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GALICIA

Fomento prevé abrir un nuevo tramo del AVE gallego dos días antes de las elecciones

Renfe les ha avanzado la fecha a los maquinistas, que estos días ultiman su formación en la nueva linea, y la ministra de Fomento y candidata del PP por Pontevedra, Ana Pastor, resalta que es "cuestión de días".

La puesta en servicio se producirá justro cuatro años después de que el Gobierno socialista en funciones inaugurase el anterior tramo, Ourense-Santiago, en el que sucedió el accidente de Angrois.

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La ministra Ana Pastor, a bordo de uno de los trenes

La ministra Ana Pastor, a bordo de uno de los trenes Ministerio de Fomento

El 18 de diciembre, dos días antes de las elecciones generales, es la fecha con la que trabaja Renfe para poner en servicio el nuevo tramo de alta velocidad entre Olmedo, al sur de Valladolid, y Zamora, unos cien kilómetros de la línea a Galicia que permitirán reducir otra media hora los tiempos de viaje. Esa es la fecha que la empresa pública acaba de comunicarles a los maquinistas que estos días están formándose en la nueva línea, aunque a falta de una confirmación oficial la empresa todavía no ha modificado la venta de billetes con los nuevos horarios. De hecho, se analiza la posibilidad de los trenes que solo hacen el recorrido Madrid-Zamora o los que continúan hasta Galicia comiencen a emplear la nueva vía en fechas distintas.

En cualquiera de los casos, Renfe trabaja para que la puesta en servicio se produzca antes de la Navidad, lo que implicará que coincida con la campaña electoral. "Es cuestión de días", decía el pasado miércoles la ministra de Fomento y cabeza de lista del PP por Pontevedra, Ana Pastor, que junto con otros cargos populares, incluido el presidente Rajoy, no pierde oportunidad de publicitar esa inminente apertura. La propia Pastor, nacida en Zamora, ya hizo un viaje inaugural del nuevo tramo el pasado 23 de octubre, tres días antes de que comenzara el periodo preelectoral en el que están prohibidas las inauguraciones.

La puesta en servicio de este nuevo tramo de unos cien kilómetros de la línea Madrid-Galicia se produce justo cuatro años después de la apertura del anterior, los 90 kilómetros del Ourense-Santiago, inaugurados el 10 de diciembre de 2011 por el socialista José Blanco, con el Gobierno entonces en funciones tras perder las elecciones generales celebradas tres semanas antes. Un año y medio después se produjo en esa línea el accidente de la curva de Angrois, en el que murieron 80 personas y otras 144 resultaron heridas. Víctimas del siniestro culpan a Blanco de precipitar la apertura de la línea por interés electoral, pero el exministro se defiende recordando que la fecha de la puesta en servicio de aquel tramo se había decidido mucho antes de fijarse la fecha de las elecciones.

También en diciembre, en 2007, hace ocho años, se había abierto el primer tramo de la línea que acabará llegando a Galicia, unos 140 kilómetros entre Madrid y Olmedo compartidos con la línea a Valladolid. El PP sigue insistiendo en su compromiso de que el tramo que ahora falta, algo más de 200 kilómetros entre Zamora y Ourense, esté en servicio en 2018, a pesar de que unos 15 kilómetros en la entrada de Ourense todavía están en estudio ambiental. Queda también la duda de si antes de estar terminada por completo toda la línea se podría abrir el subtramo Zamora-Puebla de Sanabria, cuyas obras están mucho más avanzadas que los complejos túneles que todavía se están excavando en el macizo central ourensano.

A la espera de que Renfe confirme los nuevos horarios, la línea que ahora se abre permitirá que el viaje entre Ourense y Madrid se reduzca del entorno de las cinco horas que dura actualmente al de las cuatro horas y media. El tramo Olmedo-Zamora es publicitado como de alta velocidad, pero gran parte de su recorrido será puesto en servicio inicialmente en vía única y no doble, como es el habitual en el AVE. Están construidas dos plataformas paralelas en todo el recorrido, y así se sigue trabajando también en los túneles de Ourense, pero hasta que no se termine toda la línea Fomento considera que no tendrá tanto tráfico como para instalar ya en ellas vía doble.

Por otra parte, gracias a discurrir por un terreno sin dificultades orográficas, el tramo ahora terminado entre Olmedo y Zamora ha sido el más barato y sencillo de construir de toda la línea Madrid-Galicia, a una media de 3 millones de euros el kilómetro frente a los 23 millones por kilómetro que ha costado el tramo Madrid-Valladolid, con los complejos túneles de Guadarrama, o los 29 millones por kilómetro del Ourense-Santiago, una sucesión de túneles y viaductos. Aun así, la culminación del Olmedo-Zamora se ha demorado más de tres años con relación a lo previsto cuando comenzaron sus obras en 2007.

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