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Una vía ferrata da a conocer Formiche Alto, una localidad turolense de 150 habitantes

Vía Ferrata Estrechos de la Hoz

Los confinamientos perimetrales y la exigencia del uso de mascarilla en espacios abiertos por la Covid-19 han impulsado el turismo de aventura y naturaleza, un sector en auge desde hace varios años. Paseos fluviales, tirolinas, rutas senderistas o escaladas se han llenado de visitantes atraídos por los planes de montaña. En la localidad turolense de Formiche Alto hace más de un lustro que habilitaron una vía ferrata para recorrer los atractivos estrechos del río Mijares. Y cada día tiene más popularidad.

La Vía Ferrata Estrechos de la Hoz se puso en marcha en 2014, con un sencillo tramo que pronto se expandió con dos más tras la buena acogida que tuvo. Incluso años después siguió creciendo hacia el término municipal de El Castellar, con la distinta denominación de Vía Ferrata Jurásica. Dos alternativas diferentes para recorrer el Mijares en vertical, con la ayuda de un arnés para engancharse al cable que guía y protege durante la mayor parte del recorrido.

Explica el alcalde de Formiche Alto, José Luis Escriche, que la idea de instalar el recorrido para la vía ferrata surgió porque querían ofrecer un atractivo diferente a los visitantes y porque la zona reunía las condiciones idóneas para hacer la actividad. Así, comenzaron a solicitar las subvenciones que les permitieron ejecutarla por tramos. En total tres, de más fácil a más difícil, y con una vía de escape entre cada uno de ellos para quienes se vean apurados y quieran continuar por un sendero.

La ruta no alberga demasiada dificultad, incluso es apta para menores en sus dos primeros tramos, pero se va complicando a lo largo del recorrido, que llega a alcanzar los cien metros de altura en algunos escarpados verticales que forman las paredes. En el camino hay varias cuevas, algunas de ellas usadas por los maquis, y se puede conocer la sabina pinera. Un fenómeno peculiar formado por una sabina en cuyo tronco nació un pino de grandes dimensiones. 

“Es una manera de que venga gente a nuestro municipio, hay algunos que solo vienen a la vía ferrata y luego se van a su casa, pero otros se quedan alojados en el camping”, reconoce el alcalde. Según sus cálculos, desde que está en funcionamiento cada año han hecho el recorrido alrededor de 2.500 personas. De hecho, recuerda que hace dos semanas una veintena de vehículos estaban aparcados en el aparcamiento. 

Turismo familiar 

Desde el camping Casa Fausto, el gerente Eduardo Reguero argumenta que están contentos con este nuevo atractivo porque consigue alargar las estancias de sus huéspedes. “No es que venga más gente, pero cuantos más servicios les ofreces más días se quedan”, sostiene. En este sentido, reconoce que la mayoría de los visitantes van en busca de Dinópolis y de la Ruta del Dinosaurio de El Castellar, un recorrido a pie de 2,3 kilómetros con fósiles de dinosaurios habilitados museográficamente para su visita.

De esta manera, Reguero precisa que casi todos sus clientes son familias que completan su estancia visitando otros municipios de alrededor, como Mora de Rubielos o Rubielos de Mora, u otros atractivos como el embalse de Valbona o la Escala de Cabra de Mora. Aún así, insiste en que Dinópolis es el mayor reclamo y asegura que desde que ha abierto sus puertas por la nueva temporada “el teléfono está que arde”.

En el camping ofrecen además asistencia para los huéspedes que se decidan a hacer la vía ferrata y alquilan el material también a quienes no están alojados. El gerente invita a todo el mundo a realizarla, pero advierte que hay que ir correctamente equipado, con agua y buen calzado. Detalla que la duración total de los tres tramos supera las cinco horas, alcanzando las ocho en caso de realizar también la de El Castellar, por lo que insiste en no confiarse. 

Hotel Rural Municipal

Aparte del camping, Formiche Alto no tiene ningún otro alojamiento, por lo que desde el Ayuntamiento solicitaron una subvención del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) para construir un hotel rural municipal. Está previsto que su construcción termine a finales de este año o principios del próximo, con once habitaciones dobles, bar, restaurante y sauna, y a lo largo de los años se han ejecutado un total de doce fases, indica el alcalde.

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