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"Es necesario evitar un capitalismo vegano"

Lo que empezó como una campaña contra la creación de un nuevo laboratorio de experimentación animal en la Universidad de Washington, aspira ahora a construir un movimiento de liberación animal "de base, político y fuerte" con calendario internacional

Reproducimos la entrevista que Tras las Muros hizo a dos de sus portavoces durante su gira europea, y que fue publicada en la web de este fotógrafo y videoactivista por la liberación animal

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Amanda y Justin, portavoces de No New Animal Lab (NNAL). Foto: Traslosmuros.com

Amanda y Justin, portavoces de No New Animal Lab (NNAL). Foto: Traslosmuros.com

No New Animal Lab (NNAL) es una campaña cuyo fin es impedir la construcción de un nuevo laboratorio de experimentación animal en la Universidad de Washington. Pero a través de esta vía de acción aspiran además a recuperar y construir el movimiento de base de liberación animal. Un movimiento que consideran aislado y fragmentado tras los efectos del Green Scare, la ola represiva contra el movimiento ecologista radical y de liberación animal en Estados Unidos.

Inspirada en la campaña SHAC, corrigiendo sus errores y partiendo desde posiciones más políticas, NNAL emplea una diversidad de tácticas con el fin de conseguir que Skanska –la gran corporación que está detrás de la construcción del laboratorio– ponga fin a su contrato con la Universidad. Skanska es una compañía presente en más de treinta ciudades de los Estados Unidos así como en otras partes de Europa. Como objetivo táctico, ofrece a NNAL el foco de agitación necesario para (re)construir el movimiento.

Con acciones enmarcadas en un contexto de desobediencia civil y ADN (acciones directas no violentas), sumadas a intervenciones y protestas que requieren de un trabajo de calle y comunidad, y a un trabajo de formación militante, NNAL busca tejer redes no solo en el propio entorno de la liberación animal, sino también en otros sectores combativos con el fin de construir un movimiento de liberación animal de base, político y fuerte que pueda hacer frente al futuro.

Hace unas semanas dos de sus representantes, Amanda y Justin, visitaron el Estado español en el marco de una gira europea para dar a conocer la campaña. Tras su charla, inspiradora y certera en muchos puntos, me acerqué a hacerles algunas preguntas, reflejadas en esta entrevista.

¿Cuáles son los objetivos de NNAL?

NNAL es una campaña por los derechos animales que busca detener la construcción de un nuevo laboratorio en la Universidad de Washington. A su vez, otro de nuestros objetivos es la construcción de un movimiento político de base [de liberación animal] mediante el uso de herramientas de lucha clásicas pero adaptadas al contexto actual.

Es necesario unir a la base del movimiento en una dirección política y evitar su viraje a un 'capitalismo vegano', una tendencia cada vez más mayoritaria y aceptada. Más allá de conseguir opciones veganas, es necesario mostrar desde nuestras acciones que esto es un movimiento político.

Tiene que tenerse en cuenta que la consecuencia de resistir y llevar la acción política contra las instituciones y corporaciones que promueven y se lucran de la explotación animal será la represión, y es nuestra responsabilidad estar preparados y mostrar solidaridad con las personas presas y con quienes llevan a cabo acciones de resistencia. Que es lo que somos, un movimiento de resistencia.

Vuestras tácticas se contraponen a las que abanderan las grandes organizaciones del movimiento en Estados Unidos. ¿Qué opinión os merece ese movimiento y su forma de medir los resultados?

Vemos cómo las grandes organizaciones utilizan estas mediciones como forma de justificar sus campañas. En contraposición a esta forma de valorar su efectividad, nosotros también medimos los resultados de nuestras campañas, pero desde otra perspectiva y valorando otro tipo de cuestiones. Criticamos su forma de medir y sus datos: la gente vegana no puede ser el único elemento a medir. Que el número de animales crezca en Estados Unidos es un elemento más importante, por ejemplo. Además esos datos nunca se usan para cuestionar o dirigirse a las corporaciones que promueven la explotación animal.

Nosotros queremos centrarnos en lo que es eficiente y útil en la liberación animal y en lo que es eficiente y útil para la creación de un movimiento de base.

En vuestra web hay un llamamiento a la solidaridad con los trabajadores relacionados con la creación de este laboratorio. ¿Podéis profundizar en esto?

A través de un comunicado indicamos a quienes vayan a participar en la campaña que sus objetivos nunca sean las personas trabajadoras de la compañía, sobre todo aquellas de baja escala en la jerarquía corporativa y de baja responsabilidad. Los objetivos deben ser los empresarios, los accionistas o las personas con poder de decisión. Estos/as trabajadores/as sufren también la opresión de clase, y desde NNAL buscamos lazos de solidaridad y unión con ellos.

Cuando habláis de 'veganismo capitalista', ¿a qué os referís?

Nos declaramos veganos/as y para nosotros el veganismo es una cuestión política. Por un lado es el reflejo de lo que queremos ver como sociedad y por otro lado es una forma de generar pérdidas a la industria de la explotación animal. En Estados Unidos el veganismo ha sido completamente despolitizado por las grandes organizaciones [en su conferencia utilizaron como ejemplo a la organización norteamericana Mercy for Animals], convirtiéndolo en una opción de consumo y así en una cuestión relegada al campo de la elección personal. Un buen ejemplo de eso es lo que sucede en Portland, una ciudad con mucha oferta de productos aptos para veganos donde el capitalismo se ha apropiado del veganismo, cooptando así toda idea de liberación animal.

El veganwash [lavado de cara con políticas 'pro-veganismo'] que está llevando a cabo Israel para tapar y perpetuar la opresión que se comete contra el pueblo palestino es otro ejemplo de ello. Incluso el ejército Israelí ofrece botas cruelty free a aquellos soldados que sean veganos.

Las empresas que se lucran con el abuso y la explotación de animales son las mismas que ahora disponen de una línea de productos veganos y esto es percibido por muchos activistas como una 'victoria' del movimiento. Con esto se vacían de contenido las políticas de liberación animal y se pierde su verdadero foco: los animales explotados. El hecho de que haya una opción vegana en un restaurante no puede considerarse una victoria.

Cabezas de tormenta (programa de radio militante) les hizo una entrevista en mayor profundidad que podéis escuchar en el siguiente enlace.

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