Izarbe Tricás: "Mi sueño sería jugar en la selección española de fútbol sala"

Izarbe Tricás, portera zaragozana de fútbol sala.

La Universidad de Zaragoza y el club InterSala Promesas han firmado un convenio que busca dar visibilidad y apoyo al deporte femenino de alta competición. Izarbe Tricás (Zaragoza, 1998) es la portera de este equipo de fútbol sala que milita en la primera división femenina.

¿Está contenta con el convenio que la Universidad de Zaragoza ha firmado con el club InterSala Promesas Universidad?

Sí, mucho, porque la mayoría de las jugadoras hemos ido a la Universidad de Zaragoza, hemos estado estudiando allí durante años. Que haya un equipo que refleje muchos de los valores de la Universidad es un orgullo. El convenio también debería ser un empujón para conseguir que el fútbol sala femenino sea más visible. Hace falta.

¿Cuáles son esos valores del equipo?

Es un club muy humilde. La directiva son nuestros propios padres, que intentan llevarlo como mejor pueden. Es un equipo que se dedica a formar a jugadoras de Zaragoza y de Aragón, fomentando que vayan subiendo a los primeros equipos y apostando por la cantera, sin fichar a jugadoras de fuera. Todas las jugadoras hemos crecido en el club. La Universidad también forma a muchísima gente.

¿Por qué le parece necesario visibilizar el deporte femenino de alta competición?

Nosotras no cobramos, no podemos vivir del fútbol sala, es imposible. Ahora mismo, en primera división del fútbol sala femenino sólo hay un equipo que tiene un convenio en el que todas las jugadoras cobran un salario, para intentar vivir del deporte. En el resto de equipos, nadie tiene un convenio completo con toda la plantilla. Nosotras, al subir justo este año, con la pandemia y la crisis, es imposible que podamos cobrar. No tenemos suficientes patrocinadores ni subvenciones que permitan pagar algo a las jugadoras.

Las comparaciones con la primera división de otros equipos son odiosas...

Es muy injusto. En realidad, estamos en la misma categoría, por ejemplo, que la Sociedad Deportiva Huesca, que... (risas) puede pagar a los jugadores miles de euros. El deporte femenino aún no está tan en auge como para que los patrocinadores se decidan a apoyarnos con dinero o con otros servicios. No siempre se trata de dinero: a veces, nos ayudaría que nos pongan un autobús o intentar que el vuelo nos salga más barato.

Claro, más allá de que no cobréis sueldos, sólo participar en la competición conlleva gastos...  

Sí, es una barbaridad. Ahí están peleando los padres para que podamos conseguir todo el dinero que hace falta. Antes, la hostelería nos apoyaba, pero, claro, ahora muchas empresas están fatal; tampoco podemos pedirles, todos sabemos cómo está la situación.

El objetivo del convenio también es dar visibilidad al fútbol sala femenino. ¿Por qué se interesó por el fútbol sala? ¿Tenía algún referente?

Empecé en el patio del colegio, me gustaba mucho el fútbol. Como mis amigos jugaban, yo también quería. Poco a poco, me fui encaminando. Lo que pasa es que cuando pasas al instituto, tienes que decidir entre dejarlo o entrar en un equipo de chicas; con chicos ya no puedes jugar. En mi caso, tuve la suerte de que en InterSala me habían visto y fiché con ellas. A muchas compañeras les ha pasado lo mismo; fue un gran cambio porque siempre habíamos jugado con chicos. Y, como referente, tenía a Casillas... El fútbol sala tampoco se conocía mucho.

¿Qué estudian o qué han estudiado en la Universidad de Zaragoza el resto de las jugadoras del InterSala Promesas Zaragoza?

La mayoría hemos sido estudiantes de la Universidad y hemos ido a campeonatos universitarios. En mi caso, hice Magisterio; acabé este verano pasado. Mis compañeras han hecho Fisioterapia, CAF, ADE, Trabajo Social, Matemáticas… Hay un poco de todo. Algunas compañeras sí nos hemos encaminado hacia el deporte, sobre todo el de alto rendimiento en el caso de las Fisios; pero otras ido hacia otras profesiones que les apasionan. Ahora, yo estoy haciendo un Máster y también me estoy preparando las oposiciones para intentar llegar a ser profesora de Educación Física. Todo se verá, es complicado.

¿Es difícil compatibilizar la carrera con formar parte de un equipo de élite de fútbol sala femenino?

Sí, la carrera supone muchas horas de trabajo y estudios. Pero, poco a poco, lo vamos consiguiendo porque es lo que nos gusta y es lo que nos queda. En lugar de quedar con amigos o familiares, vamos a entrenar. Y los fines de semana sabemos que nos toca viajar a cualquier punto de España. Nos llevamos los apuntes para estudiar en los viajes... vamos encontrando hueco para compatibilizar todo.

¿Dónde te gustaría llegar en el fútbol sala? ¿Cuál sería tu sueño deportivo?

Por ahora, nos gustaría mantener la categoría para que pudiéramos jugar en Primera División en Zaragoza muchos años más, sin irnos a ningún otro sitio. Eso es importante, mucha gente acaba marchándose. Y el sueño sería jugar algún día en la selección española, aunque eso me queda grande. Espero que las lesiones me respeten y, sobre todo, que el día que trabaje como profesora pueda compatibilizar el fútbol sala. Será complicado, pero como mínimo seguiré jugando hasta entonces.

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