Paso “clave” para que 'El paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza’ sea declarado Patrimonio de la Humanidad
El Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza (Guadalajara) ha dado este lunes un avance “decisivo” en su proceso hacia la Declaración de Patrimonio Mundial de la Unesco.
El Consejo Rector de la candidatura, reunido en la localidad guadalajareña de Palazuelos, ha acordado enviar el expediente preliminar al Ministerio de Cultura, marcando el inicio de una etapa clave para su tramitación nacional e internacional.
La candidatura entra ahora en una fase de evaluación conjunta con las comunidades autónomas y en abril será Sigüenza la encargada de acoger el Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, una cita en la que las autonomías tendrán que respaldar la propuesta que España elevará a Unesco.
El expediente preliminar define las líneas maestras de la candidatura, centradas en el papel histórico de la sal como elemento vertebrador del territorio desde la Edad Media hasta el siglo XX. La explotación de la sal condicionó el poblamiento, la economía, la estructura urbana y la configuración territorial de toda la comarca, desde Sigüenza y Atienza hasta sus aldeas y salinas históricas.
Asimismo, el Consejo de hoy ha analizado la actualización del Plan Estratégico de la candidatura, en vigor desde 2023, con el objetivo de adaptarlo a la evolución del proyecto y alinearlo con los requerimientos del proceso internacional. Se presentaron además instrumentos de difusión y gestión del proyecto, incluyendo una versión preliminar de la nueva página web, que permitirá un acceso más amplio a la información sobre la candidatura.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, ha calificado la reunión de hoy como “un hito histórico”, ya que el Consejo Rector ha validado un expediente “prácticamente terminado” que permitirá encarar la evaluación preliminar ante la UNESCO. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha mostrado convencido de que este Paisaje Dulce y Salado conseguirá ser Patrimonio Mundial por la UNESCO.
“Obras conjuntas de hombre y naturaleza”
El paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza, según explica el Portal de Cultura de Castilla-La Mancha, es un ecosistema propio conformado por la interacción entre el ser humano y este “excepcional” espacio natural. Definido desde la Edad Media, se ha mantenido hasta la actualidad sin apenas modificaciones con una miríada de pequeñas aldeas y pueblos que dependen de la ciudad de Sigüenza como principal núcleo de población de la comarca, seguido de la villa de Atienza.
El área incluida se extiende desde el Parque Natural del Barranco del río Dulce al sur hasta la villa de Atienza al norte, abarcando una superficie de 219 km² encuadrados dentro de la paramera de Sigüenza, una de las representaciones naturales “más significativas e íntegras” de este tipo paisajístico en la península ibérica.
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