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INTERNACIONAL

Reino Unido pide disculpas por dejar en manos de Gadafi a un opositor que fue torturado en Libia

Theresa May ha pedido disculpas públicamente por el papel de Reino Unido en el secuestro y la entrega del libio Abdel Hakim Belhaj y su esposa, que fueron encarcelados y torturados

La pareja fue detenida en Tailandia en 2004 con la intervención de los servicios secretos británicos y norteamericanos y enviada a Libia

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Fatima Boudchar, esposa del político libio Abdul Hakim Belhaj, y su hijo, Abderrahim, se dirigen a los medios ante el Parlamento en Londres, Reino Unido, hoy, 10 de mayo de 2018.

Fatima Boudchar, esposa de Belhaj, y su hijo, Abderrahim, se dirigen a los medios ante el Parlamento en Londres, hoy, 10 de mayo. EFE / Facundo Arrizabalaga

Theresa May ha presentado una disculpa sin precedentes por el papel de Reino Unido en el “espantoso” trato de un disidente libio y de su mujer, que fueron víctimas de una operación de entrega de sospechosos orquestada con la ayuda del MI6.

La primera ministra ha escrito a Abdel Hakim Belhaj y a su esposa, Fatima Boudchar, para disculparse sin reservas en nombre del Gobierno por los errores cometidos en el caso y las oportunidades perdidas para poner fin a su calvario.

El fiscal general, Jeremy Wright, leyó la carta de May en la Cámara de los Comunes al tiempo que anunció que Boudchar, que estaba embarazada cuando la pareja fue secuestrada, recibirá 500.000 libras (568.000 euros) en compensación por el papel de Reino Unido en su trato. Por su parte, Belhaj no ha buscado ni recibido ningún tipo de indemnización económica.

Boudchar y su hijo de 13 años, Abderrahim, viajaron a Londres para observar desde la tribuna cómo Wright anunciaba a los parlamentarios que, tras un proceso de mediación, el Gobierno había llegado a un acuerdo con la pareja. Como resultado, Belhaj y Boudchar han retirado su demanda en los tribunales.

En su carta, May reconoce que Reino Unido debería haber hecho más para reducir el riesgo a que la pareja fuese maltratada. Del mismo modo, también admite que se equivocó al dejar pasar oportunidades para ayudarles una vez fueron encarcelados en las prisiones del antiguo líder libio, Muamar Gadafi.

En una crítica a Libia por torturas y a las operaciones de entrega de sospechosos por la CIA, la primera ministra sostiene que Reino Unido se debería haber dado cuenta antes de que sus aliados estaban involucrados en prácticas inaceptables.

El Gobierno ha confirmado que el Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento tendrá acceso completo a todos los papeles del Gobierno sobre el caso Belhaj por primera vez durante la investigación de la entrega, que se espera que dé información este mismo año.

En su carta, entregada en mano a Belhaj por el embajador británico en Estambul, May afirma: “Esta claro que ustedes han recibido un trato espantoso y que han sufrido mucho, especialmente el ataque a la dignidad de la señora Boudchar, que en aquel momento estaba embarazada”.

“Reino Unido cree su testimonio. Ninguno de ustedes debería haber sido tratado así y las acciones del Gobierno de Reino Unido contribuyeron a su detención, entrega y sufrimiento”, recoge la misiva. “En nombre del Gobierno de Su Majestad, pido francamente disculpas. Sentimos mucho el sufrimiento que han pasado los dos y nuestro papel en el mismo. Reino Unido ha aprendido muchas lecciones durante este periodo”, añade.

La pareja ha luchado por una indemnización y una disculpa durante más de seis años, cuando salieron a la luz documentos durante la insurrección en Libia que destapaban el papel jugado por agentes de inteligencia británicos en su secuestro.

Abdul-Hakim Belhaj, actualmente líder del partido islamista libio al-Watan, antes de dar un discurso como comandante militar de Trípoli tras la caída de Gadafi.

Abdul-Hakim Belhaj, actualmente líder del partido islamista libio al-Watan, antes de dar un discurso como comandante militar de Trípoli tras la caída de Gadafi.

La pareja fue detenida en Tailandia en 2004. Posteriormente, ambos fueron encapuchados, esposados y trasladados a una de las prisiones de Gadafi, donde Belhaj fue torturado y condenado a muerte. Fue liberado seis años después. Boudchar estaba embarazada de cuatro meses y medio cuando fue secuestrada. Fue puesta en libertad poco después de dar a luz.

“La redacción de la disculpa es sincera", ha declarado Belhaj a The Guardian tras recibir la carta. "Hay una sensación de preocupación, un reconocimiento de los errores, una expresión de disculpas sin reservas, lecciones aprendidas, admisión del fracaso y una expresión de decepción hacia los socios internacionales a los que fui entregado”. 

“Doy la bienvenida a todos estos sentimientos que aparecen en la disculpa. Esto a pesar de que creo que el tiempo es parte del sufrimiento. Sientes que sufriste, aguantaste y fuiste agraviado y entonces tienes que esperar años. Pero al final lo que importa es el resultado”, señala Belhaj.

Belhaj cuenta que la reacción de los parlamentarios fue como un bálsamo y que sintió que algunos se han dado cuenta de la necesidad de tener leyes que impidan que esto vuelva a ocurrir.

“Desde el primer momento insistí en que tenía que haber una disculpa. Nunca pedí una compensación económica porque no quiero que la paguen los contribuyentes y así puedo terminar más rápido con este sufrimiento. Lo que nos llevó a los tribunales fue la negativa a pedir disculpas. Me alegra que hayan dado este paso y aceptado la condición de la disculpa y espero que esto no se repita con otra persona”.

“Doy las gracias al Gobierno británico por su disculpa y por invitarme junto a mi hijo a Reino Unido para escucharla. Acepto la disculpa del Gobierno”, señaló Boudchar tras la declaración del fiscal general.

Wight afirmó a los parlamentarios: “Sigue habiendo una amenaza considerable a Reino Unido y sus aliados y es importante que el Gobierno y las agencias de seguridad e inteligencia sean capaces de responder adecuadamente para mantener seguro a nuestro país”.

“Pero también es importante que actuemos de acuerdo con nuestros valores y con el Estado de derecho. Eso significa que cuando hacemos las cosas mal, es de justicia reconocerlo, compensar a los afectados y aprender la lección. Creo que este es el caso”.

A principios del año pasado, el Gobierno  se había gastado 750.000 libras (850.000 euros) en defenderse de las acusaciones. Wright aclaró que ninguno de los acusados reconoció su responsabilidad, entre los que estaban el exministro de Exteriores, Jack Straw, y Mark Allen, exdirector de la unidad antiterrorista del MI6, así como el Gobierno.

“Dada la naturaleza completa de la disculpa, la pregunta es por qué ha costado tanto al Gobierno llegar a un acuerdo en este asunto, especialmente cuando el señor Belhaj ofreció resolver el caso en 2013 por tres libras y una disculpa. El retraso es sumamente lamentable”, ha señalado Ken Clarke, diputado conservador y presidente del subgrupo parlamentario que estudia las entregas extraordinarias de detenidos.

Traducido por Javier Biosca Azcoiti

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