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Peracense, en Teruel, busca relevo para mantener vivo el bar del pueblo: “No buscamos a alguien que venga de paso”

Entrada al bar de Peracense, que busca inquilino o inquilina que lo gestione.

Naiare Rodríguez Pérez

1 de noviembre de 2026 00:00 h

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En los pueblos pequeños, bajar al bar no solo es tomarse un café sino encontrarse con los vecinos, compartir una conversación, echar una partida de cartas o tener un lugar al que acudir cuando termina una actividad. Por eso, cuando un establecimiento cierra, no desaparece solo un negocio, ya que también se apaga una parte de la vida cotidiana del municipio. En Peracense, una localidad turolense de alrededor de 70 habitantes, lo saben bien. Desde hace una semana, el bar permanece prácticamente cerrado y el Ayuntamiento busca a quienes quieran hacerse cargo de su gestión para devolverle la actividad.

El Consistorio ha abierto una convocatoria para encontrar nuevos gerentes del Multiservicio Rural, que incluye el bar y el servicio de comidas. La familia que lo gestionaba hasta ahora ha decidido no continuar después de dos años, por lo que ahora, tal y como explica el alcalde Manuel Bugeda (PAR), se ven en la obligación de sacarlo a licitación “corriendo para intentar mantener el servicio”.

La importancia del establecimiento se nota sobre todo durante los meses de invierno, cuando la población disminuye y las oportunidades para reunirse son más escasas. “Contar con este espacio significa poder disfrutar de un rato de charrada con los amigos, con los cuatro que estamos en el pueblo”, resume Bugeda, quien afirma que ahora llevan una semana que está “prácticamente cerrado”.

El bar también cumple una función para las personas mayores. Después de las actividades que se organizan en el municipio, algunas relacionadas con la salud y el bienestar, es habitual que los participantes se acerquen a tomar un café. Los fines de semana, además, se mantienen las partidas de cartas que ya forman parte de la rutina de algunos vecinos. “Es muy importante para todos que siga en pie, que haya gente que quiera cogerlo y darle vida”, insiste el alcalde.

Un negocio y una oportunidad para empezar de nuevo

La convocatoria no busca solo cubrir una vacante, sino que el Ayuntamiento quiere encontrar a personas dispuestas a implicarse en el municipio y dar continuidad al servicio. El contrato tendrá una duración inicial de un año, prorrogable hasta cuatro, y el consistorio dispone de una vivienda municipal acondicionada y amueblada para quienes asuman la gestión.

Como sostiene el alcalde, la respuesta inicial ha sido positiva, con más de 20 personas de fuera de Peracense que han mostrado interés y han solicitado información sobre las condiciones. Para Bugeda, que llegue gente nueva puede ser una oportunidad, aunque considera importante que quienes se presenten tengan intención de establecerse. WLo que buscamos es principalmente una pareja, dos personas, para que puedan hacerse cargo cuando hay una mayor demanda y sea más fácil empezar de cero en un sitio“, explica. El negocio requiere atender tanto la actividad cotidiana de los vecinos como los periodos de mayor afluencia, como son los fines de semana, los puentes, las vacaciones y el verano.

Multiservicio Rural Peracense

“La idea no es conseguir a dos personas que no tengan otra cosa y lo vean como algo temporal porque la vivienda en las capitales está imposible. Eso, luego, no cuaja y no se da la continuidad que buscamos. Queremos que sea una oportunidad para quien quiera tener un proyecto de vida vinculado al pueblo y al mundo rural”, advierte.

La hostelería, reconoce, exige esfuerzo y dedicación, pero Peracense cuenta con un atractivo que puede ayudar a sostener la actividad. Su castillo recibe entre 20.000 y 22.000 visitantes al año, aunque en algunos ejercicios la cifra ha llegado a superar los 23.000 o 24.000. Muchos turistas se acercan después al núcleo urbano, visitan sus alrededores y consumen en el bar. “Es una cantidad muy importante. Esas personas van a pasar el día en el castillo, pero también se acercan al pueblo y hacen un gasto en el municipio”, señala.

A esa afluencia se suma el turismo vinculado a la vía verde de Ojos Negros, que pasa junto a la localidad. Sin embargo, todavía queda por completar un tramo de unos diez o doce kilómetros entre Almohaja y Santa Eulalia. El Ayuntamiento espera que pueda ejecutarse el próximo año, después de que, según explica el alcalde, se haya avanzado en la dotación presupuestaria y la futura licitación.

Las barreras para quedarse

El turismo y la llegada de nuevos emprendedores ofrecen posibilidades, pero no resuelven por sí solos las dificultades que afrontan los pueblos pequeños. Una de las principales reivindicaciones de Peracense es disponer de fibra óptica porque, aunque la infraestructura llegó hasta el municipio hace aproximadamente dos años, todavía no se ha distribuido para que los vecinos puedan contratar el servicio en sus viviendas.

“Está instalada, pero no se ha distribuido por el municipio. Los vecinos no pueden acogerse al servicio de tener fibra en casa para poder trabajar”, lamenta Bugeda, quien reconoce que “esta situación no ayuda para nada a que la gente venga y se quede”. El alcalde asegura que ha trasladado la situación a distintas administraciones sin obtener una respuesta clara sobre quién debe resolverla. De hecho, según la información que ha recibido el consistorio, la empresa adjudicataria habría dejado la actuación paralizada al “no resultarle rentable”

La falta de conexión dificulta tanto el trabajo diario del Ayuntamiento como la posibilidad de atraer a personas que puedan desarrollar su actividad profesional a distancia. “Ahora que se habla tanto del teletrabajo, es importante. Hay jóvenes que han comentado que, si se pudiera trabajar así, igual se lo plantearían, pero al final eso no cuaja”, explica.

Los problemas de conectividad también tienen consecuencias prácticas, ya que, como recuerda el alcalde, el servicio de internet del Ayuntamiento estuvo siete días interrumpido por una avería en un repetidor y la falta de conexión retrasó gestiones administrativas en un municipio que, como tantos otros, cuenta con recursos humanos limitados.

A esta dificultad se suma la evolución demográfica. Tal y como admite Bugeda, la población está “muy envejecida” y “no llegan familias ni personas suficientes que quieran construir su proyecta de vida aquí”.  La agricultura y la ganadería, actividades que tradicionalmente sostenían la economía local, tampoco atraviesan un buen momento. “Hay un par de jóvenes que trabajan la tierra e intentan sobrevivir, porque la agricultura está fatal también”, apunta Bugeda.

Por eso, encontrar personas que se establezcan en el municipio y puedan desarrollar allí su actividad va más allá de mantener abierto un establecimiento. Mientras tanto, el Ayuntamiento cuenta con dos viviendas, una alquilada y otra que se destinaría a quienes gestionen el multiservicio. Además, estudia construir otras dos para facilitar la llegada de nuevos vecinos.

Que el relevo no sea pasajero

La convocatoria de Peracense refleja uno de los retos de los municipios pequeños, basado en conseguir que los servicios esenciales tengan continuidad y que quienes llegan encuentren condiciones para quedarse. El bar puede convertirse en el primer paso de ese proyecto, pero necesita ir acompañado de actividad, infraestructuras, vivienda y una comunidad dispuesta a acompañar a quienes deciden empezar allí una nueva etapa.

Bugeda asegura que los nuevos gestores encontrarán una buena acogida. Los vecinos, explica, “siempre están dispuestos a consumir en el establecimiento y a echar una mano en lo que sea necesario”. También hay población vinculada al municipio que regresa los fines de semana y puede contribuir a mantener el negocio: “La gente del pueblo es muy cordial, muy amable, y van a ser acogidos con los brazos abiertos. Nos volcamos a ir al bar y a ayudar”.

El alcalde no oculta que habrá épocas de mucho trabajo y otras más tranquilas, pero anima a quienes quieran cambiar de ritmo y apostar por otro estilo de vida. “Con ganas, dedicación y esfuerzo se puede vivir y salir adelante, y estar a gusto en Peracense”, afirma.

Las personas interesadas en gestionar el Multiservicio Rural pueden presentar sus ofertas hasta el 11 de noviembre y solicitar las bases en el Ayuntamiento, a través del teléfono 978 865 827 o del correo electrónico aytoperacense@gmail.com. La atención presencial se realiza los lunes y jueves, de 9.30 a 15.00 horas.

Asimismo, en Peracense esperan que el próximo relevo no sea solo una solución para volver a abrir el bar, sino el comienzo de una nueva etapa en la que “seguir haciendo pueblo”.

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