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Síndrome del espolón calcáneo

Hablar de espolón calcáneo es identificar éste con la fascitis plantar. De hecho, la fascitis plantar también es conocida por muchos autores como espolón calcáneo, aunque no son exactamente lo mismo. En este artículo desvincularemos la fascitis del espolón calcáneo y centraremos la revisión sobre éste último

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Síndrome del espolón calcáneo

La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar. Se trata de una lesión por sobreuso que causa dolor en el talón, pudiendo irradiar a la parte anterior del pie. Un espolón es un crecimiento óseo que se desarrolla en el inicio de la fascia plantar en su inserción en el hueso del talón (calcáneo). Esto puede ocurrir (por tracción repetitiva de la fascia plantar) en un pie sin ningún síntoma y, a su vez, un talón doloroso puede no tener presente el espolón.

La fascia plantar es una banda ancha, gruesa de tejido fino que discurre por la planta del pie desde el talón (imagen de la derecha). A veces puede producirse una rotura en el origen del ligamento transverso que puede causar inflamación y dolor.

El calcáneo es un hueso del pie situado bajo el astrágalo, es el apoyo directo contra el suelo y recibe por lo tanto, el peso del cuerpo durante la marcha.

El hueso calcáneo constituye uno de los extremos de los dos arcos longitudinales del pie. Estos arcos sujetos por ligamentos y tendones insertados a este nivel reaccionan frente a la tensión del talón calcificando la unión del tejido blando y creando un espolón.

El espolón calcáneo es el resultado de un cambio anatómico del hueso calcáneo, y se trata de un aumento de captaciónde calcio tipo clavo o pico de loro en la base anteroinferior del hueso. Los espolones son probablemente el resultado de tracción o estiramiento excesivo del periostio del calcáneo por la fascia plantar. Las causas que justifican estos mecanismos progresivos de formación del espolón se entienden al relacionar esta secuencia de afectación con la causa de la misma, los microarrancamientos o microfracturas de la fascia sobre el hueso.

Vista lateral o externa

Vista lateral o externa

No lograríamos entender como por inflamación de un tejido provocamos formación de un espolón si no lo justificamos con procesos de hipersolicitud del mismo, que provocan microtraumatismos del hueso de inserción. Esto es, la fascia plantar cubre la musculatura de la planta del pie y se inserta en el calcáneo, cuando realizamos actividades deportivas que involucren o comprometan la fascia plantar, por exceso de repetición o sobreestiramiento de la misma, la zona de inserción sufre microarrancamientos de la fascia con respecto al hueso superficial, de tal forma que el organismo frente a estas microfracturas responderá solucionándolo formando nuevo hueso (al igual que en las fisuras o fracturas, el hueso tiene capacidad de generar nuevo hueso que rellene esos espacios fracturados), esta formación ósea nueva configurará el desarrollo del espolón calcáneo.

LOCALIZACIÓN DEL DOLOR
El espolón calcáneo no suele ser doloroso, se descubre de forma accidental en un control radiológico rutinario no relacionado con el mismo.Pero por el contrario, yen el caso de existir transmisióndolor por espolón, sea simple o doble, subcalcáneo o retrocalcáneo, puede manifestarse emigrando de la región original de la patología, el talón, a otras tan diversas como la cara externa o interna del talón, o incluso por encima de la articulación del tobillo. De manera gráfica indicaría que es “una prominencia ósea sobre la región plantar del talón o que puede estar asociada a dolor y sensibilidad localizada a ese nivel”.

Menisco interno

Menisco interno

El dolor del espolón en el borde interno y externo del talón, y tratándose de niños, puede indicar Epifisitis del calcáneo o enfermedad de Sever. Si se presenta en la parte posterior del tendón de Aquiles, en el espacio retromaleolar, se debe descartar la fractura de la tuberosidad posterolateral del astrágalo (hueso en contacto con el calcáneo) y la bursitis retromaleolar o anterior del tendón de Aquiles, si el dolor es referido en la inserción calcánea del tendón de Aquiles, se debe descartar una neuralgia del nervio tibial posterior o un síndrome de sobrecarga sobre el tibial posterior (muy característico en deportistas, sobre todo en aquellos que entrenan larga distancia en terrenos irregulares, o derivado por cambios en la intensidad del entreno o de las zapatillas).

El espolón suele presentarse tras la inflamación provocada en la fascia plantar y está presente en el 50% de los casos diagnosticados de talalgia. En estudios recientes con pacientes diagnosticados de fascitis plantar, se ha publicado que del 10 al 70% presenta un espolón calcáneo asociado; sin embargo, la mayoría presenta también un espolón en el pie asintomático contralateral. Estudios anatómicos han demostrado que el espolón se origina más frecuentemente en el flexor corto de los dedos que en la fascia plantar, lo que sigue poniendo en duda su rol asociado a la talalgia.

La región inferior del calcáneo tiende a ser dolorosa durante el inicio del desarrollo de un espolón, debido a la tracción de la fascia plantar sobre el periostio. En ocasiones se desarrolla una bolsa sinovial que se puede inflamar (bursitis calcárea inferior), produciendo un aumento de temperatura en la planta del talón, con dolor pulsátil. La lesión provoca dolor a nivel del talón, sobre todo al apoyar el mismo en el suelo, siendo habitual su aparición insidiosa e ir incrementándose con el paso del tiempo. Suele ser más frecuente en verano debido al uso de calzado más plano.

Fascia plantar

Fascia plantar

El hueso no posee terminaciones nerviosas nociceptivas por lo que resulta imposible interpretar que el dolor causado al realizar el apoyo sobre el pie es el resultado de la presión del peso al punto del espolón, el dolor se atribuye a una inflamación del periostio, a una bursitis e irritación de los filetes nerviosos vecinos. El dolor es más agudo cuando se empieza a caminar tras un período de descanso.

Aplicar el calor suave al área dolorosa puede aliviar el dolor dilatando los vasos sanguíneos locales. El tratamiento adicional podría incluir un número de terapias físicas, como la diatermia, las ondas de ultrasonido y los baños.

En un 95 por ciento de los casos los especialistas tratan de no resolver quirúrgicamente el problema, el tratamiento conservador debe ser la primera medida para resolver la patología.

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