El PP y Vox sellan su pacto en Aragón: la extrema derecha volverá al Gobierno e impone la “prioridad nacional”
Fumata blanca al acuerdo por el que la extrema derecha volverá a gobernar en Aragón. El PP y Vox han anunciado esta tarde un pacto por el que Jorge Azcón será el primer presidente popular que revalida el cargo en la comunidad, lo que evitará la repetición electoral. A cambio de garantizar su apoyo, la formación ultra entrará en el Ejecutivos con una vicepresidencia, tres consejerías, más una vicepresidencia en las Cortes, e impodrá su agenda extremista con la 'prioridad nacional' que ya consiguió en Extremadura.
Ambos dirigentes han atendido a los medios este viernes y han comunicado que el futuro Gobierno de Aragón contará con nueve consejerías —las mismas que en la pasada legislatura—. Tres de ellas estarán en manos de Vox: Desregulación, Bienestar Social y Familia; Medioambiente y Turismo; y Ganadería, Agricultura y Alimentación. La formación contará con una Vicepresidencia del Gobierno y otra en las Cortes de Aragón, además del senador autonómico, que también pasará a ser de Vox.
Azcón y Nolasco han trasladado a los medios pinceladas el acuerdo, que consta de 13 puntos. En él, el polémico concepto de la 'prioridad nacional' también aparece reflejado. El todavía presidente en funciones ha defendido hoy el controvertido principio de “prioridad nacional” impuesto por Vox como condición para firmar el pacto de gobierno suscrito este miércoles entre ambos partidos. Mientras la extrema derecha resume ese principio en el lema “españoles, primero” a la hora de acceder a servicios sociales, ayudas y otras prestaciones, lo cual infringe la legalidad vigente, Azcón ha querido distanciarse de dicha lectura: “Yo quiero dejar claro que mi prioridad absoluta son los aragoneses”, ha señalado a las puertas de las Cortes junto al líder regional de Vox, Alejandro Nolasco. Sin embargo, el dirigente popular ha asegurado acto seguido que “la prioridad nacional va a ser compatible con el principio de legalidad”.
Azcón también ha intentado justificar esa “prioridad nacional” en el hecho de que Sánchez hable según “de España y Catalunya” como si fueran “dos Estados”. “En este contexto se entenderá más lo de prioridad nacional”, ha dicho el jefe del Ejecutivo en funciones. “Ningún acuerdo que se lleve al Consejo de Gobierno irá sin un informe de los servicios jurídicos de la casa”, ha dicho Azcón.
También ha comunicado su intención de sacar adelante “cuatro presupuestos” y que esta candidatura concluya en 2030. Nolasco, preguntado por la salida del gobierno si aparecen desavenencias —como ya sucedió en 2024—, ha dicho que va a “tener fe”: “Vamos a intentar llevar a buen puerto todas estas cuestiones”.
Fin al mayor periodo de interinidad
Ya lo avanzó el dirigente popular el martes, durante el acto por el Día de Aragón en Teruel: estábamos “ante las últimas horas del Gobierno en funciones”. Este mismo miércoles, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha corroborado la inminencia. Y así ha sido. Tras semanas de idas y venidas, con una opacidad máxima en cuanto a las negociaciones en marcha, a las reuniones y en gran parte sobre su contenido, el PP y Vox han anunciado esta tarde el acuerdo. La semana que viene se celebrará el pleno de investidura para la elección de Azcón, que previsiblemente apoyarán los 40 diputados de ambos partidos en unas Cortes con 67 escaños. Según ha explicado Azcón, espera que se pueda convocar la mesa de las Cortes este viernes —puesto que mañana es festivo en la comunidad— y así se pueda celebrar el pleno a principios de la próxima semana.
Se cierra así el mayor periodo de interinidad por el que ha atravesado la Administración autonómica en los últimos 45 años: desde las elecciones del 8 de febrero hasta la sesión de investidura la semana que viene habrán transcurrido más de 80 días. Y a eso hay que sumar que la actividad política ya estaba muy condicionada desde la convocatoria electoral a mediados de diciembre. En total, cuatro meses y pico de inestabilidad en la comunidad autónoma, a la que sigue ahora el periodo de formar gobierno, siempre en caso de que la votación prospere.
La concatenación de citas con las urnas ha supuesto en estas semanas un freno a las negociaciones en Aragón, ya que tanto populares como ultras temían que un acuerdo pudiese penalizarles electoralmente. A eso se ha sumado la intensa desconfianza que había en Vox en la comunidad tras lo que en la formación de extrema derecha considera traiciones pasadas de Jorge Azcón a sus antiguos socios en el Gobierno de Aragón desde el verano de 2023 hasta un año más tarde, cuando se produjo la ruptura.
Los contactos han sido intensos y al máximo nivel entre las cúpulas del PP y Vox, con mayor preponderancia de representantes autonómicos en el primer caso y de nacionales en el segundo. Así se pudo visualizar en la única reunión hecha pública, el pasado 8 de abril en Zaragoza. Un encuentro con el que Azcón aspiraba a sacudirse la impresión de parálisis tanto en el Ejecutivo en funciones como en el proceso negociador.
Según ha podido confirmar este periódico, el programa de gobierno pactado por las dos formaciones incluye el controvertido principio de 'prioridad nacional' que Vox aspira a implantar en todos los gobiernos autonómicos donde el PP necesite sus votos. De esta forma, en cuestiones como el acceso a la vivienda social, en las ayudas o subvenciones o en las prestaciones, los inmigrantes se verían relegados a un segundo plano frente a la población autóctona. Algo que genera serias dudas jurídicas, pero que tanto los populares como la extrema derecha creen legal.
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