eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Carnaval: Brasil sigue haciendo la más grande, alegre y pacífica fiesta popular del mundo

Brasil vibra al ritmo de la samba en su primer día de Carnaval

Tantos clichés, a favor y en contra, se gastan anualmente sobre el carnaval brasileño. Agencias de turismo se encargan de vender un imagen de exportación, que van de la samba a las mulatas, sugiriendo aventuras libidinosas y fastuosas. Crónicas policiales se encargan de reproducir las imágenes de escenas de violencia de todo tipo. Cadenas televisivas difunden las imágenes de los grandes desfiles que, según sus críticos, habrían comercializado las fiestas con intereses económicos, quitando su carácter popular.

Sin embargo, año tras año, el pueblo brasileño protagoniza su más linda fiesta, la más grande, alegre y pacífica del mundo, en varios días de febrero, que se alargan cada vez más. Antes, terminaba religiosamente el miércoles de ceniza, con ese nombre justamente porque en las iglesias se purgaban, con cenizas en la frente, los pecados o excesos cometidos durante los tres días de Carnaval.

Hoy día, terminadas las fiestas de fin de año, empiezan los preparativos para el Carnaval cuando sea que el calendario reserve para el Carnaval. De los carnavales tradicionales, lo que prácticamente ha desaparecido han sido tanto los bailes en los clubes como los concursos de fantasías. En compensación, lo que ha ganado fuerza extraordinaria en este siglo ha sido el carnaval de calle, que se propaga por todo el país.

Seguir leyendo »

Hasta la coronilla del virus

“Como un virus

que se extiende

why se contagia de tumor a suspiro

Seguir leyendo »

Plácido

Plácido Domingo

Las acusaciones de acoso contra el tenor Plácido Domingo calaron con incredulidad sobre España el pasado agosto, como una lluvia inapropiada y morbosa que embarraba al educado y mitológico Plácido de voz robusta y cóncava. A partir de ahí, él se enrocó en la galantería, noqueado y evitando admitir que llamar por las noches insistentemente a teléfonos que no sean el 112 o tocar los pechos en el camerino a una colega al descuido -según revelaba la investigación de la agencia AP- va más allá del piropo o el cortejo español.

Amenazó con demandas, usó medios a su alcance para desacreditar implícitamente a las denunciantes y siguió como un gran señor de la ópera, eso sí, esquivando algunas cancelaciones y haciendo frente al juicio público que él consideró cacería. Es paradójico que quien tan injustamente se portó en el pasado, según las denuncias periodísticas y ahora según el sindicato de músicos de ópera de EEUU, fuera quien clamara equilibrio y justicia para su maltrecha reputación.

En toda esa carrera hacia adelante sí dijo algo que fue muy revelador y el preámbulo de la asunción de responsabilidad que ha hecho este pasado martes: "Reconozco que los baremos por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado". Sí. En el espejo del tiempo hay muchos hombres que saldrían desfavorecidos. Y actitudes que se asumían, toleraban o jaleaban que hoy serían despreciables u objeto de demanda. Yo, como testigo y como diana de algunas de ellas, no doy crédito a que entonces dejáramos pasar por bueno lo que hoy merecería desde un reproche a una denuncia. Es normal, se llama avance y conciencia. Estamos construyendo una memoria histórica nueva que debe reconocer los errores e injusticias del pasado. En eso Plácido Domingo fue certero. Pero luego siguió intentando limpiar su nombre a costa de restar crédito a algunas de las que amargó un rato o la vida desde los años 80.

Seguir leyendo »

Inoportunos

A estas alturas, llámenme prejuiciosa, pero creo que no han conocido de verdad a una mujer trans en su vida. Estoy casi segura de que no han comido nada que saliera de sus manos, ni se han sentado a la mesa, ni conversado durante horas mirándola a los ojos. Me juego un brazo que no han besado a ninguna persona trans, mucho menos han hecho el amor con una. Ni han bailado con ellas, ni cantado una canción a coro. No han tenido un amigo trans. Mucho menos un hijo. No han abrazado largamente a una amiga trans sintiendo su dolor, su desamparo, su frío o su miseria; y otras veces su alegría, su locura, su posicionamiento político y su amor.

Apuesto el poco dinero que tengo a que jamás han hablado con adolescentes trans, que no saben con qué sueñan, de qué hablan, a dónde van cuando se juntan. O por qué tantos, ya adultos, dejaron de soñar, estrellándose contra la falta de empatía. Se decía que España era un buen lugar para ser trans –aunque, ojo, nunca tanto para ser una trans migrante. Si solo alguna vez en su vida hubieran cruzado de la acera de sus prejuicios y privilegios, si se hubieran dado una vueltecilla por la realidad, no se atreverían a llamarles patriarcado, puteras, misóginos, proxenetas, individualistas, juguetes del capitalismo, mujeres con barba, hombres con vestido.

Si hubieran compartido algo al menos con los que sufren, no intentarían enfrentar los derechos de unas personas vulnerables con los derechos de otras personas vulnerables, a ver quién gana –así tarde o temprano va a ganar el fascismo–. Si al menos hubieran ido a ver las cifras de desempleo, mortandad y calidad de vida de las personas trans, que existen, en lugar de comportarse como bots de Vox agitando el miedo por cosas fake, otro gallo cantaría: ¿Cuántas mujeres trans han violado a otras mujeres en un baño mixto? ¿Cuántas veces un baño ha impedido una violación? ¿Cuántas mujeres trans han violado a otras mujeres en las cárceles? ¿A cuántas mujeres trans han eliminado de carreras deportivas? ¿Cuántas mujeres embarazadas van a dejar de ser nombradas porque se nombre también a los hombres gestantes? ¿Me pasan las preocupantes cifras?

Seguir leyendo »

El extraño silencio en torno a los clubes de carretera

Imagen de archivo de una operación policial en un club de alterne.

No puedo evitar, cada vez que sale el tema de la prostitución, preguntarme por qué en los debates, propuestas abolicionistas y discursos políticos apenas se habla del papel que juegan los clubes de alterne en el negocio del sexo. Me resulta extraño ese mutismo que existe en torno a estos locales. Desconozco si al escribir esta columna estoy rompiendo algún pacto de silencio sobre cómo en estos espacios, bajo la connivencia de empresarios, políticos, autoridades y administraciones, es donde está teniendo lugar, en palabras del Tribunal Supremo, la esclavitud del siglo XXI.

Los magistrados, en una sentencia muy reciente e histórica de julio de 2019, lo dejaban claro. Está delante de nuestro ojos: "no hace falta irse a lejanos países para observar la esclavitud del siglo XXI de cerca, simplemente adentrarse en lugares tan cercanos, a lo largo de los márgenes de nuestras carreteras, en donde hallar uno o varios clubes de alterne en cuyo interior se practica la prostitución con personas forzadas, esclavizadas, a las que, sin rubor alguno, se compra y se vende entre los distintos establecimientos, mientras tales seres humanos se ven violentados a pagar hasta el billete de ida a su indignidad".

La contundencia de la sentencia no parece que haya servido de mucho. Quitando contadísimas excepciones, los clubes de alterne cuentan con una extraña inmunidad a la hora de abordar el tema de la prostitución en los debates, las polémicas, las campañas en redes sociales y las declaraciones públicas. De esta forma, sin saber muy bien por qué, se da la paradoja de que desde el movimiento abolicionista se contempla el boicot a universidades y administraciones públicas que programan actos en los que se aborda una cuestión histórica dentro del movimiento solo porque a estas acuden representantes de las posturas pro-derechos o regulacionistas de la prostitución. Sin embargo, existe una falta total de posicionamiento y movilización cuando, por ejemplo, una mujer denuncia al club donde trabaja, club que es propiedad de un importante grupo empresarial que tiene locales de alterne repartidos por toda España, con la presión que eso implicaba hacia la mujer. El problema era que Evelyn, que así se llama ella, denunciaba por la vía laboral que estaba siendo explotada y lo hacía apoyada por Hetaira. Evelyn luchaba por sus derechos como trabajadora. 

Seguir leyendo »

He escrito este artículo con la mascarilla puesta

22 Comentarios

No quiero ser alarmista ni extender inquietud en la población, pero el goteo de muertes en España no cesa: seis fallecidos en los últimos dos días. Dos este martes en La Rioja, y cuatro el lunes en Álava, Madrid, Cáceres y Lugo, que se suman a otra docena de muertos la semana pasada en distintas provincias. Cifras provisionales, que siempre se acaban incrementando porque hay también varias decenas de hospitalizados, algunos en estado grave.

Los dos muertos de este martes, de 35 y 54 años, fallecieron en una empresa de la localidad riojana de Navarrete, al parecer por el derrumbe de una estructura. Un día antes, el lunes, contabilizamos un fallecido al caer desde cuatro metros de altura en la empresa de gestión de residuos de Murga; un hombre de 55 años aplastado por un pilar de hormigón en las obras de un aparcamiento en Boadilla del Monte; un electrocutado en una finca de Talaván; y un joven de 33 aplastado por un árbol mientras realizaba labores en el monte en Chantada.

Seis fallecidos que se suman a decenas de muertos en lo que va de año por caídas de altura, aplastamientos, derrumbes, tractores volcados o siniestros de tráfico. O sepultados en el vertedero de Zaldibar. En todo el año pasado, 695 fallecidos, cifra similar a la del año anterior. Dos muertos cada día.

Seguir leyendo »

Piden al mundo que se prepare para una "potencial pandemia" antidemocrática

22 Comentarios

Trump y Bolsonaro se intercambian camisetas de fútbol con sus nombres

Los titulares alarmantes sobre la epidemia del coronavirus pueden servir para ilustrar la ligereza con la que se abordan amenazas mucho más graves. No, no hay organismos que alerten de la extensión del fascismo, ni "planes de contingencia" para hacerle frente, ni se aísla a los portadores, ni bajan precisamente las bolsas. Por supuesto que hay que tomarse en serio el coronavirus, pero la percepción de peligro es muy selectiva, a menudo así inducida. Los mecanismos que funcionan en nuestra mente –aquí se explican con acierto- para prevenir el contagio de enfermedades, permanecen prácticamente desactivados ante males que son raíz de muchos otros. Profundos, desestabilizadores quizás a más largo plazo. Lo cierto es que hay una "potencial pandemia" antidemocrática, con varias sociedades ya afectadas, se extiende de una forma casi imperceptible para muchos, y gran parte de las víctimas no le prestan atención. Se exponen a las fuentes sin mascarilla.

En España, por ejemplo, el fascismo es un mal endémico. Rebrota de vez en cuando con distintas caras y estrategias. Llámese ultraderechización o defender un concepto peculiar de España, su uso de España. Abarca a mentes que tienen muy claros sus objetivos, tanto como a tibios y desinformados. A embaucados sobre todo.

España registra en este momento datos alarmantes de la pandemia reaccionaria. El golpe de mano de Pablo Casado en el PP de Euskadi, en el muy esforzado PP de Euskadi, indica la apuesta por fijar a todo el partido popular en la extrema derecha.  El nuevo candidato a lendakari, Carlos Iturgaiz, lo primero que propuso al ser designado fue: "aunar fuerzas" con Vox para hacer frente al Gobierno "fasciocomunista".  Tampoco está lejos de esa idea lo que queda de Ciudadanos y comanda Inés Arrimadas que monta números ante la prensa contra su rival dentro del partido.

Seguir leyendo »

Coronavirus en España (conjetura distópica)

A finales de febrero se anuncia que el coronavirus ha entrado en la España peninsular. La noticia dispara el recelo hacia la población china. Dado que los chinos son los principales vendedores de banderas españolas, el cordón sanitario afecta gravemente a la España de los balcones, volviendo a unos niveles de patriotismo similares a los de 2009.

El virus se extiende rápidamente por Cataluña, lo que obliga a aislar el territorio. Una semana después del aislamiento, Cataluña ya se ha dotado con estructuras de Estado, tiene su propio ejército y hasta una agencia espacial. Vox exige a Sánchez que mande a la Guardia Civil, pero el 100% de los agentes juntan sus días libres y se cogen un mes de vacaciones.

Poco después, una filtración de Wikileaks revela que el coronavirus ha matado a más de mil personas en Extremadura pero nadie se había enterado. Aunque en un primer momento se atribuye al carácter discreto de los extremeños, muy de morirse sin llamar la atención, pronto se descubre que la mayoría de ellos hubiesen preferido seguir vivos.

Seguir leyendo »

Sumas que restan

Casado y Arrimadas se felicitan del pacto en Euskadi

De los guionistas de "Regreso al pasado", llega ahora a las pantallas de la política "Sumas que restan". No hay más que ver los datos que maneja la demoscopia para comprobar que dos más dos no suman cuatro ni en Euskadi, ni en Galicia, ni en Cataluña, aunque Pablo Casado se empeñe en lo contrario en su afán por refundar la derecha española.

La operación Ciudadanos en Euskadi ya se ha dejado por lo pronto en el camino al líder de los populares vascos, Alfonso Alonso, que ha sido fulminado sin contemplaciones como cabeza de lista por no transigir con las directrices de Génova y rebelarse, no sólo a la entrega de varios puestos de salida para los naranjas sino a aceptar un trágala del que se enteró por la prensa y de malos modos. "Romper con un wasap de una línea una tarde de domingo no es la mejor forma ni tampoco una muestra de valentía", lamentan en el entorno de Alonso.

En realidad, la sensación en el PP vasco, pero también en el gallego y en el andaluz es que la fusión con los de Arrimadas ha sido la excusa y que el fondo de esta batalla dada por la calle Génova hay que buscarlo en el "Quo vadis?, Pablo", que es el que ha provocado una ruptura que se veía venir desde hace año y medio . La falla  se abrió cuando  Alfonso apoyó a Saénz de Santamaría frente a Casado en el último congreso nacional de los populares, se impuso la línea dura y el sector moderado empezó a dar la batalla frente a una deriva que creían suicida y que beneficiaría, como ha sido, a la ultraderecha de Vox.

Seguir leyendo »

No es cierto lo que dijo el rey

22 Comentarios

EFE

Felipe de Borbón, jefe del Estado español por herencia paterna y designación de Franco, entregó el otro día unos premios a un batiburrillo de destinatarios: estudiantes universitarios, toreros, banderilleros, ganaderos y, en el colmo del cinismo premiador, a un toro llamado Aperador, criado por los Domecq para acabar acuchillado en una plaza. Se llaman Premios Taurinos y Universitarios de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. La Wikipedia define a la entidad convocante como “organización nobiliaria de carácter cultural, que fue fundada por nobles locales en 1670”. Tales nobles, en su mayoría militares, eran aficionados a “lo ecuestre” y a las armas, es decir, a hacer el bruto a caballo; le otorgaron un carácter cultural para darle más caché a su campechanía de machos. Los premios, constituidos en 1964, pleno franquismo, se entregan en una carpa que se instala en el ruedo de la plaza de torturas de la Maestranza, propiedad de dicha organización. Para todo ello, los empresarios taurinos cuentan con la connivencia institucional de la Universidad de Sevilla y del Gobierno andaluz, sea este franquista, socialista o trifachito: en lo que tiene que ver con torturar toros manda el rey.

Felipe de Borbón no solo hizo con la entrega de esos premios una implícita apología de la tortura animal, sino que en su discurso de tan siniestra ceremonia faltó lisa y llanamente a la verdad, algo que un jefe de Estado no debe permitirse; al menos, no de manera tan descarada, con luz y taquígrafos. Dijo el monarca que “la educación y la tauromaquia contribuyen a dar cohesión a la sociedad”, obviando que la conciencia antitaurina es en España una larga y extendida tradición, y que, más allá del problema ético que comporta, la tauromaquia constituye un problema político, dado que supone la vulneración de derechos animales fundamentales (derecho a la vida y derecho a no ser torturado) y enfrenta a sus defensores y a sus detractores.

Si algo, precisamente, no genera la tauromaquia es cohesión, como se ha demostrado a lo largo de la historia. Intelectuales y artistas, personajes políticos, representantes de la iglesia católica y hasta reyes han mostrado su repugnancia por la sangrienta crueldad de la tortura taurina, como nos demuestra el historiador y periodista Juan Ignacio Codina, autor del libroPan y Toros, en su imprescindible recuperación de esa memoria, que debiera ser prescrito en los planes educativos para que nuestra historia no siguiera mutilada. Solo que la voz de esa tradición antitaurina, la de la España compasiva e ilustrada, ha sido convenientemente silenciada y reprimida por los poderes taurópatas. El problema político que supone la tauromaquia queda patente en la obcecación de esos poderes por defender lo indefendible, es decir, la violencia, y por impedir, de manera antidemocrática, que la sociedad en su conjunto manifieste esa repugnancia.

Seguir leyendo »