Cantabria supera la barrera de los 100 donantes por millón en 2025
Cantabria superó en 2025 la barrera de los 100 donantes por millón de habitantes, concretamente 103,4, al registrar 61, y realizó 281 trasplantes (172 de órganos y 109 de tejidos).
La región continúa por undécimo año líder en el ranking nacional de donación de órganos, seguida a bastante distancia por Navarra (88,2) y Asturias (64,4), y duplica la tasa a nivel nacional (51,9).
Así lo han dado a conocer este viernes en rueda de prensa el consejero de Salud, César Pascual, y el coordinador autonómico de trasplantes, Eduardo Miñambres, que han vuelto a destacar el liderazgo de Cantabria en este ámbito.
El liderazgo de Cantabria frente a otras comunidades todavía es mayor en donación en asistolia (la que se realiza en personas que fallecen por un paro cardiorespiratorio irreversible). En este ámbito, la tasa de la comunidad se situó en 2025 en los 74,6 donantes por millón, más de 30 puntos por encima de la segunda, Navarra (42,1), y la tercera, País Vasco, con 41,5, y muy por encima del promedio nacional (29,1).
Además, el Marqués de Valdecilla ha sido el primer hospital con más donaciones en asistolia, la donación más compleja y difícil, y el cuarto con más donantes a nivel absoluto, todo ello con una población muy inferior comparada con otros hospitales.
281 trasplantes
Por otra parte, en la comunidad autónoma se realizaron el año pasado un total de 281 trasplantes (172 de órganos y 109 de tejidos), tres menos que el año anterior, cuando hubo 284 (175 y 109, respectivamente), lo que supone un descenso de casi el 1,06% respecto a las cifras aportadas relativas a 2024.
“Solo hay tres ciudades en España que tengan todo tipo de donaciones: Madrid, Barcelona y Santander, con la diferencia que en Santander solo hay un hospital”, ha destacado el consejero.Además, el 50,2% de los trasplantes fueron a pacientes de otras comunidades autónomas, un porcentaje que roza o supera el 90% en varios programas, lo que denota, según Miñambres, una “excelente colaboración” con las comunidades vecinas (Asturias, País Vasco, Navarra, Castilla y León y La Rioja).
Así, el 87,5% de los trasplantes de pulmón realizados fueron a ciudadanos de otras comunidades y el 100% de los de páncreas. En el caso de los de corazón, casi 7 de cada 10 fueron para no cántabros.En cuanto a los rechazos de donación, en Cantabria hubo 12 en 2025, un 16 por ciento. “La parte positiva es que el 84% de las familias dicen claramente sí”.
Cifras “difíciles de mantener”
Miñambres ha reconocido que las cifras que está alcanzando Cantabria en donación y trasplantes “son muy difíciles de mantener” pero se marca objetivos como continuar con los niveles de actividad y de supervivencia.
Ha destacado que, en el caso del trasplante de pulmón, la tasa de Cantabria de supervivencia a los 5 años supera en 11 puntos a la media nacional. “Mantener estos datos que es lo que hace que las comunidades vecinas nos sigan enviando pacientes a nosotros”, ha señalado.
Además, se está intentado en la actualidad no solo tener donantes en Valdecilla, sino que se colabora con servicios extrahoputalarios o de cuidados paliativos “para que si hay pacientes que vayan a fallecer fuera del ámbito hospitalario, si su deseo era poder donar, que se pudiera realizar”, como ocurrió hace unos pases con un paciente de Santa Clotilde.
“Lo que queremos hacer es involucrar a las otras estructuras sanitarias de la comunidad autónoma, no solo la Valdecilla, para que colabore en la donación. El objetivo fundamental es que cualquier paciente que vaya a fallecer, si su deseo es donar, que se pueda hacer posible”, ha señalado.
Y es que Miñambres ha insistido en que “las posibilidades de ser donante son muy bajas”. Como prueba ha indicado que, de las 1.696 personas que fallecieron el año pasado en Valdecilla, solo 61 fueron donantes, un 3%. Otro objetivo tiene que ver con la investigación de órganos para conseguir mejores terapias y cifras de supervivencia y también para “minimizar los efectos secundarios de trasplantes”.
Sobre los retrasplantes, Miñambres ha indicado que, fuera de los que se realizan en el ámbito renal, “es muy infrecuente”. También se realizan retrasplantes cardíacos o pulmonares, sobre todo a gente que fue trasplantada por primera vez siendo muy joven.
Tres meses para un trasplante
Otro aspecto que ha destacado Miñambres es el “poco tiempo” que un paciente que necesita un trasplante tiene que esperar, que, según ha dicho, ronda entre los 3 y 4 meses, “tiempos absolutamente inimaginables en otros países”.
A fecha 1 de enero, en Cantabria hay 25 pacientes esperando un trasplante de pulmón; 15 de hígado; 11 de corazón y 6 de páncreas.
En el caso del riñón, hay una treintena esperando su primer trasplante, con una espera que ronda los tres meses, algo que es diferente en los sucesivos, donde ya resulta más complicado encontrar un órgano compatible.
Como valoración de los datos presentados, Pascual ha subrayado que lo logrado por Cantabria en 2025 en este ámbito “no es crecer, es cambiar de escala y situarse en un nivel que obliga a repensar cómo se mide la excelencia sanitaria en nuestro país”.
Para el consejero, estas cifras “ni son coyunturales, ni un golpe de suerte”, sino que se explican por tres factores “muy claros”, como son la solidaridad de los cántabros, “que ya no es excepcional, sino estructural, parte de nuestra cultura cívica”; unos profesionales “extraordinarios”, y el “éxito” de un modelo público “que funciona cuando más se le exige”. A su juicio, Cantabria ha marcado ya el límite superior y Valdecilla, lejos de ser solo un referente, es “una infraestructura crítica del sistema español de trasplantes”.
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