Un movimiento estudiantil pone fin al reinado autoritario de 12 años de Vucic en las elecciones de Serbia
La lista Estudiantil arrasa en las elecciones al expresidente Aleksandar Vucic, que lleva 12 años al frente de Serbia, país al que ha encaminado por la senda del autoritarismo, según reconoció el expresidente en una intervención televisiva minutos después del cierre de las urnas.
“No tenemos los resultados. Mucha gente se llevará una sorpresa y se darán cuenta de hasta qué punto han mentido algunos. Basándonos en una muestra estratificada, está claro que hemos perdido estas elecciones», ha señalado Vučić.
La Lista Estudiantil, que ha hecho campaña centrada en la lucha contra la corrupción y la recuperación del Estado de derecho, ha obrtenido el 52,6% de los votos frente al 39,2% del expresidente. Ninguna otra candidatura superó el 3% de los votos necesarios para entrar en el Parlamento. Aunque la Comisión no ofrece qué reparto de escaños corresponde a ese porcentaje de voto, el instituto demoscópico Ipsos y la ONG Cesid estiman que los universitarios tendrán una mayoría absoluta de 140 de los 250 escaños, mientras que el SNS de Vucic se quedaría en 103, 26 menos que en 2023, cuando logró la mayoría absoluta. Con un 68,6%, la participación también se ha disparado, aumentando 10 puntos respecto a los comicios anteriores.
“La Lista Estudiantil ha obtenido una victoria decisiva y una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional de Serbia. Tras dos años de movilización sostenida —en lo que podría describirse como las condiciones electorales más difíciles en la historia multipartidista de Serbia—, los estudiantes han transformado la extendida demanda social de cambio en una clara mayoría parlamentaria. La mayor participación electoral registrada hasta la fecha demuestra la determinación de la ciudadanía por definir el futuro de su país”, señala a elDiario.es el analista Nemanja Štiplija, fundador del think tank Centro de Política Contemporánea y editor del portal European Western Balkans.
“El impulso político observado en Hungría se ha trasladado a Serbia. Las elecciones se convirtieron, en la práctica, en un referéndum en el que Aleksandar Vucic y la Lista Estudiantil se perfilaron como las dos únicas alternativas creíbles. Los votantes se enfrentaron a una elección clara: la continuidad del gobierno actual o el cambio político que representan los estudiantes. Todas las demás listas quedaron por debajo del umbral electoral, lo que pone de manifiesto hasta qué punto esta polarización determinó el resultado”, explica Štiplija. “Este desenlace otorga a la Lista Estudiantil un mandato sólido que conlleva una gran responsabilidad. La confianza ciudadana debe traducirse ahora en instituciones independientes, un gobierno que rinda cuentas y unas condiciones en las que, en futuras elecciones, ejercer los derechos democráticos fundamentales deje de ser una lucha”, añade.
De hecho, el primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha sido uno de los primeros en felicitar a los ganadores. “Me alegró mucho saber cuánta fuerza les había dado nuestra victoria de abril durante esta difícil lucha”, ha afirmado.
“Esta noche se trata de algo más que de los resultados: se trata de las personas que siguieron creyendo cuando las cosas estaban más difíciles, que se negaron a rendirse, a aceptar la idea de que nada podría cambiar jamás”, ha afirmado Radomir Saičić, profesor de química y uno de los candidatos. “Esta noche hemos demostrado que el cambio no solo es posible, sino que existe la voluntad para llevarlo a cabo. Ahora debemos hacernos merecedores de la confianza que se nos ha otorgado”.
El movimiento estudiantil lleva dos años protestando de manera interrumpida en las calles de Serbia y ha puesto en marcha un novedoso experimento democrático. Incapaz de aplastar a los estudiantes por la fuerza, la división o el menosprecio, Vučić se arriesgó en septiembre anunciando su dimisión como presidente y convocando elecciones anticipadas, con la aparente esperanza de pillar a los estudiantes desprevenidos, pero estos respondieron rápidamente.
Los 250 candidatos fueron en su mayoría propuestos por las facultades universitarias (entre ellos hay más de 160 doctores), con algunos agricultores y profesionales de otros ámbitos, y cada candidato tuvo que ser aprobado en las sesiones plenarias de las protestas estudiantiles. El programa político también ha sido decidido por el pleno, con el resultado de que se han minimizado los temas que generan polémica, especialmente la política exterior: la cuestión de la futura adhesión a la UE se ha dejado en manos de un referéndum y se afirma que Kosovo es parte integrante de Serbia.
Vucic, por su parte, fue ministro de Información de Slobodan Milosevic, que falleció encarcelado en La Haya, donde estaba siendo juzgado por crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio. El dirigente ha sido capaz de moverse entre un áspero nacionalismo panserbio, ortodoxo y antioccidental y las maneras más aterciopeladas del europeísmo reformista y democratizador, sin renunciar a ninguno de los dos polos en función de la coyuntura.
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