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Dar valor al origen es dar futuro al campo ¿sabemos de dónde viene lo que comemos?

Comercio de proximidad.
31 de octubre de 2026 23:59 h

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El 65% de los consumidores españoles da prioridad a los alimentos locales o de proximidad. Una tendencia que abre nuevas oportunidades para el campo, pero que también pone sobre la mesa una reivindicación fundamental: reconocer el valor de quienes producen nuestros alimentos.

Cada vez que llenamos la cesta de la compra, tomamos decisiones que van más allá del precio. ¿Quién ha cultivado esas frutas y hortalizas? ¿De dónde procede la carne que compramos? ¿Qué hay detrás de los alimentos que llegan a nuestra mesa? El consumidor quiere respuestas y, cada vez más, busca productos cuyo origen pueda conocer y en el que pueda confiar.

Los datos respaldan esta tendencia. Según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), publicada en septiembre de 2026, el 65% de los consumidores españoles afirma que la procedencia local o de proximidad influye en su decisión de compra: un 25% señala que influye mucho y un 40%, bastante. Además, el 63% asegura que estos alimentos están presentes a menudo o muy a menudo en su cesta de la compra.

No se trata de una moda pasajera, sino de una oportunidad para el sector agroalimentario. La procedencia, la calidad y la confianza adquieren protagonismo en un mercado donde el consumidor quiere saber qué compra y, sobre todo, qué valor hay detrás de cada producto.

Conocer el origen de los alimentos significa acercarse a las personas que los producen, comprender sus métodos de trabajo y reconocer el esfuerzo que hay detrás de cada cosecha

Del campo a la mesa, con nombre y apellidos.

Conocer el origen de los alimentos significa acercarse a las personas que los producen, comprender sus métodos de trabajo y reconocer el esfuerzo que hay detrás de cada cosecha. Porque un producto no nace en el supermercado: antes ha requerido tierra, agua, inversión, conocimientos y muchas horas de trabajo.

Para agricultores y ganaderos, esta tendencia supone una oportunidad para diferenciar sus productos y acercarse al consumidor. La venta directa, los mercados locales y las cooperativas pueden ayudar a acortar distancias entre quien produce y quien compra, favoreciendo una relación más transparente.

Sin embargo, todavía queda camino por recorrer. La OCU advierte de que entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos vendidos a granel en mercados carece de información visible sobre su origen, pese a que debe facilitarse en estos productos. Una carencia que evidencia que el interés del consumidor no siempre encuentra respuesta en el punto de venta.

El origen importa, pero el precio también.

El consumidor quiere proximidad, pero necesita que los productos sean asequibles. De hecho, la encuesta de la OCU identifica el precio, la oferta limitada y la falta de claridad del etiquetado como algunas de las principales barreras para comprar más alimentos locales.

Aquí aparece uno de los grandes retos del sector: conseguir que el valor que se reconoce al producto llegue también a quien lo produce. Porque de poco sirve destacar la calidad de una fruta, una hortaliza o un producto ganadero si el agricultor o el ganadero no obtiene una remuneración que le permita cubrir sus costes y mantener su explotación.

Elegir productos de proximidad puede ayudar a mantener la actividad económica de las zonas rurales, respaldar a las pequeñas explotaciones y conservar los conocimientos y tradiciones vinculados a la agricultura y la ganadería

El origen debe ir acompañado de transparencia y de relaciones comerciales equilibradas. Solo así será posible garantizar que la diferenciación no se quede en una estrategia de marketing, sino que contribuya a mejorar la rentabilidad del campo.

Apostar por lo cercano es apostar por el territorio.

Elegir productos de proximidad puede ayudar a mantener la actividad económica de las zonas rurales, respaldar a las pequeñas explotaciones y conservar los conocimientos y tradiciones vinculados a la agricultura y la ganadería.

También puede fortalecer el vínculo entre el medio rural y la sociedad. Detrás de cada alimento hay familias, empleo y un sector que afronta desafíos importantes, desde el aumento de determinados costes hasta la incertidumbre climática y la falta de relevo generacional.

Eso sí, la proximidad no garantiza por sí sola una producción más sostenible: también importan los métodos de cultivo, el uso de los recursos y las condiciones de distribución. Por eso, el consumidor necesita información fiable que le permita elegir con conocimiento.

Dar valor al origen es dar futuro al campo.

El consumidor está enviando un mensaje claro: quiere conocer la procedencia de los alimentos y tener más información para decidir. El sector agroalimentario tiene ante sí la oportunidad de responder con productos identificables, calidad demostrable y una comunicación más directa.

Pero esta responsabilidad no puede recaer únicamente en quien compra. Productores, distribuidores, empresas y administraciones deben contribuir a mejorar el etiquetado, facilitar el acceso a los alimentos de proximidad y favorecer unas condiciones económicas justas para quienes los producen.

El consumidor quiere origen. El campo necesita reconocimiento. El verdadero reto es conseguir que ambas demandas se encuentren en la misma mesa

Porque conocer el origen es importante, pero conseguir que ese origen tenga valor también lo es. Detrás de cada alimento hay mucho más que un precio: hay trabajo, esfuerzo y un territorio que necesita seguir produciendo.

El consumidor quiere origen. El campo necesita reconocimiento. El verdadero reto es conseguir que ambas demandas se encuentren en la misma mesa.

Porque el futuro del campo no depende únicamente de quienes trabajan la tierra, sino también del valor que la sociedad está dispuesta a darle. La próxima vez que llenemos la cesta de la compra, preguntémonos no solo cuánto cuesta un alimento, sino también quién está detrás de él. Apostar por el origen es apostar por nuestros agricultores, por nuestra tierra y por el futuro de nuestra alimentación.

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