo está muerto tras un sufrimiento indescriptible
Tesla tiene menos Cybertrucks en carretera que sedanes, pero las camionetas parecen presentar una tasa más alta de muertes conocidas por atrapamiento. Los sedanes de la compañía son los vehículos eléctricos más vendidos en el mercado estadounidense, con más de 350.000 unidades del Model Y vendidas en 2025. Una cifra que contrasta con los menos de 60.000 Cybertrucks vendidas en total, con unas ventas anuales que se redujeron a la mitad de 2024 a 2025.
Bloomberg ha rastreado al menos 15 muertes en vehículos Tesla durante la última década tras quedar los ocupantes atrapados; al menos cuatro de esas víctimas fallecieron en Cybertrucks. Asimismo, una investigación del Washington Post analizó al menos una docena de casos desde 2019 en los que fue imposible abrir las puertas de un Tesla durante un incendio, dos de los cuales involucraron a Cybertrucks. De los cinco incendios de Cybertruck rastreados por The Guardian, al menos tres implicaron el bloqueo de personas en el interior.
También se han presentado quejas contra Rivian, Volkswagen, Ford, Fisker y Dodge por sus tiradores eléctricos, que han imitado la estética de Tesla. Sin embargo, no existe una recopilación de cuántas quejas han recibido estos fabricantes, lo que dificulta una comparación directa con los Cybertrucks.
La NHTSA mantiene la base de datos de quejas de los consumidores para los vehículos vendidos en EEUU. Un portavoz de la agencia afirmó que están al tanto de todos los incendios de Cybertruck detallados por The Guardian y que “están en contacto con el fabricante”. El portavoz afirma que “la agencia analiza continuamente las quejas de los consumidores para determinar si existe un posible defecto de seguridad en los vehículos y no dudará en actuar para proteger la seguridad pública”.
El accidente de Baytown
En los días posteriores al accidente nocturno en Baytown, Texas, las autoridades empezaron a reconstruir lo sucedido. Determinaron que Sheehan había estado bebiendo en un bar local y estaba bajo los efectos del alcohol. Pasada la una de la madrugada, se subió a su Cybertruck y aceleró por aquella carretera oscura y solitaria. Justo después de un cruce, se salió de la calzada, chocó contra una alcantarilla de hormigón y la camioneta volcó.
Aún quedan incógnitas que podrían revelarse a medida que la demanda de su familia avance en los tribunales. Sus abogados han solicitado a Tesla los registros de todas las cámaras, sensores y datos de movimiento del vehículo para averiguar por qué se estrelló el Cybertruck y por qué Sheehan no pudo escapar. Tesla ha estado luchando para trasladar el caso de los tribunales a un arbitraje privado y se ha negado a entregar la documentación hasta que se decida sobre dicho arbitraje.
En sus escritos legales, la compañía afirma que la propia negligencia de Sheehan contribuyó a su muerte y califica las peticiones de información de la familia como “dilatorias” e “inútiles”, alegando que el caso no debe tratarse en un tribunal abierto.
Los abogados de la viuda y los padres de Sheehan insisten en que tienen derecho a estos registros que, según afirman, podrían aportar detalles vitales sobre los últimos momentos de vida de su ser querido.
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El modelo Tesla Cybertruck no se vende en Europa al no cumplir con las normas de homologación (bordes afilados, rigidez, peso) y tampoco puede obtener la aprobación para circular en la UE.
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