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Sobre este blog

Un boletín de Esther Palomera exclusivo para socias y socios. Donde la verdad no se maquilla ni se suaviza. Una opinión directa sobre lo que esconden los micrófonos de la política.

El rey se politiza

El rey Felipe VI y la reina Letizia saludan a la multitud que espera su llegada ante el Ayuntamiento de Ceuta

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Los baños de masas, la estética patriótica, la liturgia institucional, los vítores, la lluvia de banderas y las calles abarrotadas evocan un pasado que mejor no recordar. O sí. Nunca está de más. La Monarquía española está indefectiblemente ligada al franquismo y estos días de fervor monárquico son inevitablemente una dosis de recuerdo de aquello. Tanto cortesanismo entusiasta y tanto reportaje de exaltación desprende el mismo aroma de los panegíricos del NO-DO en los que el dictador acudía a las plazas de soberanía en momentos de tensión para lanzar mensajes de firmeza y unidad.

La visita de los reyes a Ceuta y Melilla ha estado igualmente marcada por una fuerte carga estratégica tras la dura crisis migratoria sufrida en la frontera. Y las rotundas palabras de Felipe VI -“la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles”- han proyectado una imagen inequívoca de firmeza estatal y reafirmación nacional en un escenario geopolítico altamente sensible. Al igual que el Noticiario Cinematográfico Español de la época franquista, todo lo que ha rodeado a Felipe VI y Letizia ha tenido una estética y una coreografía casi idénticas a la que la dictadura preparaba para Franco cada vez que salía del Pardo. 

Y, sin embargo, hay otra Ceuta de barrios marginales y gente sin banderas y hay otros soldados que no merecen reconocimiento, sino más bien el más contundente de los reproches del jefe de los tres Ejércitos. Pero, el rey no ha visitado esas zonas ni ha reconvenido siquiera a quienes brutalmente apalean a los migrantes en las calles de la ciudad autónoma. Hay también una España que advierte, de momento, entre susurros de una deriva de Felipe VI que no es la que le atribuye la Constitución española. El monarca se politiza y no solo se ha percibido en su reciente visita a Ceuta y Melilla. 

Hace tiempo que Casa Real decidió un cambio hacia una mayor presencia del monarca sobre el terreno, un contacto más directo con los ciudadanos y algunos “medios” y muchas más conversaciones espontáneas ante las cámaras fuera del formato clásico de los discursos. Desde la llegada del diplomático Camilo Villarino a la Jefatura de la Casa, hay un giro cada vez más evidente en la forma de estar y de hacer en una monarquía que es constitucional y que no debe traspasar según qué límites de acuerdo a lo pactado el día que el Congreso un 4 de julio de 1978 rechazó una enmienda del diputado de ERC Heribert Barrera para que España fuera una República. 

El texto decía: “El Estado español, formado por una comunidad de pueblos, se constituye en una República democrática y parlamentaria que propugna como valores superiores la libertad, la justicia, la igualdad y el respeto al pluralismo político”. El diputado que defendió aquella enmienda al artículo 1 sabía de antemano que su propuesta estaba condenada al fracaso, pero aun así dio sus razones: “Pretender que España debe ser monárquica por agradecimiento me parece propio de una mentalidad arcaizante; me recuerda a las leyendas medievales del caballero que salvaba a la doncella del dragón y, en recompensa, obtenía su mano y su dote (...). La monarquía es un sistema fundado sobre privilegios hereditarios que no respetan el principio de igualdad que hemos consagrado en el primer apartado del artículo 1 (...) No me parece exacto que la Monarquía haya sido el motor del cambio: el motor ha sido el pueblo, y Don Juan Carlos ha sido el conductor, el afortunado conductor (...) La monarquía es, dígase lo que se diga, una apuesta sobre las virtudes de El Príncipe. No creo, señores diputados, que sea prudente asentar al Estado sobre el azar de las combinaciones cromosómicas”. Hoy aquellas palabras que se perdieron entre las paredes del hemiciclo, pero están negro sobre blanco en las actas taquigráficas de las sesiones constituyentes resuenan con fuerza entre aquellos que perciben una deriva política en Felipe VI.

El intento de Casa Real de trasladar cercanía y empatía con las víctimas y emerger como referente político en un clima de polarización y enfrentamiento entre las administraciones, se ha percibido con claridad en las grandes catástrofes o accidentes que ha sufrido nuestro país en los últimos tiempos, especialmente a partir de su decisión de visitar Valencia tras la DANA. Pero no solo. Aquí van algunos ejemplos: 

Los reyes Felipe VI y Letizia participan en un encuentro con la sociedad ceutí

Dana de Valencia

  • 3 de noviembre de 2024. Visita a Paiporta. Tras los insultos y lanzamientos de barro a la comitiva que encabezaba el presidente del Gobierno, el rey optó por quedarse en la zona, por poner en riesgo a quienes le acompañaban y afirmar: “Hay que entender el enfado y la frustración de muchas personas por lo mal que lo han pasado”. También dijo, en conversaciones con vecinos: “No hagáis caso de todo lo que se publica porque hay mucha gente interesada en que haya caos. Hablo de mucha intoxicación informativa”. Horas después, en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), trasladó un mensaje institucional muy claro: “A esas personas hay que darles esperanza, atenderles y garantizarles que el Estado en toda su plenitud está presente”.
  • 19 de noviembre de 2024. Visita Chiva, Utiel y Letur, un recorrido que había quedado aplazado tras los incidentes de Paiporta
  • 9 de diciembre 2024. Los monarcas asisten al funeral por las víctimas en Valencia.
  • 22 de diciembre de 2024. Los reyes se trasladan, en visita privada y por sorpresa a Catarroja, junto a la princesa de Asturias y la infanta Sofía, en un recorrido por las calles de la tragedia con un despliegue de seguridad sobresaliente. El viaje nunca estuvo en la agenda oficial, pero allí estaban casualmente los medios para inmortalizar el momento.
  • 12 de marzo de 2025. El rey se reúne con empresarios en Valencia.
  • 19 de marzo de 2025. Visita sorpresa a Torrent.

Accidente de Adamuz

Dos días después del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Felipe VI y Letizia acudieron a la zona del accidente y posteriormente a Córdoba. Visitaron la zona del accidente y el puesto de mando; a los equipos de rescate, el puesto de la UME, Guardia Civil, Protección Civil y Policía: el Centro Cívico Poniente Sur, donde estaban siendo atendidos familiares de las víctimas y el Hospital Reina Sofía, donde se encontraban algunos de los heridos. 

Incendios

En verano de 2025, los reyes hicieron un recorrido por las zonas devastadas por los incendios, donde hablaron con equipos de extinción, afectados, agricultores, ganaderos, hosteleros y alcaldes. 

  • El 27 de agosto visitaron las zonas afectadas en Castilla y León: Sanabria (Zamora) y Las Médulas (León). Hablaron con afectados, agricultores, ganaderos, hosteleros y alcaldes. 
  • 28 de agosto, estuvieron en Ourense, Cualedro y Monterrei. 
  • El 29 de agosto, estuvieron en zonas afectadas de Cáceres, incluyendo Rebollar y Cabezabellosa.

En el verano de 2026, se desplazaron a la Sierra Oeste de Madrid, durante la emergencia provocada por los incendios que afectaban a Madrid, Ávila y Toledo.

  • 26 de julio. Visitaron Villamanta Estuvieron en el polideportivo de donde estaban alojados vecinos evacuados y hablaron con los afectados y con los equipos de emergencia. Felipe VI hizo declaraciones sobre el terreno,

Declaraciones fuera del formato clásico

Pero no son solo los viajes y su presencia junto a los afectados por las tragedias lo que se ha convertido en fuente de comentario, sino sus constantes declaraciones sobre el discurrir de la política nacional. Y aquí van también algunos ejemplos:

Ceuta 

  • Tras la entrada masiva de inmigrantes los dos últimos días del pasado julio, la Casa Real difundió un comunicado para anunciar que Felipe VI seguía los acontecimientos con “gran preocupación e indignación” por los “graves acontecimientos” ocurridos en Ceuta y Melilla. Subrayó la necesidad de adoptar medidas que garantizaran la seguridad de las ciudades autónomas y evitaran que la situación se repitiera. E insistió en transmitir “de forma unida, clara y determinante” el apoyo del conjunto de España a Ceuta y Melilla. Pocos días después, con motivo del Día de Ceuta el 2 de septiembre, difundió un mensaje centrado en “unidad, convivencia y futuro”, interpretado por muchos analistas como una respuesta institucional a la crisis migratoria y a la presión sobre la ciudad autónoma.

Polarización 

  • En su mensaje de Navidad en 2024, entró de lleno en la contienda política para decir que, aunque legítima y en ocasiones atronadora, no impidiera escuchar una demanda aún más clamorosa, que era el deseo de serenidad.
  • Un año después, en la Nochebuena de 2025, se refirió a la “inquietante crisis de confianza de las sociedades democráticas que afecta al ánimo de los ciudadanos y a la credibilidad de las instituciones”. Y recordó que de esa falta de confianza se nutren los “extremismos, los radicalismos y los populismos”, pero también de “la desinformación, las desigualdades y el desencanto con el presente”
  • “La convivencia no es un legado imperecedero. No basta con haberlo recibido: es una construcción frágil. Por esa razón, todos debemos hacer del cuidado de la convivencia nuestra labor diaria. Y para ello necesitamos confianza. En democracia, las ideas propias nunca pueden ser dogmas, ni las ajenas, amenazas y para avanzar hay que dar pasos, con acuerdos y renuncias, pero en una misma dirección, no correr a costa de la caída del otro”. Fueron sus palabras en la Navidad de 2025. 

Política internacional

Con Camilo Villarino se ha dado mayor peso a la dimensión internacional y el rey ha entrado de lleno en debates sobre asuntos de actualidad internacional. 

México

  • En marzo pasado, durante una conversación informal con el embajador de México, Felipe VI reconoció que “hubo mucho abuso” y habló de “controversias éticas” durante la colonización de América. Algo que la derecha y la ultraderecha española lleva tiempo negando y ha provocado varios enfrentamientos sonados con el gobierno mexicano.

Gaza

  • Durante la recepción del Cuerpo Diplomático 11 enero 2024, Felipe VI defendió la solución de dos Estados para Oriente Próximo y condenó el acto terrorista del 7 de octubre. Y en su discurso ante la ONU de septiembre de 2025, pidió “no mirar hacia otro lado” ante la situación en Gaza que calificó de “masacre” y de “actos aberrantes que repugnan la conciencia humana”. Algo que la derecha española no se ha atrevido a hacer hasta el momento.

Guerra Irán

  • “Vemos con enorme inquietud y preocupación la situación crítica y enormemente peligrosa que atraviesa Oriente Próximo y la región del Golfo. Y no puede sorprender que también nos unamos a los llamamientos por la contención del uso de la fuerza, el respeto máximo por la vida y la seguridad de la población civil y la búsqueda de salidas diplomáticas y también por la garantía de las libertades y los Derechos Humanos frente a la represión”, afirmó el rey en marzo pasado.

Complicidad con agitadores y ultras mediáticos

  • El episodio tuvo lugar en Cali (Colombia), el 7 de agosto de 2026, durante la toma de posesión del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, momento en el que el agitador ultra Javier Negre se acercó a Felipe VI entre los invitados, le saludó y le pidió hacerse una fotografía. El rey accedió y conversó brevemente con él. Negre grabó el momento y posteriormente lo difundió en sus redes, algo que el ministro Oscar Puente calificó de “ignominia” y de gesto “inaceptable”. Fue el único miembro del Gobierno que censuró la imagen en público a través de sus redes sociales, lo que no significa que el resto del Ejecutivo y una mayoría de la izquierda política no le dedicara palabras incluso más gruesas. 
  • Antes, en septiembre de 2025, el rey recibió en audiencia en Zarzuela a Eduardo Inda y una nutrida representación de OKdiario, un digital donde la verdad no importa, la manipulación es una constante y la desinformación es diaria. Justo contra lo que Felipe VI en alguna ocasión ha alertado.

Pero, recuerden, el rey reina, pero no gobierna, ni influye en política, ni entra en debates partidistas. Que cada cual juzgue como prefiera, pero ahí están los datos, las audiencias, los hechos. Hay cortesanos que sostienen que los reyes han devuelto la alegría a Ceuta y análisis que apuntan a una filmación del NO-DO para las que se quitaba de en medio todo lo que estorbaba y afeaba la visita.

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