“Los nacidos en 2030 vivirán al menos dos años más que los que lo hicieron en 2010”
Cuatro investigadores de la Unidad Transversal de Economía Agroalimentaria del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) han publicado el artículo 'Vive y deja vivir: entendiendo los determinantes en el tiempo y los efectos espaciales de la esperanza de vida en Europa para la planificación pública', en la revista 'European Journal of Health Economics'. Para conocer las conclusiones de este estudio, entrevistamos a Pilar Gracia de Rentería, una de las investigadoras.
Acaba de llegar de una estancia en investigación en Holanda. ¿Es habitual que haya movimiento entre la comunidad científica?
He estado tres meses en la Universidad de Wageningen trabajando en un proyecto sobre el uso de indicadores para medir el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Es habitual que los investigadores hagamos estancias en otros centros de investigación, ya que nos permite ampliar nuestras redes de colaboración con otros centros y trabajar más estrechamente con otros investigadores de otros países. Es una forma de ampliar nuestras miras y conocer otras formas de trabajar.
Recientemente, junto a otros tres colegas del CITA, han publicado las conclusiones de su estudio sobre la relación entre la esperanza de vida y la planificación pública en Europa, muy relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible ¿Cuál ha sido la muestra empleada para elaborar este estudio?
Hemos trabajado con una muestra de 30 países europeos durante el periodo 2008-2018, a nivel macro. Con esa muestra de países, el objetivo del estudio es obtener una mayor evidencia sobre los factores que guían la evolución de la esperanza de vida en el contexto de los ODS y sus tres facetas (económica, social y medioambiental).
La esperanza de vida tiende a aumentar ¿están los países económica y socialmente preparados para ello?
Pues la verdad que es un reto importante al que ya nos enfrentamos y que vamos a tener que abordar en los próximos años ya que el aumento de esperanza de vida que hemos experimentado en las últimas décadas (y que se prevé que continúe en el futuro) tiene importantes implicaciones en el estado de bienestar, especialmente en materia de pensiones y de salud y bienestar.
De los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para 2030 ¿Cuál es el que estamos más cerca de conseguir?
Según el último informe de Eurostat sobre el progreso de los ODS en Europa, España ha hecho importantes avances hacia los objetivos marcados por los ODS en materia de educación (ODS 4), cero hambre (ODS 2) y también en salud (ODS 3), que es precisamente el ODS en el que se enmarca el estudio que hemos realizado. En general, parece que en la esfera social España ha hecho importantes avances y se encuentra en una situación mejor que otros países de la Unión Europea.
¿Cuál es el ODS que más vamos a tardar en cumplir y por qué?
Algunos de los ODS en los que España ha progresado menos son la reducción de las desigualdades (ODS 10), la promoción de la industria, innovación e infraestructura (ODS 9), la igualdad de género (ODS 4), y en materia de crecimiento económico y empleo (ODS 8). Es decir, que parece que en la esfera económica y materia de reducción de desigualdades estamos más lejos de alcanzar esos ODS y, además, estamos en una situación desfavorable con respecto a otros países de la Unión Europea.
En las conclusiones del estudio advierten sobre la necesidad de hacer políticas públicas menos basadas en la economía, más en los impactos social y medioambiental.
Lo que hemos comprobado en este estudio es que no solo son importantes los factores económicos, sino también los sociales y medioambientales. Por poner un ejemplo; no sirve de mucho aumentar el gasto en materia de sanidad si luego no hay políticas sociales que promuevan hábitos de vida saludables o que traten de combatir la obesidad (que actualmente es uno de los principales retos en materia sanitaria en Europa). Del mismo modo, es necesario promover políticas medioambientales como la reducción de la contaminación, que en este estudio hemos constatado que es un factor que afecta muy negativamente a la esperanza de vida.
En contra de lo que se pudiera pensar, el estudio concluye que vivir en las ciudades aumenta la longevidad ¿Por qué?
El efecto positivo de la urbanización sobre la esperanza de vida se debe que a en las ciudades hay un mejor acceso a los servicios públicos que compensa incluso los posibles efectos adversos que la mayor contaminación de las ciudades puede tener sobre la salud.
¿Cómo aplicamos esto en Aragón? Teniendo en cuenta su dispersión territorial, su pirámide de población y su modelo urbano/rural.
Sería importante fomentar un mejor acceso a esos servicios públicos en las áreas rurales y apostar por un desarrollo territorial más equilibrado. En el caso de Aragón, con una de las mayores tasas de despoblación de España y una bajísima densidad de población, este tipo de políticas cobran todavía un mayor sentido.
En el estudio, también hablan de que “la buena salud” se contagia entre países vecinos ¿lo está haciendo bien la UE?
Lo que hemos concluido en este estudio es que las políticas que lleva a cabo un determinado país europeo para aumentar la esperanza de vida tienen un efecto no solo en ese país sino también en sus vecinos. En general, Europa va en el buen camino en este sentido ya que cuenta con numerosas estrategias y políticas coordinadas para todos los países miembros. Destacan, entre otras, las iniciativas a nivel europeo para hacer frente a importantes retos como la reducción de las tasas de obesidad o la contaminación, dos de los factores que afectan de forma negativa a la esperanza de vida. No obstante, esa coordinación siempre puede mejorarse o reforzarse para hacer frente a posibles retos futuros, como ha puesto de manifestó por ejemplo la pandemia del COVID.
España tiene también como vecino a un continente mucho menos desarrollado en políticas de Sanidad como África ¿Cómo hacer frente a esta situación geográfica tan especial respecto a la del resto de países de la UE?
Cada uno de los países europeos tiene su casuística y, por supuesto, los países del sur de Europa que limitan con el continente africano se enfrentan a retos especiales no solo en materia de sanidad. En este estudio hemos comprobado lo importante que puede ser la coordinación entre países, algo que es especialmente importante en este caso concreto. Lo que pasa en los países del sur de Europa tiene también un efecto en el resto de países europeos.
Abogan por importar por un modelo de desarrollo humano más sostenible y orientado al bienestar humano ¿qué cambiaría respecto al que tenemos?
Básicamente se trata de poner una mayor atención en las esferas social y medioambiental y en fomentar políticas en la dirección de lo marcado por los ODS. En este sentido, en este estudio hemos comprobado que una de las variables clave de aquí a 2030 es el grave problema de obesidad que existe en Europa. De hecho, si seguimos como hasta ahora, la alimentación sería un factor con un impacto negativo sobre la esperanza de vida de aquí a 2030. Sin embargo, si se puesta por políticas que fomenten una mejor alimentación y unos estilos de vida más saludables, la alimentación pasaría a ser un factor que mejoraría la esperanza de vida en el año 2030.
Acabamos con un dato esperanzador que nos aporta este Estudio.
El dato esperanzador es que la esperanza de vida va a ir en aumento en las próximas décadas. Nuestras estimaciones apuntan a que una persona que nazca en 2030 vivirá más de dos años más que una nacida en 2010. Y ese aumento puede ser hasta 1,13 años mayor si apostamos por un desarrollo más sostenible en línea con las metas de los ODS.
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