eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

¿Deben las empresas tomarse en serio la economía circular?

Desde la publicación del Plan de Acción de Economía Circular, en diciembre de 2015, la Comisión Europea está mostrando su compromiso en la transición hacia un nuevo modelo económico. El objetivo es ayudar a las empresas y los consumidores europeos en el proceso de transición hacia una economía más sólida y circular, en la que se utilicen los recursos de modo más sostenible. La economía circular viene para quedarse.

Estamos hablando de un concepto aplicable al modelo de sociedad y de economía global. Al mismo nivel que el concepto de sostenibilidad, trata de construir una sociedad y un modelo económico en los que se reduzca el consumo de materiales y se minimice la generación de residuos y las emisiones. Es la última herramienta para construir una sociedad y un modelo realmente sostenibles, en las dimensiones económica, ambiental y social.

Para que las empresas se planteen este cambio de filosofía, aterricen los conceptos y principios de la economía circular y se planteen primero pensar en la transformación de sus productos, servicios o modelos de negocio, queda un largo camino por recorrer y vencer un buen número de barreras.

Seguir leyendo »

Somos muchas, pero necesitamos ser más aún

Manifestación del 8 de Marzo en Santa Fe (Argentina).

Aunque llevo muchos años de mi vida luchando por mis derechos y los de otras mujeres, si me preguntaban hace tiempo decía que no era feminista. Había trabajado en economía social y destacaba los casos donde las mujeres habían podido defenderse y empoderarse; había trabajado por los derechos humanos de mujeres y niñas en Centroamérica y en América Latina. Había discutido una y mil veces con hombres. Había sentido una y mil veces la bronca de ser maltratada por ser mujer, de ser tratada como niña, de no ser escuchada en una reunión, de ser insultada en la calle por hombres que no respetaban mi cuerpo… Sigo trabajando en Alternativas Económicas, intentando dar (darnos) voz.

Pero hasta hace tiempo identificaba el feminismo como algo donde premiaba la rabia. Donde unas mujeres acusaban a otras mujeres de no ser lo suficientemente luchadoras. Me sentía señalada con el dedo.  De hecho, en ciertas feministas todavía siento el dedo acusador… y la rabia.

Sin embargo, hace tiempo que veo que una buena parte del feminismo ha logrado romper esa barrera: incluirnos a todas sin acusar. La marcha del 8 de marzo, y las últimas marchas  son la prueba de que el feminismo está rompiendo muchísimas barreras: vamos mujeres de todos los colores, de todas las edades, con niños, sin niños, niñas de 15 años, abuelas… También se nota en el mundo publicitario, que muchas feministas acusarán de oportunista o de frívolo. Pero es la prueba de que el feminismo ha roto barreras y que está llegando a muchísima más gente. Como me explicaba la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grysnpan, en una entrevista, aunque sea solo una cuestión de que está mal visto un hombre machista, eso no existía hace unos años. Es un gran paso que se ha conseguido. Y no tiene vuelta atrás. Se irá contagiando hasta llegar mucho más lejos.

Seguir leyendo »

"La deuda no es culpa tuya"

Silke Meyer, profesora de la Universidad de Innsbruck.

Profesora asociada en el Instituto de Historia y Etnología Europea de la Universidad de Innsbruck, Silke Meyer está especializada en antropología económica y estudia el dinero como praxis social y cultural. En este ámbito, lidera el proyecto Follow the Money, que analiza el impacto del envío de remesas de dinero por parte de los inmigrantes en la creación de identidades transnacionales. Ha sido galardonada con varios premios por proyecto Money Matters (El dinero importa). Meyer sostiene que el trabajo y las relaciones económicas no solo sustentan nuestra vida material, sino que también ejercen un papel clave en la construcción de identidades individuales y colectivas. Esta es la idea principal con la que participó recientemente en el ciclo de debates La deuda: nuevos y viejos vínculos europeos, organizado por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

En sus ensayos enlaza la deuda con la identidad. ¿Cómo funciona ese vínculo?

Como antropóloga, considero la deuda como una acción guiada por la reciprocidad. Das algo, recibes algo a cambio. A pesar de que la transacción financiera es en líquido, hay algo que nos compromete a ambos. Y esa relación va más allá de la transacción. Esencialmente, una práctica económica es también una práctica social. Eso funciona para individuos y para sociedades, en la deuda estatal. Yo sigo mucho a Maurizio Lazzarato en sus ideas sobre "el hombre endeudado". Pude ver sus teorías en mi investigación sobre la insolvencia privada y cómo la gente afronta esa insolvencia. Entrevistando a las personas, podía darme cuenta de que la manera en la que me explicaban la historia no era exactamente lo que había sucedido, pero era la forma en la que querían que yo les viera. La manera en la que cuentas la historia está muy en la línea de los imperativos sociales sobre qué quieren los demás que seas. Si quieres salir de una deuda financiera debes salir de la deuda moral. En Alemania tienes una Ley de Insolvencia, que da una especie de código de conducta. Te tienes que comportar. Tienes que intentar ir a trabajar, aceptar cualquier trabajo, dejar que el Estado mire tus relaciones financieras, etc.  Todo va de ser responsable, tener iniciativa, ser abierto y flexible.

Seguir leyendo »

Más empleo, pero en los extremos

El mercado laboral español se caracteriza por la abundancia de empleos poco cualificados.

La imagen de una sociedad posindustrial caracterizada por una población trabajadora de cuello blanco altamente cualificada nos persigue en el imaginario colectivo, a lomos de los avances tecnológicos, desde hace más de medio siglo. Pero la realidad suele ser mucho más compleja. ¿Cómo está evolucionando la estructura sociolaboral en realidad? El resumen simplificado es el siguiente: se están generando más empleos considerados cualificados, sí, y, al mismo tiempo, se están generando también más empleos entre los considerados menos cualificados. Es decir, se crean puestos de trabajo en ambos extremos. En cambio, se hunde una parte importante de los empleos intermedios, principalmente los relacionados con la industria y que requieren cierta cualificación. No está sucediendo tanto lo mismo con los de carácter administrativo, a diferencia de lo que sí sucede en otros países de la Unión Europea.

Esta es la foto de lo ocurrido en España entre los años 1993 y 2013, según un trabajo realizado por el sociólogo Camille Peugny, que analiza la evolución de la estructura laboral de 15 países europeos entre los años 1993 y 2013 para constatar hasta qué punto se produce la polarización y para identificar qué factores explican esta evolución y, en particular, el papel que tiene en ella la tecnología. 

El estudio concluye que no es ninguna excepción que se esté creando empleo por arriba y por abajo —la polarización es "incontestable", escribe—, pero a la vez remarca que la tendencia adopta distintas formas según los países analizados. 

Seguir leyendo »

El derecho al hogar

Los convenios internacionales sobre Derechos Humanos firmados por España amparan el derecho al hogar.

Los siete meses del Gobierno de Pedro Sánchez han sido decisivos para la recuperación de derechos sociales tras el tremendo retroceso registrado durante los casi siete años de mandato del PP. Los principales avances se han concretado en una subida del salario mínimo del 22%, una revalorización de las pensiones, las recuperación de la sanidad universal, la reversión de los recortes educativos y la mejora de la protección de los autónomos, de la ley hipotecaria y de la ley de violencia de género.

En materia de vivienda ha sido significativo el desistimiento por el Gobierno socialista del recurso de inconstitucionalidad que había presentado el Ejecutivo de Mariano Rajoy contra la Ley catalana 24/2015 de medidas urgentes para afrontar la emergencia en el ámbito de la vivienda y la pobreza energética. El Tribunal Constitucional ya ha notificado a los Gobiernos español y catalán la sentencia con fecha de 31 de enero en la que acepta el desistimiento del recurso.

La decisión ha sido acogida con especial satisfacción por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, (PAH), que el pasado 22 de febrero celebró el décimo aniversario de su constitución. La plataforma fue el verdadero motor de la ley catalana de protección del derecho de la vivienda tras la recogida de 150.000 firmas en el marco de una iniciativa legislativa popular (ILP). Esta iniciativa fue la respuesta en Cataluña al rechazo del PP a la ILP impulsada por la PAH en el conjunto de España y por la que se habían recogido más de 1.402.854 firmas.

Seguir leyendo »

La publicidad que nos engorda

La pandemia del siglo XXI, así se refirió la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la obesidad en los albores del nuevo milenio, tras constatar que había alcanzado proporciones epidémicas en todo el mundo. Más allá del debate sobre si debe o no ser considerada una enfermedad en sí misma —la hipertensión arterial no lo es y provoca más muertes y discapacidad que cualquier patología—, nadie cuestiona que la obesidad es uno de los problemas de salud más importantes de la sociedad moderna.

Primero, porque aumenta el riesgo de artrosis, apnea obstructiva del sueño, diabetes, patologías cardiovasculares y hasta 13 tipos de cáncer, con una reducción de la esperanza de vida de 3 a 10 años. Segundo, por los trastornos psicosociales que provoca, como baja autoestima, que puede acabar en depresión, y discriminación social, especialmente acusada en el ámbito laboral. Y tercero, por el sobrecoste en la asistencia sanitaria de los pacientes con exceso de peso, que supuso 1.950 millones de euros en 2016, el 2% del presupuesto del Sistema Nacional de Salud, e indirectos, por incapacidad laboral, temporal o permanente, y bajos niveles de productividad en el trabajo, que supondrían otro 2% del presupuesto sanitario. Detrás del eslabón final de la epidemia de obesidad —el consumo generalizado de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados —hay un complejo entramado de factores —ambientes físico, económico-productivo y cultural— que actúan a distintos niveles interaccionando con las vulnerabilidades de las personas de tipo biológico, psicológico y social. El incremento vertiginoso de las cifras de obesidad experimentado en las últimas décadas del siglo XX no puede atribuirse a causas genéticas, que actúan de forma paulatina, ni a una pérdida repentina de la fuerza de voluntad para controlar el apetito de forma simultánea en millones de personas de todas las edades, culturas, países y clases, aunque el fenómeno se haya dado con más intensidad en unos grupos que en otros.

¿Cómo explicar entonces la explosión de obesidad en todo el mundo? La respuesta la encontramos en las modificaciones introducidas en el sistema alimentario global en torno a la década de 1970, justo antes del cambio de tendencia de las cifras de obesidad. El detonante fue un giro importante en el sistema de producción y procesamiento de alimentos y bebidas, inicialmente en los países ricos, cuyo resultado fue la salida al mercado de una amplia gama de productos muy agradables al paladar, de elevada densidad energética, disponibles a bajo precio en cualquier lugar y momento del día o de la noche. Desde entonces, para promocionar su consumo se recurre a la publicidad, mediante campañas de marketing intensivas y sofisticadas, con técnicas a menudo fraudulentas, difundidas por todos los medios, convirtiéndose en el catalizador de la epidemia. Con la globalización del mercado alimentario, esta combinación letal se extendió pronto por todo el mundo, y con ella la epidemia de obesidad, como si de una infección viral se tratara.

Seguir leyendo »

El lado positivo de la lucha por el clima

La opinión pública, especialmente ONG y muchos medios de comunicación, fueron muy críticos con el resultado de la Conferencia del Cambio Climático COP24 que se celebró el pasado diciembre en Katowice (Polonia), y se hicieron eco, en especial, del veto impuesto por cuatro países [EE UU, Rusia, Kuwait y Arabia Saudí] al informe del panel internacional de expertos sobre el cambio climático (IPCC), que llamaba a una mayor ambición. Nadie dijo que esta batalla fuera a ser sencilla, y menos cuando las decisiones se toman por aclamación. En mi opinión y experiencia —he tenido la suerte de asistir a las últimas 10 cumbres del clima—, creo que los avances fueron importantes, sobre todo en lo que concierne a las normas de aplicación del futuro Acuerdo de París, así como en materia de transparencia y en financiación. A continuación, expongo los puntos más relevantes de la COP24.

¿De dónde veníamos? Hace dos años, en la COP22 de 2016, cerca de 200 países firmaron el Acuerdo de París contra el cambio climático, que entrará en vigor el 1 de enero de 2021. Hay que tener en cuenta que, mientras que para desarrollar el articulado y las herramientas del Protocolo de Kioto hicieron falta ocho años, en el caso del Acuerdo de París nos comprometimos a hacer lo mismo en tan solo dos años (antes del fin de 2018). La urgencia por los efectos del cambio climático así lo ha requerido.

Otra cosa es qué se esperaba de Katowice. Desde el primer día de la conferencia, se delimitaron dos ejes fundamentales de negociación: por un lado, avanzar en un rulebook, o una hoja de ruta con las normas de aplicación para cumplir el acuerdo, que tienen fecha de inicio, pero no de final y que deben cumplir todos los países; por el otro, dar una respuesta en la lucha contra el cambio climático "ambiciosa, ambiciosa, ambiciosa", en palabras del Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres. Y esa ambición iba muy ligada al compromiso de ser lo bastante audaces para actuar para que la temperatura no supere 1,5 grados en las próximas décadas, como planteaba el citado último informe del IPCC.

Seguir leyendo »

'Far food': el 'Far West' alimentario

Trabajadoras regogen fresas en un invernadero.

"Lo llamamos Far Food porque ejemplifica la importación de lejos, en busca de un Dorado de dinero rápido sin cargas de derechos sociales con el que enriquecerse a lo Far West tanto aquí como allí", dice Ernest Gutiérrez, del Observatorio de Derechos Económicos Sociales y Culturales (ODESC). Se refiere a la web farfood.land. Desde el Observatorio se han propuesto ir volcando ahí la información relacionada con investigaciones, debates e informes sobre el modelo económico capitalista ligado a la agricultura y la alimentación.

"El mercantilismo actual concibe la alimentación como un objeto para la agroexportación de monocultivo especializado, la extracción de recursos naturales, la explotación laboral y la gran distribución a miles de kilómetros en competencia feroz y global. Con cualquier alimento, al margen de los impactos en el medio y las personas que provoca. Y en dirección contraria a la cobertura de necesidades sociales o la capacidad de un propio territorio para proveerlas y abastecerse sostenible y suficientemente", explican en farfood.land.

Esta conclusión proviene de muchas investigaciones anteriores del ODESC, de reflexiones sobre casos prácticos y de una serie de debates organizados por la misma institución (las ponencias se encuentran todas en la web), en los que los mismos actores (campesinos, miembros de organizaciones agrarias y profesores) han reflexionado sobre las dinámicas del capitalismo alimentario actual y sus impactos desde múltiples vertientes.

Seguir leyendo »

La obesidad es cosa de pobres

La epidemia de obesidad sigue expandiéndose por todo el mundo. La comida es cada vez más abundante y más barata en la mayoría de los países, pero los alimentos más asequibles son con frecuencia los que tienen más contenido en calorías, sal y azúcar y menos valor nutritivo; los peores para la salud y los que más engordan. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incidencia de la obesidad se ha triplicado desde 1975 en todo el mundo. Uno de cada ocho adultos (más de 650 millones) es hoy obeso, y más de 1.900 millones (el 39%) tienen sobrepeso. En palabras de la directora general de la OMS, Margaret Chan, somos testigos de "un desastre a cámara lenta".

La obesidad es, ante todo, un problema de salud, pues contribuye significativamente a aumentar los casos de diabetes tipo 2, los infartos de miocardio y algunos tipos de cáncer, entre otras enfermedades. Cada año que pasa los costes de la obesidad y el sobrepeso para los sistemas sanitarios se acrecientan. Los obesos acuden más a los médicos de atención primaria, a los especialistas y a los servicios de urgencias que los adultos con peso normal, requieren más ingresos hospitalarios y más análisis de laboratorio y necesitan más medicamentos para tratar las enfermedades asociadas. Con los índices de obesidad infantil al alza en buena parte del mundo, es previsible que los costes sanitarios sigan aumentando por el previsible deterioro de la salud de los futuros adultos.

El aumento del gasto sanitario priva a las arcas públicas de fondos esenciales para otros fines, como la educación, las pensiones o la mejora de las infraestructuras. En EE UU, el país occidental más afectado por la obesidad, los sobrecostes anuales de la obesidad y el sobrepeso ascienden a 200.000 millones de dólares. Kenneth Rogoff, catedrático de Economía y Políticas Públicas de la Universidad de Harvard, afirma que los índices crecientes de obesidad amenazan con frenar o revertir los avances en salud y esperanza de vida que buena parte del mundo ha conseguido en las últimas décadas.

Seguir leyendo »

El Banco de España, en el ojo del huracán

Manifestación sindical contra abusos bancarios en Madrid.

A pesar de las barreras establecidas por los poderes económicos y las autoridades, cada día conocemos mejor las causas y consecuencias de la crisis financiera. En esta tarea de esclarecimiento de hechos que causaron enormes daños económicos y sociales se encuadra El libro negro (Editorial Espasa), último libro del periodista Ernesto Ekaizer.

Como significativamente apunta el subtítulo, Cómo falló el Banco de España a los ciudadanos, la investigación se centra en las responsabilidades de la cúpula del organismo supervisor en el desarrollo de la crisis por su rechazo a las advertencias y actuación de sus inspectores. Una crisis en la que, sin duda, tuvieron una responsabilidad primordial los directivos de las entidades financieras y determinados responsables de los Gobiernos central y autonómicos. Los responsables del Banco de España durante este periodo fueron Jaime Caruana, antes de la crisis, y posteriormente Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El trabajo, extraordinariamente documentado y contrastado con numerosas fuentes identificadas, describe con detalle el cúmulo de malas prácticas toleradas y bendecidas por el supervisor. Señala los casos de los maquillajes de la contabilidad para simular beneficios inexistentes o cargar las pérdidas al balance y no a la cuenta de resultados, en contra de lo que establecía la regulación y exigían los inspectores. En este sentido, el libro es de gran utilidad para comprender la evolución de los juicios que se están desarrollando actualmente, especialmente el de la salida a Bolsa de Bankia, en el que Rodrigo Rato figura como principal acusado.

Seguir leyendo »