La Consejería de Medio Rural y Política Agraria inicia este lunes, 5 de enero, una nueva campaña de saneamiento ganadero que se extenderá a la totalidad de la cabaña de Asturias. El programa, dotado con 6,6 millones de euros, tiene como objetivo prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas, preservar la salud pública y mantener el estatus sanitario que permite al sector ganadero asturiano operar en los mercados nacionales e internacionales sin restricciones adicionales.
La campaña incluye la ejecución y el seguimiento de los programas de prevención, lucha, erradicación y control de enfermedades animales, así como la limpieza y desinfección de las explotaciones que realizan vacíos sanitarios. A estas actuaciones se suman las labores de apoyo a los servicios veterinarios oficiales y un sistema específico de vigilancia y control de la tuberculosis en fauna silvestre, que contempla la toma de muestras en animales de caza, la captura de tejones y distintos análisis ambientales.
Salud y seguridad agroalimentaria
Entre las medidas previstas figura también la identificación electrónica equina, que, al igual que en los dos últimos años, tendrá carácter gratuito para los ganaderos.
El saneamiento ganadero constituye una herramienta clave para garantizar la salud y la seguridad agroalimentaria, reducir las pérdidas económicas en las explotaciones y mejorar la productividad del sector. Asturias aplica estos controles de forma continuada desde los años cuarenta del siglo pasado, lo que ha permitido al Principado ser declarado oficialmente libre de enfermedades como la leucosis bovina enzoótica, la brucelosis bovina, ovina y caprina, y la perineumonía contagiosa bovina. Desde 2021, la comunidad también está reconocida como zona libre de tuberculosis bovina, un estatus que facilita el movimiento de animales y la apertura de nuevas salidas comerciales.
Control de turberculosis en todas las explotaciones
Para mantener esta calificación sanitaria, la campaña de este año, de carácter obligatorio y gratuito, contempla pruebas diagnósticas adaptadas a cada tipo de explotación. En el caso del ganado bovino, se realizarán controles de tuberculosis en el cien por cien de las explotaciones, mientras que las pruebas de brucelosis, leucosis enzoótica y perineumonía se limitarán a un porcentaje de ellas. En ovino y caprino se llevarán a cabo controles de brucelosis y de tuberculosis en las explotaciones caprinas que convivan con bovinos o que soliciten disponer de calificación sanitaria.
En el sector porcino se mantendrán los programas de vigilancia serológica de la peste porcina clásica y africana, así como los planes de control y erradicación de la enfermedad de Aujeszky. Este año, la Consejería reforzará especialmente el seguimiento de la peste porcina tras confirmarse la presencia de la enfermedad en España, con pruebas que se extenderán también a poblaciones de jabalí.
Seis zonas
La campaña divide el territorio asturiano en seis zonas. Las primeras rutas de control comienzan hoy en Peñamellera Alta, Piloña, Proaza, Tineo y Villayón, así como en el ganado trashumante. El calendario establecido exige una coordinación constante entre el personal veterinario, los ganaderos y la Administración, y se ajusta a la normativa estatal y europea en materia de sanidad animal.
Este año continuará, además, el plan integral de actuación contra la tuberculosis bovina iniciado en 2025 en Tineo, que cuenta con el respaldo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, así como el que se desarrolla en el concejo de Parres.
Tras la realización de las pruebas, las explotaciones reciben una calificación sanitaria que determina tanto el estado de salud del ganado como las posibilidades de movimiento de los animales y el acceso a los mercados, en un contexto marcado por unas exigencias sanitarias cada vez mayores.