Fernando Lorén, investigador predoctoral: "Se han olvidado de nosotros"

El investigador predoctoral Fernando Lorén.

Imaginen que les dicen que les van a subir el sueldo un 25%. Ahora imaginen que, a continuación, se enteran de que esa subida sólo se aplicará a las personas a las que su empresa contrate a partir de ahora. Algo parecido debió sentir el investigador predoctoral Fernando Lorén (La Almunia de Doña Godina, Zaragoza, 1997), que prepara su tesis en el Departamento de Física de la Materia Condensada, dentro del Programa de Doctorado de Física. Ha llevado su caso al Justicia de Aragón.

¿Qué problema tienen los investigadores predoctorales?

Leímos la noticia de que se iba a aumentar hasta un 25% el salario de los investigadores predoctorales. Nos pareció muy bien que se dignificase la carrera investigadora y que se dedicasen más medios a la investigación. Sin embargo, cuando leímos más en profundidad la convocatoria nos dimos cuenta de que había dos problemas: por un lado, se reducía el número de plazas alrededor de un 10%, pasábamos de 60 a 55. Y el segundo problema es que no se aplicaba la subida salarial al resto de convocatorias vigentes, atentando contra el principio de igualdad retributiva. Nos pusimos en contacto con la DGA, en concreto, con la dirección general de Investigación e Innovación, que es la dirección que emite la convocatoria. En principio, preguntamos si esto se podía cambiar, si nos podíamos reunir con ellos, que teníamos alguna propuesta… Nos llegamos a reunir, pero el encuentro no fue demasiado fructífero. Decidimos interponer una queja ante el Justicia de Aragón, porque es quien media entre la ciudadanía y la administración, para ver si podían asistirnos a nivel legal. Nos han aceptado la queja, el Justicia va a hacer un seguimiento de la convocatoria y de nuestras propuestas.

¿Qué sintieron cuando se dieron cuenta de que la subida de los salarios de las becas no les afectaba a los doctorandos de convocatorias anteriores?

Que se habían olvidado de nosotros. De hecho, en la reunión con el director general le planteamos la pregunta de si esta exclusión de los doctorandos de convocatorias anteriores estaba hecha a idea o si simplemente había sido un desliz. Nos molesta, no sólo porque no nos suban el sueldo a todos, sino también porque se reduce el número de nuevas becas. Están generando una desigualdad y están quitando oportunidades a cinco personas de hacer su tesis. Además, la reducción del número de becas aparece de manera oculta en la convocatoria. Años atrás, sí aparecía explícitamente cuántas becas se financiaban, pero esta vez no: hay que hacer las cuentas, dividir el dinero total entre el dinero de cada persona por año.

¿A cuántas personas les afecta esta situación?

A todos los doctorandos de Aragón que tengan beca de la DGA: hay 60 becas cada año y las tesis pueden plantearse para entre 3 y 5 años, seríamos unas 240 personas aproximadamente. La queja la hemos preparado, principalmente, dos compañeros, pero hemos hablado con muchos otros.

¿Nos podemos permitir convocar menos becas? ¿Estaremos obligando a investigadores a buscar alternativas en el extranjero?

(Duda). Supongo que sí, porque todos los años hay gente que se queda en las listas de espera. Si reducimos el número de becas, todavía quedará más gente en esa lista. Al final, quien quiera hacer la tesis, la hará; se irá al extranjero, porque hay muchísimas más oportunidades.

¿Cree que aumentar esas becas puede servir para atraer talento?

Desde luego. De hecho, nos pareció muy buena idea el aumento de las cuantías de las becas porque suponía dignificar la carrera investigadora, motivar que la gente se anime a entrar en esta carrera. Es una mejora sustancial de las becas, un 25%. La dicotomía entre irte a una empresa privada o quedarte a hacer una tesis, sabiendo que vas a tener un salario mucho más digno, cambia. Además, en Aragón, con un coste de vida no tan alto como en Madrid, creo que puede animar a que la gente se quede no sólo en España, sino en Aragón. Con estas nuevas cuantías, las becas mejoran a otras becas nacionales o del Ministerio.

¿De qué sueldos estamos hablando?

La mejora de lo que se presupuestaba es de 5.000 euros anuales por becado, antes de impuestos. Depende del IRPF, pero pueden ser una diferencia de unos 300 euros mensuales netos el primero y el segundo año de doctorando. Está bien que la gente cobre más, pero el problema es que la decisión genera desigualdades. Incluso puede generar mal ambiente dentro de los grupos de investigación porque normalmente hay estudiantes de doctorando de varios años en cada grupo.

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11 de septiembre de 2021 - 23:00 h

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