El Ayuntamiento facilitará un gabinete psicológico a los ciudadanos porque el 18% de los santanderinos está peor económicamente y más desanimado que antes de la COVID

Gente paseando por Santander con mascarilla

El 18 por ciento de los vecinos de Santander están peor desde el punto de vista económico y, también, más desanimados ahora que antes de iniciarse la pandemia, hace aproximadamente un año. Así se desprende de un estudio realizado por el Ayuntamiento de la capital para analizar el impacto social y económico de la Covid, y que sirve de base para el II Plan de Choque de la ciudad que se está elaborando.

La segunda edición, además de volver a incluir medidas para ayudar al pequeño comercio -como los bonos de fomento del consumo 'Santander Vale+' o alguna iniciativa "parecida" tras el "éxito" logrado-, también pondrá en marcha un gabinete psicológico al servicio de todos los vecinos.

Lo ha avanzado el concejal de Servicios Sociales, Álvaro Lavín, este martes en una rueda de prensa en la que ha presentado el informe, elaborado en colaboración con la compañía Reale Seguros a partir de 600 entrevistas telefónicas hechas a finales del pasado enero.

Supone, según ha dicho, una "foto muy reciente" de la situación de la capital cántabra casi doce meses después de irrumpir el coronavirus, y revela entre otros datos llamativos que el 16% de los encuestados son nuevos residentes en la ciudad, que solo un 9% no quiere vacunarse o que un 27% que desconoce el sistema de rastreo de casos positivos.

Impacto económico y social

Al analizar el impacto social y económico de la Covid-19 y cruzar ambas variables, destaca que casi tres de cada cuatro vecinos tienen la misma o mejor situación económica que hace un año, pese a lo cual un 26% están más decaídos. Aún así, en términos generales, el 41% tiene "muy buenas expectativas" de cara a este 2021.

Además, entre las conclusiones del sondeo, hecho a una muestra de población en la que el 45% son hombres y el 55% restante mujeres, figura también que más de la mitad de la población tiene buenas expectativas de cara a la reactivación económica y el empleo, la misma proporción (55%) de los ciudadanos que están igual o más animados, especialmente jóvenes de 18 a 35 años.

El documento, que ofrece un margen de error del 4%, detalla que casi tres de cada cuatro vecinos de Santander están igual o en mejor situación desde el punto de vista económico que al comienzo de la pandemia. En concreto, el 67% está "igual" y un 6% "bastante" o "mucho mejor", especialmente los jóvenes, mientras que los mayores están "peor", ha comparado Lavín.

Además, un tercio de la población de la capital cántabra tiene el mismo ánimo, percepción en la que destacan aquellas personas que, aun estando en la misma situación económica, se encuentran en cambio más desanimadas: un 26%.

Los hábitos

La encuesta evidencia asimismo el cambio de hábitos derivado de las restricciones sanitarias, entre los que sobresale la reducción de muestras de cariño con familiares y amigos. Pero también, que las relaciones sociales se efectúan en círculos más pequeños o que ahora se evita a ir a lugares cerrados o con aglomeraciones, frente a lo cual los encuestados aseguran que prefieren quedarse en casa.

De todos modos, los hábitos que más han cambiado son los que menos tiempo desean mantener los santanderinos, que desean más muestras de cariño y encuentros con la familia. Por sexo y edad, hombres y jóvenes son los que más van a mantener la reducción de muestras de cariño, mientras que los mayores evitarán más ir a sitios cerrados.

Este segmento de la población es el que más sigue comprando en el comercio tradicional, en tanto que cuanto más jóvenes son las personas más adquieren productos a través de Internet.

El estudio también ha analizado la percepción de Santander como ciudad frente a la pandemia, y casi cuatro de cada cinco residentes considera que vive en un ciudad segura en el contexto de crisis sanitaria. Es más, un 20% puntúa esta variable con notas de entre 8 y 10 puntos, en tanto que el 57% lo hace con entre 5 y 7.

Llama la atención que las personas mayores son las que más seguras se sienten, especialmente a partir de 65 años y jubilados, mientras que quienes menos seguridad perciben tienen entre 36 y 56 años, fundamentalmente si son trabajadores por cuenta ajena y tienen hijos menores de 14 años.

Los motivos para considerar segura la capital cántabra son, principalmente, que es una ciudad pequeña, sin aglomeraciones, tranquila, con espacios al aire libre, en la que se cumplen las medidas de seguridad por parte de los ciudadanos y donde destaca además la labor de los sanitarios, así como la buena gestión hecha en este sentido o que haya habido menos contagios que en otros lugares.

Así lo ha enumerado el concejal, quien ha contrapuesto que entre los motivos esgrimidos por quienes no ven dicha seguridad figuran que no se cumplen las normas, que se ha hecho una mala gestión o que hay ningún lugar que sea seguro.

En este punto, y en comparación con otras urbes, el edil ha enfatizado que más de la mitad de los vecinos encuestados considera que Santander es bastante o mucho más segura que otras ciudades, aunque a ojos de un 34% ese nivel es igual y solo un 8% opina que es menor. Y también en este ámbito se puede aplicar la máxima de que "a mayor edad, más sentimiento de seguridad", ha remachado.

Al hilo de lo anterior, el edil ha subrayado que el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla es la institución sanitaria de Santander más valorada por sus habitantes, ya que cuenta con la aprobación del 90% de los encuestados.

Con todo ello, siete de cada diez empadronados opina que la ciudad está ahora "mejor preparada" que cuando empezó la pandemia para afrontar una posible nueva ola.

Buenas perspectivas

De cara a este 2021, un 41% de los santanderinos tiene muy buenas expectativas, un dato "muy positivo", según Lavín, que ha desgranado que el 34% cree que va a ser un año "algo mejor" que el 2020 en tanto que un 7% considera que será "mucho mejor".

Además, algo más de ocho de cada diez encuestados opina que será igual o mejor, y los hombres se muestran en este caso "más optimistas" que las mujeres, especialmente si tienen entre 36 y 50 años.

En paralelo, más de la mitad de los vecinos -el 52%- tiene buenas expectativas sobre la recuperación económica y empresarial, aunque un 40% opina que este ejercicio no será mejor en ese sentido.

Y cuando pase la pandemia, lo que más desean hacer los santanderinos es abrazarse y estar con familiares. Es la prioridad para el 33% de los encuestados, y el porcentaje sube al 43% entre mayores de 65, ya que "nuestros mayores son los que más necesitan abrazar y estar con la familia".

El 24% quiere retomar rutinas y salir libremente, fundamentalmente quienes tienen de 36 a 65 años; un 19% ansía viajar; y un 15% quiere tener más vida social, ocio y acudir a fiestas, extremos que suben a un 20% entre los más jóvenes.

Y en cuanto a la gestión del Ayuntamiento, el representante municipal ha indicado que casi la mitad de los santanderinos conoce alguna medida de primero plan de choque, más cuanto más jóvenes son -la mayoría tienen entre 36 y 56 años, trabajan y con hijos-, y el 70% valora la gestión hecha a nivel local. A esta pregunta, los más críticos son aquellos que tienen 50 años o menos, y por contra se muestran más contentos mayores de esa edad.

De todos modos, unos y otros coinciden en que quedan cosas por hacer y demandan más ayudas, así como una mayor vigilancia y exigencia del cumplimiento de las normas.

Finalmente, entre las demandas al Ayuntamiento figuran la reactivación de la economía y el comercio (31%), ayudas a la hostelería y pequeños negocios (12%) y normas más estrictas (10%).

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Publicado el
23 de febrero de 2021 - 13:29 h

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