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Sobre este blog

Arsenio Escolar es periodista y escritor. Con sus 'Crónicas del poder' –información, análisis y opinión de primera mano–, entrará semanalmente en eldiario.es en los detalles del poder político, económico, social... y de sus protagonistas.

Arrimadas y Abascal complican el laberinto de Casado

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas.

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Dos años y dos meses después de su llegada al liderazgo del Partido Popular, aún no está claro qué quiere ser Pablo Casado de mayor ni en qué punto de la escala ideológica de los estudios demoscópicos (una barra en la que el 0 o el 1 es la extrema izquierda y el 10 es la extrema derecha, y en la que el PP anda ahora por el 8, según diferentes estudios) quiere posicionar a su partido. ¿En el centroderecha, en la derecha, en la extrema derecha? ¿En la derecha civilizada y con profundas convicciones democráticas que admite, sin ponerle ningún pero, el resultado electoral y la legitimidad del Gobierno de coalición, aunque en él haya un partido en sus antípodas ideológicas? ¿O en la derecha asilvestrada que cuando pierde el poder se echa al monte y bloquea la renovación de los órganos constitucionales, del CGPJ al Defensor del Pueblo o el Consejo de RTVE, y se comporta casi como un partido antisistema?

El territorio de la derecha se ha convertido en los últimos dos años en terreno de alta actividad sísmica. Las placas tectónicas, siempre inquietas, comenzaron a agitarse del todo en diciembre de 2018, cuando en las elecciones andaluzas Vox emergió con tal fuerza (casi 400.000 votos y el 10,97% del total, 12 escaños en un Parlamento de 109) que se convirtió en socio imprescindible de PP y de Ciudadanos si querían gobernar. Las autonómicas y municipales de mayo de 2019 multiplicaron las grandes plazas políticas en las que azules y naranjas necesitaron al partido de Santiago Abascal para llegar al poder: Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, Región de Murcia, etc. La larga marcha hacia quién sabe dónde de Albert Rivera y Ciudadanos a lo largo de todo 2019, con sus dos elecciones generales, sus europeas, sus autonómicas y sus municipales, abandonando el centro y pasándole por la derecha no solo al PP sino incluso a Vox, movieron aún más el mapa. Los votantes conservadores no sabían muy bien a qué carta apostar en cada proceso electoral.

Nuevos sismos sacuden ahora el escenario de la derecha. El Ciudadanos de Inés Arrimadas, al que Casado creía a primeros de año que iba a convertir en un satélite del PP, se sale por sorpresa de esa órbita y emprende un nuevo rumbo al centro que incluye negociar con el Gobierno el estado de alarma o los Presupuestos Generales del Estado y recuperar el papel de bisagra. Y mientras, en su flanco derecho, Vox anuncia una moción de censura contra Pedro Sánchez que a éste le preocupa poco y al PP de Casado probablemente bastante más, pues les va a obligar a pronunciarse. Anunciada antes de la pausa veraniega, la moción de censura se cuece a fuego lento y se perfila ahora para la segunda quincena de septiembre. En el PP, barajan abstenerse o votar en contra, sin saber aún a ciencia cierta cuál de esas dos opciones es la mala y cuál de ellas es la peor. Cualquiera de las dos pueden provocar que desde Vox se les llame de nuevo “derechita cobarde”, en su pugna por esa parte del electorado que va y viene entre una y otra formación.

Cuando en febrero Casado fulminó al moderado Alfonso Alonso en el PP vasco y puso en su lugar al veterano Carlos Iturgaiz, el ala dura del partido se felicitó y creyó que el rumbo de la formación se había por fin encaminado hacia donde debía y que los hijos pródigos de Vox se acercarían pronto de nuevo a la casa madre. El fracaso electoral en las elecciones vascas echó esos ensueños por tierra. Cuando a mitad de agosto, Casado destituyó a su portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo, el ala moderada del partido, con varios barones autonómicos dentro, respiró aliviada y pensó que se emprendía el camino definitivo a posiciones templadas y que el líder se sacudiría otras tutelas, incluida la de José María Aznar. Ahora, con el no es no a negociar con el PSOE ni los Presupuestos ni la renovación de los órganos constitucionales, más las nuevas estrategias de Vox y de Ciudadanos, aumenta la confusión interna. El laberinto con cambios bruscos de rumbo en que Casado vive desde hace dos años y dos meses sigue complicándose, y la salida definitiva sigue sin estar clara. 

Y por si todo fuera poco, de nuevo los jueces indagando en torno al PP, ahora por las maniobras de la anterior cúpula para neutralizar al testigo Bárcenas...

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Arsenio Escolar es periodista y escritor. Con sus 'Crónicas del poder' –información, análisis y opinión de primera mano–, entrará semanalmente en eldiario.es en los detalles del poder político, económico, social... y de sus protagonistas.

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Publicado el
7 de septiembre de 2020 - 22:54 h

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