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El desaparecido dirigente de ETA, Pertur, vivo en el recuerdo institucional

La familia del dirigente de ETA político militar Eduardo Moreno Bergareche, desaparecido en julio de 1976, recibe desde el Gobierno vasco el primer "reconocimiento institucional por el daño injusto sufrido"

Sus amigos y familiares siguen reclamando que "alguno de los que saben dónde está sea generoso y nos diga dónde está su cuerpo para que especialmente su familia y todos podamos definitivamente descansar"

Álvaro, el padre de Pertur, murió hace un mes y Marta, su madre, espera en la soledad de su casa, junto al monte Jaizkibel, una respuesta a la eterna pregunta: ¿Non dago Pertur?

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Eduardo Moreno Bergareche, Pertur.

Eduardo Moreno Bergareche, Pertur.

Cuando en julio de 2016 se cumplieron 40 años de la desaparición del dirigente de ETA (político militar) Eduardo Moreno Bergareche, Pertur, la que fuera su novia en aquella época convulsa volvió a enfrentarse a un papel en blanco para exigir verdad y justicia. A través de este periódico, Lurdes Auzmendi puso en negro sobre blanco lo que ha sido una reclamación desde que la pista de Pertur se pierde un 23 de julio en Behobia, junto a la frontera. 

"Un año más albergo esa esperanza: que alguno de los que saben dónde está sea generoso y nos diga dónde está su cuerpo para que especialmente los padres y su familia, todos podamos definitivamente descansar". Pero ni una pizca de generosidad asomó por ningún lado. Nadie dio la cara.

La pista de Pertur se pierde cuando los dirigentes de ETA Miguel Apalategi, Apala, y Francisco Múgica Garmendia, Pakito, llevaron a Pertur en coche desde San Juan de Luz hasta el barrio hendayés de Behobie, justo al lado de la frontera, lugar donde fue visto por última vez el entonces jefe del aparato político de ETA político militar, los ‘polimilis’.

Lurdes Auzmendi relató en su día que un exmiembro de ETA que coincidió en Nicaragua con el dirigente etarra Miguel Ángel Apalategui Ayerbe, Apala, dijo que Apaña le contó que le “habían secuestrado ellos, le habían dado muerte y le habían tirado al mar”, pero nadie aportó nunca prueba alguna.

Casi un año después de las cuatro décadas de silencio que ha soportado la familia del dirigente etarra -el mismo que teorizó el abandono de la violencia terrorista y la necesidad de fundar un partido revolucionario tras la muerte de Franco, antes de que llegara la democracia a España- el Gobierno vasco ha presentado un informe con el que pretende otorgar un "reconocimiento institucional a la familia" de Pertur "por el daño injusto sufrido". Sus amigos, familiares y correligionarios le han tributado en todos estos años varios homenajes. Pero es la primera vez que un Ejecutivo realiza un reconocimiento institucional, dentro de la política de memoria y convivencia que viene desplegando el Ejecutivo del lehendakari, Íñigo Urkullu.

Sin revelaciones sobre su paradero

El informe ha estado dirigido por quien fuera director de Derechos Humanos del Ejecutivo vasco Jon Landa y en la actualidad lidera la Cátedra de Derechos Humanos y Poderes Públicos de la UPV/EHU y ha participado en su redacción la periodista Bertha Gaztelumendi.

No hay revelaciones sobre el paradero de Pertur. Tampoco era ese el objetivo del trabajo. Aunque los investigadores sí han constatado, "desde que se produce la desaparición, la falta de interés por una investigación eficiente y exhaustiva resulta evidente", según se puede leer en las conclusiones del informe.

El trabajo judicial para encontrar la aguja en el pajar, la pista que pudiera ayudar a descorrer el manto de silencio se hizo a finales de la década pasada. En la Audiencia Nacional, de la mano del magistrado Fernando Andreu. No hubo resultados, pese al concienzudo trabajo del juez. Los abogados Martín Auzmendi y José Luis Galán presentaron el 19 de mayo de 2008 una querella en la Audiencia Nacional para que la justicia investigara la desaparición de Pertur.  Sin prejuicios. Con una doble hipótesis de trabajo: ¿fue asesinado por sus excompañeros del aparato militar de ETA (pm)? -los temidos Bereziak (especiales) dirigidos por Miguel Ángel Apalategui Ayerbe, Apala, y Francisco Múgica Garmendia, Pakito, que luego se integrarían en ETA militar- o, por el contrario, ¿fueron los servicios policiales españoles en una operación encubierta o, en su caso, con la ayuda de grupúsculos de la extrema derecha de la época o de mercenarios neofascistas italianos?

Los investigadores, ha explicado Landa, han realizado "una recopilación actualizada" en torno a la desaparición de Pertur, para "actualizar lo que se sabe y lo que no, las luces y las sombras, sin privilegiar ninguna de las hipótesis". Los redactores no se mojan: vuelven a reflejar las dos hipótesis abiertas sobre la autoría de la desaparición de Bergareche: "No hay datos que permitan hacer una u otra como más verosímil", ha subrayado Landa.

La dirección de ETA (pm) anuncia el fin de la lucha armada. Detrás una foto de Pertur y el anagrama de la banda./ (EITB)

La dirección de ETA (pm) anuncia el fin de la lucha armada. Detrás una foto de Pertur y el anagrama de la banda./ (EITB)

¿Es un caso prescrito? ¿Le afecta la Ley de Amnistía aprobada en 1977? Puede "planear la duda", pero no lo creen los redactores del informe, porque Pertur sigue desaparecido, lo que implica que la "antijuricidad de la conducta sigue desplegándose y el delito sigue cometiéndose". "La ausencia de investigación no es un análisis de pasado, sino una reivindicación de presente que compromete directamente a las autoridades competentes y también a la propia sociedad en su conjunto", señalan desde el equipo que ha dirigido Jon Landa. En todo caso, subrayan que "ninguno de los dos obstáculos procesales debería impedir una investigación" al respecto.

Al igual que hizo Lurdes Auzmendi en el 40 aniversario de la desaparición del jefe etarra, Landa cree que ya ha llegado el momento de la verdad en el 'caso Pertur'. De que quien sepa algo sobre el paradero del cuerpo de Eduardo Moreno Bergareche hable de una vez. "Queremos animar a que, sea por humanidad, sea por justicia, se pueda aportar información", ha señalado Landa. Que "aquellas personas hoy vivas que tuvieran información de tales hechos pudieran siquiera de forma anónima hacer llegar dicha 'noticia criminis' para que se pueda aliviar en parte el sufrimiento que sigue generando".

En todo caso, el Gobierno vasco ha querido con el  estudio de su caso -el documento se incorporara al Instituto de la Memoria Gogora, que dirige Aintzane Ezenarro- realizar un acto simbólico de reconocimiento a la familia por parte del Ejecutivo vasco. "Una contribución a una memoria crítica y compartida sobre lo ocurrido en este país", precisan.

El reconocimiento, sin embargo, llega tarde para Álvaro, el padre de Pertur, que murió hace un mes, dejando sola a Marta, su esposa y madre del dirigente de ETA, que espera desde la soledad en su casa, en las faldas del monte Jaizkibel una respuesta a la eterna pregunta: ¿Non dago Pertur? (¿Dónde está Pertur?).

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