Las obras del Museo Goya siguen a buen ritmo y el centro reabrirá en otoño con “alguna incorporación sorpresa”
La directora del Museo Goya, May Forcén, ha avanzado que el Museo Goya de Fundación Ibercaja afronta la fase “casi final” de su reforma y reabrirá en otoño, tras casi dos años de cierre, con “alguna incorporación sorpresa en sus salas que puede ser muy importante para la lectura general” del espacio expositivo.
“Estamos muy contentos porque va todo sobre calendario, las obras empezaron bien y en esta fase media, casi final, están evolucionando estupendamente. No ha habido ningún retraso ni en la parte de arquitectura ni de contenido”, ha indicado May Forcén.
En el espacio que ocupará el reformado Museo Goya, cuyo acceso principal se traslada hasta la calle Santiago, junto a la plaza del Pilar –anteriormente se hacía por la calle Espoz y Mina–, ya puede verse la fachada, obra del estudio zaragozano Sebastián Arquitectos. Destaca los bloques de piedra de hasta tres metros de altura con fragmentos de grabados de algunas de las series del artista de Fuendetodos, realizados mediante la digitalización de las planchas de cobre originales. En el lateral y verticalmente se dispondrá una gran pantalla que proyectará contenidos e imágenes dinámicas.
“La fachada siempre ha sido algo que ha llamado mucho la atención, que ha gustado, que se ha visto como algo que hacía referencia al alma del Museo”, ha comentado Forcén, quien ha hecho referencia a la “expectativa” generada durante el proceso.
En una ocasión, ha manifestado, escuchó “a un visitante que estaba sacando una fotografía de esta fachada y dijo algo así como que esta fachada construye ciudad”. Forcén ha añadido que “es casi un símbolo, una arquitectura, una parte más artística dentro de todo lo que es la reforma del Museo”.
Espacio interior
Además del visible cambio exterior del Museo Goya, debido a la “reforma estructural” que se lleva a cabo, su interior se verá “ampliado, reformulado y con gran protagonismo de la tecnología”. En total, serán 4.661 metros cuadrados –frente a los 3.700 previos– en los que se reorganizarán las colecciones y, en concreto, “hemos querido dar una vuelta” a la permanente.
“Hemos aprovechado para restaurar, limpiar y buscar en almacenes para recuperar alguna obra que nos parecía también interesante que formase parte de la colección”, ha contado la directora del Museo Goya, adelantando que el visitante “volverá a encontrar la obra de Goya y el resto de la colección desde un punto de vista diferente” al cronológico anterior.
Uno de los principales atractivos en el ya antiguo Museo Goya era en la sala dedicada a los grabados. En este caso, “el equipo de Fundación Ibercaja llegamos a la conclusión de que era una de las salas que más gustaba, una de las más queridas y en las que la gente pasaba más tiempo, por lo tanto, cuando algo funciona y gusta somos partidarios de que tampoco hay que cambiarlo”, ha expresado.
No obstante, sí que se renovarán las vitrinas que contienen la obra gráfica del artista de Fuendetodos y se modificará la disposición de alguna de las series, pero “respetaremos esa intimidad, esa sensación de oscuridad que gustaba y queremos mantener”.
En cuanto a esa implementación de la tecnología, ha explicado May Forcén, “nos gusta pero es verdad que no queríamos que eclipsase lo más importante, que es la obra de arte y la colección, pero nos está viniendo muy bien para trabajar un acompañamiento y un contexto. Son propuestas tecnológicas que enriquecen la visita de cualquier persona que se acerque al Museo”.
El camino tecnológico se recorre de la mano de Empty, una empresa de museografía de Madrid que ha trabajado en la Galería de las Colecciones Reales o el Arqueológico Nacional.
“Sorpresa” en la reapertura
Aunque la colección permanente no presentará “cambios drásticos”, May Forcén sí que ha confirmado que “habrá alguna incorporación sorpresa que puede ser muy importante para la lectura general” del espacio expositivo.
En cuanto a la muestra temporal inaugural, 'Solo Goya. El arte de ver', se conoce que estará comisariada por Estrella de Diego y Luis Fernández-Galiano, pero no han trascendido más detalles sobre el contenido.
Articular esta exposición “es un gran reto y una gran alegría”, ha apuntado May Forcén, y “lo que queremos es 'solo Goya' –como señala el título– para lo que vendrán obras muy potentes del artista aragonés de todas las partes del mundo, como Estados Unidos y diferentes puntos de Europa, así como de las mejores instituciones españolas, tanto privadas como públicas”. Entre ellas, ya están confirmadas el Museo del Prado, la Hispanic Society o la National Gallery de Londres.
“Estamos convencidos de que esta reforma no es solo arquitectónica, ni de contenidos ni de colecciones, sino que es estructural, por lo que pretendemos que si –el Museo Goya– ya era un centro de referencia en el conocimiento de la figura de Goya, todavía lo va a ser más”, ha comentado Forcén.
En este sentido, ha argumentado que el nuevo espacio museístico incluirá un centro de estudios, nuevos espacios para actividades educativas y culturales, además de que se establecerán alianzas con diferentes instituciones y universidades, tanto nacionales como internacionales.
'Interludio'
'Goya. Interludio' es el título de la exposición que desde el 27 de enero de 2025 se puede visitar en el Patio de la Infanta de Ibercaja con motivo de las obras de ampliación de “su casa”, el Museo Goya, que incluye las 32 obras del pintor aragonés.
El público “ha respondido muy bien”, sobre todo los grupos de visitantes franceses e italianos que buscaban visitar el Museo Goya y a los que se ha remitido durante este tiempo al Patio de la Infanta. “Ha sido estupendo”, ha apostillado Forcén.
En 'Interludio', el visitante recorre diferentes momentos artísticos de la vida del pintor, como su etapa en Zaragoza, cuando pintó el boceto para la decoración al fresco de la bóveda del Coreto de la Virgen, en la basílica del Pilar de Zaragoza, o su posterior etapa en Madrid, con grandes retratos como el realizado a Félix de Azara o la Reina María Luisa de Parma.
También hay un espacio dedicado a la pintura religiosa y a obras más críticas con la sociedad y política de la época, como en Baile de máscaras y el boceto de 'El dos de mayo de 1808', también conocido como 'La carga de los mamelucos'.
Sumado a los diferentes cuadros, se exponen también las tres maquetas realizadas por Bayeu para las cúpulas de la Basílica del Pilar. Este viaje a través de más de 30 obras de Goya finaliza con una de las últimas incorporaciones que llevó a cabo el museo: la única serie completa y conservada de escenas de 'Juegos de niños'.
0