Opinión y blogs

eldiario.es

Pasear como forma de defender el patrimonio, luchar contra la especulación y comprender la ciudad

Madrid celebró el pasado fin de semana su cita anual con el espíritu de Jane Jacobs con un centenar de personas paseando por Chamberí.

Un libro de autoría colectiva recién publicado explica todos los recorridos realizados por ‘El paseo de Jane’ desde 2010.

- PUBLICIDAD -
La foto final del paseo chamberilero de Jane

La foto final del paseo chamberilero de Jane

El sábado pasado, alrededor de un centenar de personas estuvieron deambulando por las calles del barrio de Chamberí, en Madrid, durante más de cuatro horas. Los que no estaban en el grupo miraban con curiosidad y preguntaban de qué iba eso. No era una manifestación ni una visita turística, era El paseo de Jane. Vale, ¿y eso qué es?

Es una iniciativa, Jane’s Walk, que sucede en ciudades de todo el mundo, normalmente los primeros días de mayo (este año aquí, además de éste, hubo otros paseos anteriores por Tetuán y Latina), y que consiste en “recorrer las calles de los distintos barrios propuestos, y contar y compartir lo que en ellos está sucediendo o ha sucedido, ya sea en relación a cuestiones de urbanismo, de vivienda, de reivindicación, de recuperación de la memoria colectiva…”. En Madrid ocurre desde 2010 y ha paseado barrios como Lavapiés, Vallecas, Carabanchel y la Cañada Real, por ejemplo.

Lo de Jane viene por Jane Jacobs, la persona que más nos ha ayudado a comprender los mecanismos que hacen más o menos habitable una ciudad. Jacobs fue periodista y activista y, posiblemente, la urbanista más influyente del siglo XX; y eso que no era oficialmente tal cosa. Su libro Muerte y vida de las grandes ciudades, publicado en 1961, es como un manual de instrucciones para asimilar la ciudad, cualquier ciudad. Escrito estupendamente a partir de sus paseos y reflexiones por Nueva York, sus análisis, puntos de vista y conclusiones sirven de base para todos los que quieren ciudades más humanas.

Más de cien personas llevando el espíritu de Jane Jacobs por Madrid

Más de cien personas llevando el espíritu de Jane Jacobs por Madrid

En el paso del sábado, que por cierto conmemoraba el centenario del nacimiento de Jane, salió su nombre varias veces y estuvo presente de forma constante su espíritu. En él nos juntamos gente variopinta —arquitectos, urbanistas, gente del mundo de la movilidad, vecinos, el concejal del distrito, colectivos de barrio (El Organillo, Corazón Verde Chamberí, Salvemos el TPA)…— para visitar el Colegio Cervantes y el Centro de Juventud Ruiz Egea, el Hospital de Jornaleros, el Taller de Precisión de Artillería, el Museo Sorolla, la Fundación Ortega y Gasset, el Beti Jai y la Fundación Giner de los Ríos.

Cada parada venía con la explicación correspondiente por parte de un guía experto en la materia. Conocimos la labor de renovadores de la educación como Ángel Llorca y Francisco Giner de los Ríos y las obras de arquitectos como Antonio Palacios, Joaquín Otamendi y Antonio Flórez, comprobamos la inquietante escasez de parques del distrito, la presión de la especulación inmobiliaria sobre el patrimonio de todos y, en general, tuvimos una completísima visión de un barrio esencial para el urbanismo de Madrid que ahora se enfrenta a unos cuantos retos de los gordos.

Portada del libro recién editado sobre los paseos madrileños de Jane.

Portada del libro recién editado sobre los paseos madrileños de Jane.

Fue un gustazo que no se puede repetir tal cual pero que se puede recrear con el libro que se presentó esa misma tarde, El paseo de Jane: tejiendo redes a pie de calle (Modernito Books, 2016). En él no se recoge este último paseo pero sí todos los hechos hasta ahora en Madrid. Escrito e ilustrado por muchas manos, narra “nuevos episodios de la guerra que protagonizó Jane Jacobs en su época y que enfrentaba un urbanismo olímpico y distante, que piensa en números y planifica con cartabón, a otro cercano, que escucha a la gente y concibe la gran ciudad como un organismo vivo y siempre sorprendente”. Es, pues y volviendo a citar su propia presentación, “el retrato de una gran ciudad concreta, sacudida, como otras muchas, por la especulación y la dejadez, pero también mimada y defendida por sus habitantes”.

 

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha