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Toni Comín: "Hay muchos centros públicos que no pueden renunciar a la actividad privada"

Entrevista al conseller de Salud, Toni Comín, con quien repasamos la tarea durante los primeros meses de legislatura y hablamos de los retos que tiene por delante

Esta es una entrevista publicada en El Diari de la Sanitat

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Toni Comín, Conceller de Salut de la Generalitat de Catalunya

El conseller de Salut, Toni Comín, en la sede del Departament. SANDRA LÁZARO

El conseller de Salut Toni Comín es licenciado en ciencias políticas y filosofía y, a diferencia de sus predecesores, no tiene experiencia previa en el ámbito sanitario. Desde el primer día al frente del Departamento que gestiona la mayor partida presupuestaria -supone el 40% del total-, Comín se ha propuesto recuperar la confianza en el sistema público, dañada durante los últimos años. En este sentido en los primeros meses de esta legislatura ha anunciado la no renovación de los contratos con dos centros privados del grupo QuirónSalud, algo que define como "la mayor desprivatización que se había hecho en salud". Prudente, no se moja a la hora de cuestionar las decisiones del anterior gobierno y prefiere no hablar más de recortes presupuestarios: "estamos a 600 millones de diferencia de los presupuestos ejecutados más grandes", asegura en relación a lo que gastará el departamento este 2016. Hablamos con él de los diferentes retos que tiene sobre la mesa de su despacho, donde acumula papeles con datos que revisa de vez en cuando durante la entrevista. "Soy el conseller más de izquierdas que ha habido en Salut desde los 80", repite en varias ocasiones.

Hace seis meses que está al frente de la Conselleria de Salut. Uno de los rasgos que lo diferencia de los anteriores consejeros es su perfil profesional, la falta de experiencia en temas de sanidad. ¿Cómo valora los primeros meses de trabajo?

Muy positivamente. Si se trata de hacer balance de los primeros seis meses y para ello nos atenemos a la hoja de ruta que presenté y miramos qué compromisos se han cumplido y cuáles no el balance es muy positivo. Incluso estamos por encima de nuestras expectativas. Por ejemplo, explicamos que nuestro modelo asistencial debía tener nueve principios inspiradores. Dijimos: debe ser universal y la medida principal era la ley de universalidad, que ya está hecha. Dijimos que debía ser equitativo: plan de choque de listas de espera y ampliar a todas las mujeres el protocolo de reproducción humana asistida. También hemos puesto la lucha contra la desigualdad en el centro de todas las políticas. El tercer principio era reforzar el carácter público y había que iniciar el proceso de desprivatización en tres hospitales con un calendario. El cuarto principio era calidad, aquí hay cinco planes: el Plan de reforma de la Atención Primaria, el PIAI, el Plan de Salud Mental, el Plan Director de Urgencias y Atención continuada y el Plan de Equipamientos tecnológicos. El quinto es investigación y es la primera vez que hay un plan de investigación con metodología y hecho por consenso, el PERIS. El sexto principio es la diversidad y el séptimo la transparencia. Sobre este último estamos en los primeros pasos de la auditoría que queremos hacer sobre qué derivaciones y externalizaciones se están haciendo y por qué.

¿Para cuándo está previsto el informe?

Esto nos ocupará durante el próximo año, los resultados los tenemos que tener hacia finales de 2016 o principios de 2017 y las consecuencias de la auditoría las iremos viendo. Luego también tenemos como principios la participación y la sostenibilidad. Por lo tanto, el balance es muy bueno porque de las medidas estrella de cada principio, muchas se han hecho y muchas están ya en proceso.

La herencia de Boi Ruiz le dejó varios temas que arrastraban polémica. Uno de ellos es el del nuevo modelo de transporte sanitario, que comenzó a implantarse en el territorio en 2015 y que ha levantado quejas desde entonces en diferentes puntos. Usted aseguró que quería iniciar una "nueva etapa" y que para ello se deberían hacer "ajustes" en el modelo implantado. ¿Qué se está haciendo o se pretende hacer en este sentido?

Hicimos unos informes de evaluación de los tres primeros meses de implantación del nuevo modelo y luego tomamos una decisión muy importante, que era relevar al director del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) [El SEM es el ente público que gestiona tanto el transporte urgente como el no urgente]. La idea es: el concurso tuvo algunos problemas y la implementación también. Quién debe hacer la corrección es la dirección del SEM. En este sentido se hizo el relevo del director y se abrió un concurso público para ocupar este cargo. Ahora se está haciendo el proceso de selección pero los cambios que se tengan que hacer los hará el nuevo director del SEM, no se harán desde la conselleria. Sí que tenemos algunas ideas, pero, de los cambios que se necesitan: hay que redefinir algunos aspectos del nuevo modelo...

¿Esto qué quiere decir?

Ya dijimos que hay cosas del nuevo modelo que son inquietantes, como los cambios en los tiempos de resolución de las emergencias, que son muy aleatorios: hay territorios que tenían tiempo de resolución malos que han mejorado, otros buenos que han empeorado... lo que nos dice la auditoría es que el nuevo modelo ha tenido efectos muy arbitrarios. Se trata pues de homogeneizar los resultados. Entendemos que hay cosas del nuevo modelo, como los Vehículos de Itervención Rápida (VIR), que se ajustarán territorio por territorio. Pero en cualquier caso esto es trabajo del nuevo director del SEM.

Otro tema que le cayó era el VISC+, el proyecto de cesión de datos sanitarios con fines de investigación que ha sido polémico por los cuestionamientos desde algunos sectores en términos éticos -si iban a parar a manos de centros de investigación o empresas privadas- y de protección de datos. Usted ha fulminado el VISC+ y ha iniciado un proceso de consenso de cara a un futuro Big Data sanitario. ¿Parece que hay más consenso?

El VISC+ ha acabado, sí. Estamos muy contentos porque este tema se había politizado mucho y se había bloqueado cuando la investigación necesita un Big Data. Tenemos un consenso absoluto que va desde la CUP hasta el PP pasando por Junts pel Sí. Aquí agradezco mucho el trabajo que ha hecho también Catalunya Sí Que es Pot. Hemos hecho unas reglas del juego con las que todos pudieran estar de acuerdo, que es garantizar el carácter público del gestor y los centros de investigación que harán uso de ese programa: públicos o sin ánimo de lucro. Lo que estamos haciendo es fomentar la solidaridad de paciente a paciente: yo cedo mis datos para que la búsqueda encuentre mejores cuidados, cedo mi historia clínica para ayudar a los demás.

También ha tenido que coger el reto de resolver la prescripción enfermera en Catalunya. ¿Habrá pronto un decreto que regule la prescripción enfermera?

Tenemos un preacuerdo muy bueno con los colegios de enfermería y era importante construir también un consenso con los médicos. Estamos trabajando este tema al ritmo previsto pero en cualquier caso las bases son claras: el trabajo de prescripción lo tiene el médico pero en la medida que trabaja en equipos asistenciales donde hay enfermeras se articulará la prescripción desde la lógica que se hace desde un equipo. Se debe garantizar que las enfermeras tienen conocimiento de los protocolos y por eso hablamos de prescripción colaborativa en el marco de unos protocolos. Las enfermeras deben poder por tanto aprovechar este margen de acuerdo con los protocolos.

Toni Comín, Conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya

El conseller durante la entrevista en su despacho. SANDRA LÁZARO

Los recortes presupuestarios en más de 1.300 millones de euros en sanidad en  los últimos cinco años han sacudido el sistema y han añadido más presión a los profesionales. ¿Qué sistema nos han dejado los recortes de los últimos años?

El presupuesto importante en salud es el gasto ejecutado porque el de salud, por definición, es un presupuesto que tiene una desviación estructural, es decir, una previsibilidad inferior. Puedes planificar mejor, por ejemplo, el gasto educativo que el gasto en salud. Esto hace que el presupuesto que figura cuando se aprueban las cuentas y el presupuesto ejecutado [lo gastado] sea diferente. Si nos fijamos en el presupuesto ejecutado, en el año 2010 fue de 10.380 millones de euros, la cifra más grande de la historia del departamento de Salut. El segundo más grande de la historia es el del año 2008 y el de 2016. El 2008 es de 9.794 millones y el presupuesto de este año rondará los 9.780 millones.

Pero ¿qué sistema ha quedado tras los recortes?

Sólo digo que cuando hablamos de recortes debemos situar las cosas en sus justos términos. En 2016 se habrá hecho un gasto sanitario que será de los cuatro años que ha gastado más dinero de la historia, esto es lo que hay que decir. El presupuesto de Salut es netamente insuficiente si miramos las necesidades que tenemos en Catalunya, una cosa no quita la otra. Pero si nos fijamos en el gasto ejecutado no estamos en más de 1.300 millones de diferencia. Por tanto, no hablemos más del recorte de 1.500 millones porque estamos a 600 millones de diferencia de los presupuestos más grandes. Dicho esto quisiéramos que el presupuesto creciera mucho para hacer frente a las listas de espera, pagar mejor a los médicos e invertir. Este dinero lo generamos pero el problema es el déficit fiscal. Catalunya tiene capacidad para financiar adecuadamente su sistema de salud si la financiación de la Generalitat fuera justo. Desde un punto de vista de país, la sanidad pública catalana es perfectamente sostenible. El problema es que los recursos no los estamos administrando nosotros.

Un informe del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) alertaba hace unas semanas del aumento de las malas prácticas contractuales y en especial entre los jóvenes, el colectivo en el que hay más temporalidad.

Nosotros tenemos información aún más detallada. Lo que explica el informe lo conocemos pero una parte muy importante de la precariedad tiene que ver con el hecho de que durante cinco años el gobierno central ha prohibido hacer ofertas públicas de empleo. Esto ha generado precariedad laboral en el Instituto Catalán de la Salud (ICS) de manera muy generalizada porque el porcentaje de interinidad en el ICS ha pasado del 10% en 2010 al 30% en estos momentos. Este es uno de los problemas importantes pero esto ha sido consecuencia del gobierno central.

Más allá de las oposiciones sin embargo, el tipo de contrato que se hace en el ICS no viene marcado desde Madrid, ¿verdad?

Sí sí, esto viene marcado desde el gobierno central. El problema principal es el crecimiento exponencial de la interinidad: la gente se jubila y no puedes sustituirlos porque no puedes convocar plazas. El otro problema son los falsos eventuales. En muchos casos lo que se ha estado haciendo en los últimos años es un proceso de aplantillamiento y esto se está haciendo.

Precisamente sobre el ICS, este diario pudo saber que el exdirector gerente del ICS Pere Soley reingresó en el Hospital de Bellvitge en una plaza temporal que sin embargo no ejerció.

Esta persona se reincorporó a su plaza que es lo que toca. Cuando una persona deja de ser gerente del ICS se reincorpora a su plaza de médico y desde la nueva gerencia del ICS se le hizo un encargo especial que ahora no recuerdo cuál era. Después a esta persona se le ha nombrado finalmente gerente del Consorcio Hospitalario de Vic. Por lo tanto, aquí no hay ningún tipo de irregularidad.

¿Aunque no ejerciera como facultativo?

Se le hizo un encargo específico aprovechando su experiencia como gerente. Ha estado cumpliendo con este encargo y esto finalizó en el momento que se le pidió que se incorporara como gerente en el Consorcio Hospitalario de Vic.

Hablemos de los presupuestos. La prórroga presupuestaria significa que no se podrá hacer en su totalidad el plan de choque para reducir las listas de espera.

Sí, y se dijo siempre que estaba sujeto a la aprobación de nuevos presupuestos.

¿Qué debe saber la gente que está en lista de espera?

Las listas se mantendrán igual, no se podrán mejorar porque para hacerlo necesitas más actividad, más profesionales o más horas de los mismos profesionales y esto sólo se podrá hacer cuando tengamos nuevos presupuestos. Ahora bien, el plan de mejora de las listas no sólo buscaba reducir los tiempos de espera, también buscaba más cosas que no dependen del presupuesto y estas se mantienen: una gestión proactiva de las listas para avisar al Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) o hacer una gestión de las colas donde se tenga en cuenta la gente que lleva mucho tiempo. Aunque clínicamente no sean prioritarios, lo serán. También hay una medida muy importante que era empoderar la Atención Primaria dando a los médicos de primaria la capacidad para gestionar la agenda del especialista. Ahora el médico de primaria, que es quien conoce con más detalle la situación, será quien decide primero qué paciente es más prioritario.

¿Esto ya se está haciendo?

Está en proceso de implementación. Lo está haciendo el CatSalut.

El compromiso también es cumplir con los plazos de referencia y garantía para algunas intervenciones quirúrgicas, plazos que no siempre se cumplen.

Los tiempos garantizados se cumplen todos. Hay 27 procedimientos quirúrgicos con tiempo garantizado, el resto tienen tiempo de referencia. El tiempo de referencia no se cumple de manera sistemática pero es un tiempo de referencia. Los de garantía son tiempos para procedimientos graves y de los 27, en 26 estamos cumpliendo casi en todos en un 99%. Sólo en el caso de prótesis de rodilla el cumplimiento es del 65%.

El conseller de Salut Toni Comín.

El conseller durante la entrevista. SANDRA LÁZARO

El Plan de Salud 2016-2020 incluye, entre las diferentes acciones el desarrollo del Plan Director de Urgencias. ¿Qué implica este plan?

Lo presentaremos en otoño. Se está discutiendo ahora pero lo que quiere el plan es dar coherencia a una serie de dispositivos asistenciales. La atención se debe pensar de manera sistémica.

¿Contarán las urgencias con más profesionales?

Esto son decisiones que no se han tomado. Hay un comité de expertos coordinado por Xavier Jiménez que está en estos momentos viendo los casos de buenas prácticas, porque en Catalunya tenemos casos de urgencias hospitalarias que funcionan muy bien y otras que tienen problemas, más estructurales. Can Ruti, Sant Pau, Bellvitge... hay muchos casos de buenas prácticas. Por lo tanto se tiene que trabajar y analizar lo que se hace bien.

¿Estos ejemplos contrastarían por ejemplo con las urgencias del Hospital Vall d'Hebron?

Vall d'Hebron está haciendo mejoras importantes pero tiene limitaciones estructurales, el Clínic también. Ahora en el Hospital del Mar por ejemplo estamos construyendo las nuevas urgencias y serán un cambio espectacular cuando terminen. También ahora se inicia la construcción de las nuevas urgencias del Hospital Josep Trueta pero digámoslo todo: el proceso de construcción y sustitución dura dos años y no es fácil.

Ahora que menciona el Hospital del Mar, sobre los estatutos del Parc Salut Mar, ¿garantizarán que no se hará actividad privada?

Se regulará la actividad, que ahora mismo está en indeterminación legal. Sobre la actividad privada en centros públicos es evidente que genera riesgos desde el punto de vista de la ética y de la equidad del sistema y la regulación debe servir precisamente para eliminar estos riesgos. No puede haber un trasvase de lo que entra por la puerta pública y lo que entra por la puerta privada. Ni puedes enviar una persona que entra por la puerta privada a hacerse una prueba diagnóstica en la lista pública ni al revés.

Barnaclínic, el brazo privado que opera en el Hospital Clínic, ¿es el ejemplo de esto?

Debe regularse bien y siempre con el foco puesto en buenos dictámenes. Hay un dictamen de la Fundación Grífols y un dictamen del Consejo Asesor para la Sostenibilidad y el Progreso del Sistema Sanitario (CASOST). Y allí lo explican muy bien: la actividad privada es un mecanismo de financiación complementaria de centros públicos que si hoy sacamos quien sufrirá en muchos centros son los trabajadores. Hay muchos centros que no pueden renunciar a ella. Luego también es verdad que en alguna medida reducen el tiempo de lista de espera pública. Por lo tanto, hay ventajas y hay riesgos y lo que tenemos que hacer es reformularlo de tal manera que preservemos las ventajas para el sistema público y podamos pagar mejor a los trabajadores y reducir las listas de espera y por otro lado inhibirnos de los riesgos de que alguien por el hecho de pagar parece que vaya a tener más derechos que el que no paga. Esto tampoco puede ser de ninguna manera.

Se había hablado de trasladar físicamente Barnaclínic. ¿Se acabará haciendo?

Puede ser una consecuencia de la regulación. Si estamos hablando de separar las dos listas lo que hay que hacer es separar físicamente para que esté más diferenciado. Hay hoy centros hospitalarios que lo tienen físicamente separado. Es el caso, por ejemplo de Manresa, y esto facilita que la lista pública y la privada no se contaminen.

A mediados de agosto está previsto que la actividad que hasta ahora asumía la Clínica del Vallès -privada con ánimo de lucro del grupo QuirónSalud- derivada del Hospital Parc Taulí -público- regreso al Taulí y también el Consorci Hospitalari de Terrassa. ¿Cómo se hará el traspaso?

Se ha estado negociando desde hace muchos meses con los comités de empresa, con los que nos estamos reuniendo de manera permanente así como con la dirección de la Clínica del Vallès, la del Parc Taulí y también la del consorcio. Nos estamos reuniendo con las tres partes de los hospitales afectados para que se pueda hacer sin ningún despido, y así será, y sin ninguna afectación para los pacientes. La actividad debe continuar aunque se traslade y se hará ahorrando recursos para el presupuesto público. Contra lo que se ha estado repitiendo, la actividad que se ha estado haciendo en la Clínica del Vallès saldrá más económica en el Taulí y en Terrassa. Por tanto, no sólo fortalecemos el carácter público del sistema sin perjudicar a los trabajadores sino que también ahorramos recursos públicos.

Si supone un ahorro económico, ¿por qué  se había derivado actividad a una clínica privada con ánimo de lucro?

Yo no estaba, por tanto, no juzgo el pasado. La tarifa de un hospital es diferente del otro pero el coste de la actividad no se determina la tarifa. La tarifa del Taulí es más cara que la de la Clínica del Vallès pero es la tarifa media de la actividad que hace el Parc Taulí, no tienes una tarifa por actividad, por decirlo en lenguaje coloquial. Por lo tanto, cuando alguien dice que hacer la actividad en el Taulí será más caro que en la Clínica del Vallès está confundiendo mucho y quiere decir que no entiende cómo funciona el sistema. Por tanto, una cosa es el coste de la actividad y la otra es la tarifa. Aquí lo que tenemos que comparar es que cuesta una actividad X al Taulí y que cuesta esta misma actividad en la Clínica del Vallès. Ahora, además de fortalecer el carácter público del sistema también ahorramos dinero.

Toni Comín, Conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya

Comín en un momento de la entrevista. SANDRA LÁZARO

¿Qué pasa con los otros centros que también tienen ánimo de lucro y que sin embargo forman parte de la red de atención pública, como la Clínica Girona, el Hospital Universitari Sagrat Cor o la Clínica de Ponent?

Nosotros aplicamos el principio de preferencia de la Ley de ordenación sanitaria de Cataluña (LOSC), que dice que los proveedores públicos tienen preferencia ante los privados. La LOSC dice: tengo que escucharme a los proveedores privados cuando los necesite. En el Vallès los necesito? No, porque el Taulí tenía capacidad disponible, camas y quirófanos...

Cerrados.

Sí, por abrir. Lo mismo con el Consorci Sanitari de Terrassa. Por tanto, no necesito contratar clínicas privadas. ¿Es el caso de Girona y de Lleida? No, porque cada región sanitaria tiene la situación que tiene. Hoy el Hospital Josep Trueta no podría absorber la actividad que realiza la Clínica de Girona y el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida no podría asumir la actividad de la Clínica de Ponent. Si aumentara la capacidad de los hospitales públicos ya lo veríamos pero la situación en cada región es la que es. Así como es evidente que en el Vallès no nos hacía falta contratar actividad privada, no se puede decir lo mismo de Girona y Lleida. El Sagrat Cor es un caso aparte. Es un hospital que seguirá formando parte de la red, la pregunta no es si lo contrato o no lo contrato, es si este hospital lo gestiona un proveedor privado o uno público. Si existe la posibilidad de que la acabe gestionando un proveedor público, de acuerdo con el principio de la LOSC, se haría.

En una entrevista con este medio, la comisionada de Salud del Ayuntamiento de Barcelona defendía que todas las entidades con ánimo de lucro salgan de la red sanitaria pública, también de ámbitos donde está muy presente el ánimo de lucro como el sociosanitario o la salud mental. ¿Cuál es su posición?

En sociosanitario y salud mental la oferta es muy insuficiente. En caso de que tuviéramos capacidad de inversión para aumentar la oferta pública, esta oferta sería de incremento, no de sustitución. Se añadiría a la oferta privada, no la sustituiría por una razón muy sencilla: porque tanto en salud mental como en sociosanitario tenemos insuficiencia de centros. Ahora, estoy de acuerdo con fortalecer la oferta pública. La pena es que el Ayuntamiento de Barcelona tenía una oportunidad de oro para desprivatizar la atención domiciliaria y al final uno de los lotes lo ganó la empresa de Florentino Pérez, que es privada con ánimo de lucro. Yo estoy haciendo la mayor desprivatización que se había hecho en salud, y me gustaría que el Ayuntamiento desprivatizara también aquello que es de su competencia, que es asistencia social y atención domiciliaria. Entiendo que lo han intentado pero no lo han conseguido. Mientras yo estoy sacando QuirónSalud de la red ellos han tenido que quedarse Florentino Pérez.

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